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domingo, 29 de noviembre de 2009

EL IMPERIALISMO INTEGRAL.


La experiencia que todos hemos vivido es que cuando nos acercamos a comprar algo que necesitamos obtenemos la respuesta de que lo que nos ofrecen es lo mejor. Nadie deja su oferta por debajo de los otros. Siempre hay un por qué para inclinarse a comprar lo que él ofrece. Nos tocará a nosotros discernir donde está el mejor, o, al menos, cuál es el que más me puede convenir aun a sabiendas de que no sea el mejor.

Pero, junto a estas respuestas que experimento, siento la inquietud por saber donde está el mejor, o, por lo menos, quien dice la verdad. Y las conclusiones son siempre que la verdad sólo puede ser una y que los demás están mintiendo. O, simplemente, mienten todos, porque ninguno es el mejor. No hay nada, proporcionado a su valía, que sea el mejor, porque todo tiene imperfecciones y fallos y experimentamos que siempre todo es superado.

Sin embargo, todo se nos vende como lo mejor, porque no importa mentir sino vender aunque sea con engaño y mentira. Esto nos lleva a definir que toda meta está teñida de ambiciones políticas, económicas, de marcado interés productivo que redunde en obtener pingües beneficios personales o para singulares colectivos. Este imperialismo es producto de una concepción del hombre que se constituye como ordenador y controlados del universo y de los que habitan en él.

Todo este complejo mundo, movido por egoísmo de poder y de mando, se organiza de forma que un bloque unido por la industrialización y la intelectualidad vislumbra el poder de otro bloque que sólo posee la materia prima, ignorando como utilizarla, y que el universo ha puesto en sus manos. Creo que la fábula del cuervo y el zorro puede alumbrar muy bien la idea que quiero expresar: Unos, poderosos, astutos, industrializados, se dicen: hagamos que lo que tienen otros sea nuestro, aún de forma indirecta, y controlemosno para que no se vuelva contra nosotros.

Nacen de esa forma las luchas de unos que intentan subyugar a otros, y continuamos en ese camino, que va dejando muchas huellas de hambre, enfermedad, ignorancia, abortos, sida, drogas, ... muertes. Es el poder de unos contra otros; el control de unos contra otros; la causa de las crisis económicas que uno controlan para que otros obedezcan y les sirvan.

Y desde ahí me pregunto, ¿a quién creer? ¿Quién es de fiar? ¿Dónde está la verdad? Tanta literatura, tantos puntos de vista, tantas críticas y defensas que no tienen crédito ni testimonian la verdad, sino su verdad. Sólo puedo creer en ALGUIEN que la defendió con su vida, la predicó con su Palabra, y la experimentó con sus obras y su entrega hasta morir entregándose totalmente hasta la última gota de su sangre.

Sólo puedo creer en AQUEL que me dio todo y predicó sólo la Verdad, manifestada en sus obras y su vida. Y en el que se cumplió toda promesa hasta la Resurrección Gloriosa tal y como había sido profetizada. Hoy mismo, en la lectura de Jeremías, centenares de siglos antes, se profetiza su nacimiento, y se cumple en Belén ciento de siglos después. No hay nada que se pueda objetar. Por eso, porque ahí está la felicidad que buscamos, y porque sólo ÉL tiene Palabra de vida eterna, yo soy creyente católico.

Sólo una cosa, qué todo lo que está pasando, arriba comentado, son consecuencias de la indiferencia de no abrirle las puertas para que ese niño que, muy pronto celebraremos su nacimiento y no otras fiestas, nazca en nuestro corazón.

jueves, 26 de noviembre de 2009

EN RESPUESTA A LOS ENTENDIDOS E INTELECTUALES.


Cuando queremos rechazar una verdad o proyecto podemos usar una y mil formas de desvirtuarla y de oscurecerla hasta el punto de esconderla como si no fuese verdad o no se vea así. Son los artilugios de los que tienen el don de la palabra e inteligencia para disfrazar la verdad y poner en su lugar las suyas.

Son los que dicen, ahora, después de siglos y siglos de investigación e historia, que ellos saben más que otros y que su verdad es esta, o al menos, sin aparente esfuerzo de imponerla, sí la ofrecen como su propia verdad y la venden como si de perfectos alfareros se trataran al presentar su obra.

Son tan presuntuosos que contraponen el bisturí del raciocinio, del que ellos son fuentes y testimonios, a la subjetividad del mito, de tal modo que el balance final le dota de argumentos para concluir la irracionalidad de una religión que proclama a un DIOS "que no es persona de la que uno puede fiarse", que "no oye" las súplicas de los pobres y desgraciados, esclavizando a los seres humanos.

Pero ignoran todo aquello que testimonia la verdad y que les delata como no portadores de la misma. Se agarran a lo literal de lo que pueda servirle para interpretar desde su rebeldía el plan de salvación de un DIOS que, a pesar de su rechazo, le espera y le ama pacientemente. Son los hijos que, huidos de la casa, no han regresado y se resisten hacerlo, aún en las puertas de su oscura verdad y del contrasentido de sus vidas.

Si hay ALGUIEN que defiende a los pobres; si hay ALGUIEN que dio su vida por los pobres; si hay ALGUIEN que entregó todo y lo continua entregando por los pobres, ese es nuestro PADRE DIOS. Por mucho que miro en los lugares donde se sufre y padece enfermedad, hambre, ignorancia, miserias de todo tipo y carencias de todo bien, no veo a ningún intelectual; no veo a ningún defensor de los pobres que hablan y hablan y critican a la Iglesia; no veo a ningún literario o poeta comprometido con la causa ofreciendo su vida, su tiempo, su dinero, su ser.

Sólo veo religiosos, monjas de todas las edades, misioneros que han entregado su vida al servicio de los más desfavorecidos, voluntarios que renuncian a sus propios proyectos para dedicarse al proyecto de salvar y aliviar la vida de otros. Sólo veo a mayores y jóvenes sacerdotes dedicados a escuchar, servir y amar, dejándolo todo por un gran Ideal, la opción fundamental de sus vidas: "El amor". Sólo veo a la Iglesia, porque todos esos forman y conforman la Iglesia.

Alguien en esta línea dijo: "JESUCRISTO necesitó doce apóstoles para propagar el cristianismo. Yo voy a demostrar que basta uno sólo para destruirlo". Y yo le respondo, no con demagogia ni entelequias, sino con la sencillez y humildad que da la sabiduría del ESPÍRITU, que posiblemente usted no tenga porque lo rechaza: Mientras exista una persona creyente, nadie puede destruir a nuestro SEÑOR JESUCRISTO, porque CRISTO vive en mí, y en todo aquel que crea en ÉL y coma su CUERPO y beba su SANGRE.

Así que, amigo y hermano mío, no se emplee a fondo en la censura del cristianismo y menos en destruir al SEÑOR, porque nadie podrá hacerlo. Cada creyente, apréndanlo, es Templo vivo de ESPÍRITU SANTO y en ÉL habita DIOS. Jamás podrá ser destruido, porque hacerlo necesitaría acabar con la humanidad. Ya llevamos 2009 años y usted ve los resultados. Por mucho que se empeñen nunca lo lograrán. Son ustedes y sus palabras, sus ideologías y doctrinas mediocres y vacías las que desaparecerán, más el SEÑOR siempre permanecerá.

Y, para terminar, no hace falta mucha investigación ni tanto talento literario e intelectual, le diré con todo el cariño de que soy capaz que JESÚS, el HIJO de DIOS vivo, está entre nosotros. Ustedes pueden reírse y levantar una y mil trama para oscurecerlo, nublarlo, que nunca desaparecerlo, pero no podrán rebatir que su existencia y Resurrección es un hecho constatado.

No podrán demostrar que JESÚS no ha resucitado, ni que la Persona histórica de JESÚS no es real. No podrán demostrar ni encontrar su Cuerpo y lo que la historia dice. Ustedes, que todo lo que argumentan y saben lo aprenden y sacan de la historia, deben saber que los que vivieron con ÉL y fueron sus amigos atestiguan su Resurrección. Testimonian que se les apareció después de muerto y testifican que vive con su historia y sus vidas. Todos dieron la vida, después de padecer y sufrir por proclamar su Palabra. ¿Creen ustedes que hay personas tan tontas para creerse algo que no han visto, y entregar todo por ella?

Si les acepto que ustedes no crean, que piensen y digan, desde el respeto y la libertad, lo que piensan y entiendan. No olviden que todo se ha cumplido en JESÚS. Hagan uso de su intelectualidad para comprobar como todas las promesas desde el Antiguo Testamento se han cumplido en JESÚS, y el colofón, la Resurrección.

Por eso, en ÉL, sólo de ÉL y por ÉL podemos estar seguro y creer que ÉL no nos engaña. Porque en ÉL todo se ha cumplido, y de ÉL podemos fiarnos, pues su Palabra y Vida lo testimonia. No ofrecen ustedes esa credibilidad, ni desde sus palabras, y menos desde sus vidas para creerles, a todo será sus palabras y vidas, como lo son las mías y las de otros muchos. Sólo ÉL, al que ustedes rechazan, tiene Palabra de Vida Eterna.

martes, 24 de noviembre de 2009

LA TORRE DE BABEL.


Todo el mundo era de un mismo lenguaje e idénticas palabras. Al desplazarse la humanidad desde oriente, hallaron una vega en el país de Senaar y allí se establecieron. Entonces se dijeron el uno al otro: "Vamos a fabricar ladrillos y a cocerlos al fuego". Así el ladrillo les servía de piedra y el betún de argamasa. Después dijeron: "Vamos a edificarnos una ciudad y una torre con la cúspide en el cielo, y hagámonos famosos, por si nos desperdigamos por toda la faz de la tierra.

Bajó Yahvé a ver la ciudad y la torre que habían edificado los humanos, y pensó YAHVÉ:"Todos son un sólo pueblo con un mismo lenguaje y este es el comienzo de su obra. Ahora nada de cuanto se propongan les será imposible. Bajemos, pues, y, una vez allí confundamos su lenguaje, de modo que no se entiendan entre sí". Y desde aquel punto los desperdigó Yahvé por toda la faz de la tierra, y dejaron de edificar la ciudad. Por eso se la llamó Babel, porque allí embrolló YAHVÉ el lenguaje de todo el mundo, y desde allí los desperdigó YAHVÉ por toda la faz de la tierra (Gn 11, 1-9).

Cuando terminas de leer este pasaje de la Biblia tienes la sensación de que estás leyendo algo lejano y que realmente no tiene que ver con lo que ocurre hoy. Es algo que pasó, pero que no tiene lugar hoy, o al menos no le ves relación con lo que acontece en este mundo que hoy nos toca vivir a nosotros. Incluso llegas a pensar que es una fantasía que no se entiende ni corresponde con la realidad.

Sin embargo, es nuestra propia historia y sucede tal cual hemos leído. Nuestra soberbia sigue intacta y no aceptamos el infinito don que DIOS nos regala dándonos y dándose ÉL mismo para que seamos felices y eternos junto a ÉL. Se nos regala la misma Vida de DIOS y la rechazamos hoy tal como hicimos ayer.

El hombre construye su propio dios y se revela orgullosamente contra todo plan ofrecido, pues se considera tanto como DIOS y se propone ser dueño de su propia vida y destino. Pero, la estela que deja en el camino de su propio recorrido no es lo que busca ni lo que desea. Tras él sólo queda confusión, oscuridad y muerte. Es lo que observamos y lo que comprobamos con nuestros propios ojos. Y cada vez el panorama es más sombrío y desolador.

Hoy se vuelve a repetir la historia del ayer. El hombre come de la manzana, pero no tal y como DIOS le propone y le sugiere, sino como él mismo desea, al margen de DIOS. Es el pecado de soberbia de querer ser más que DIOS y de prescindir de ÉL. Sin embargo, los resultados no son alentadores, porque todos dicen ser los mejores, vender lo mejor y tener el mejor producto del mercado. Alguien tiene que estar mintiendo, porque todos no pueden ser los mejores, sólo hay uno mejor. ¿Quién dice la verdad?

Un mundo confundido, oscuro, enfrentado, no siembra sino mentira y duda, y en esas condiciones nada puede crecer en verdad. Y los resultados están a la vista de todos. No necesitan de ninguna descripción ni comentario. Sólo la verdad puede descubrirnos nuestra propia realidad y llevarnos a encontrar nuestro único tesoro, realmente el que todos deseamos: "ser plenamente felices para siempre".

viernes, 13 de noviembre de 2009

EL ENCUENTRO CON JESÚS NECESITA UNA EXPERIENCIA PROPIA.


Estamos ya en la parrilla de salida, es la hora de prepararnos para el encuentro, pero un encuentro personal, directo, serio, profundo. Es la consecuencia de una mirada interior hacia lo más hondo de nuestro corazón y desde allí poder extender las manos hacia fuera, hacia los demás. Es el encuentro con AQUEL que nos ama, nos invita a amarle y a amar, porque en ese ejercicio de dar y darme gratuitamente recibiré lo que busco: ser plenamente feliz para siempre.

Un Cursillo de Cristiandad es precisamente la búsqueda del silencio interior para escuchar lo que ocurre en mi exterior. Es pararnos en nuestra alocada carrera para preguntarnos, ¿quienes somos o a dónde vamos? El fruto del silencio es la oración; el fruto de la oración es la fe; el fruto de la fe es el amor y el fruto del amor es el servicio.

El Cursillo descansa en el poder de la oración. Los hombres no nos atrevemos a proclamarlos sin confiarnos y abandonarnos en las MANOS del ESPÍRITU SANTO. Apoyados en ÉL y sostenidos por la oración de muchos corremos gozosos a proclamar la Buena Noticia del Mensaje de JESÚS.

Este comunicado no es sino arrancar de ustedes sus oraciones y sacrificios por los frutos de este nuevo Cursillo de Cristiandad que celebraremos, DIOS mediante, del 19 al 22 de noviembre.

martes, 10 de noviembre de 2009

LA VERDAD SIEMPRE DESCUBRE LA MENTIRA


Por mucho que quieran esconder sus intereses y propósitos económicos o de cualquier otro tipo falseando la verdad y cambiándola en mentira, siempre, "la verdad" saldrá a relucir porque es lo que el hombre, engañado o no, quiere y busca. La bipolaridad lucha del bien contra el mal es la pura realidad en la que vivimos y crecemos. Siempre habrá, hasta el final, dos caminos: "el bien y el mal", y una decisión que tomar: "lo bueno o lo malo".

Dentro del hombre cohabitan ambos, y su lucha es a muerte. Indudablemente que cuando optamos por afrontar ese enfrentamiento desde nuestra propia suficiencia, arrogancia y orgullo, estamos poniéndonos en desventaja ante el mal, porque si vamos solos, él tendrá asegurada su victoria. Y, como el cuervo dejándose halagar, se autoengañó, por los piropos y alabanzas de la zorra y perdió el queso, nosotros, también, llevados por nuestros pecados de soberbia, perdemos la vida.

Necesitamos dar respuesta a nuestras cruces: dolores y sufrimientos. No podemos concebir un mundo sin ellas, son inherentes a nuestra propia vida. Nacemos ya con esfuerzos, dolores, riesgos, y nuestro camino estará marcado entre gozos y sufrimientos. Nadie puede substraerse a esa realidad. Y, realmente, un mundo de dolor y sufrimiento no tiene sentido si lo andamos solos, porque solamente en la Cruz de CRISTO tiene sentido nuestras cruces.

Poniendo a JESÚS Crucificado en mi vida, encontraré sentido y esperanza a mis cruces. Sólo desde ÉL, con ÉL y por ÉL será posible sobrellevar el dolor y la desesperanza. Queramos o no, no hay otro camino, y aunque nos enfademos, nos revelemos y le neguemos, ÉL estará siempre esperando que nos demos cuenta, porque somos sus criaturas, y regresemos a ÉL. Es el caso de Job y otros muchos que han encontrado el camino después de superar el dolor en ÉL.

Por todo ello, traigo ahora, un documento que pone al descubierto los problemas que se derivan de la toma de decisión sobre el aborto (también ver aquí). Por mucho que se diga y esconda, la realidad está ahí, y tras la elección del mal, éste origina las consecuencias que de él se derivan: la muerte.

EL ABORTO AUMENTA LA TASA DE SUICIDIO ENTRE LAS MUJERES*

Un estudio realizado en Finlandia, arrojó que las mujeres
que se habían practicado un aborto
tenían 6 y media veces mayor riesgo de cometer
suicidio, que las mujeres que dieron a luz.

Las tasas más elevadas de suicidio luego de un aborto persisten durante
varios años y las más altas de ellas se encuentran entre las mujeres más
jóvenes. Este resultado fue de otro estudio, esta vez realizado en 173.000
expedientes de mujeres de California. El aumento en la tasa de suicidio
persistió durante los 8 años que duró la investigación, y la misma no
encontró explicación en enfermedades mentales previas.

Otro estudio, esta vez realizado en Gran Bretaña y que también se basó en
expedientes médicos, comparó los intentos de suicidio antes y después del
aborto. La investigación arrojó que el aumento de la tasa de suicidio
postaborto no estaba relacionada con un comportamiento suicida antes del
aborto, sino que más probablemente estaba relacionada con reacciones
adversas al aborto. La tasa de intento de suicidio permaneció igual o
incluso disminuyó antes y después de aquellos embarazos que resultaron en el
nacimiento de la criatura.

También hay informes acerca de suicidios o de intentos de suicidio, que
coinciden con el aniversario del aborto o de la fecha en la que hubiera
nacido el bebé abortado. Esta información tiende a indicar una posible
relación de causa y efecto entre el aborto y el suicidio o intento de
suicidio.

Hubo un estudio de mujeres que sufrían problemas psiquiátricos antes del
embarazo. Ninguna de las mujeres que dieron a luz cometieron suicidio
durante el período de 8 a 13 años en que tuvo lugar el seguimiento que se
les hizo; mientras que el 5% de aquellas que abortaron se suicidaron durante
ese mismo período de tiempo.

Las adolescentes tienen un riesgo mucho mayor de intento de suicidio luego
de un aborto. Los investigadores de la Universidad de Minnesota descubrieron
que los intentos de suicidio aumentaron diez veces, en el caso de las
adolescentes que habían abortado durante los 6 meses anteriores. El
investigador Ferguson descubrió que el 50% de las adolescentes (chicas de 15
a 18 años de edad) que habían abortado, habían sufrido de pensamientos y
comportamientos suicidas, y que esa tasa era el doble de las que habían
estado embarazadas pero no habían abortado y también de las que nunca se
habían embarazado.

sábado, 7 de noviembre de 2009

ESTA ES LA REALIDAD


La pura realidad es que bajo una apariencia de búsqueda de libertad y derechos humanos, se esconde una dictadura impositiva que anula toda dignidad humana y todo derecho a ser libre y a ejercer la búsqueda del bien y la verdad. Porque ser libre es trabajar por el bien y la verdad que nos hace a todos iguales en dignidad y derechos.

Ser libre no es ejercer e imponer mis pensamientos, ni ir contra los valores naturales que proclaman el verdadero valor de la dignidad del hombre y la materialidad de las cosas. Ser libre se enmarca en el ejercicio de hacer todo aquello que, incluso no siendo mi propia satisfacción y ego personal, es lo mejor para el bien de los demás.

Y el bien de los de más está directamente relacionado con el poder ser dueño de tus pasiones, apegos, desordenes y esclavitudes que te someten y esclavizan a llevar unas actitudes de dependencia que te limitan e impiden que seas feliz. Porque cuando uno no hace lo que, en lo más íntimo de su ser desea, no es libre.

Todos experimentamos cuando, haciendo lo que nuestros sentimientos desean, inclinados por lo que nuestras apetencias más placenteras nos demandan que nuestra conciencia no queda satisfecha ni de acuerdo con esas actitudes. Detrás del gozo se esconde y aparece en su momento más libre el remordimiento del desacuerdo, la protesta del "no hago lo que quiero hacer y debo", y por el contrario me dejo arrastrar por el placer de lo que no debo hacer. Es la lucha del bien contra el mal.

Y cada uno sabe lo que debe hacer, pero también lo que hace y no debe, pero se resigna como el águila y se somete a la esclavitud de la ignorancia, de la resignación, de la mediocridad instalada y del acomodamiento fácil y confortable. Has encadenado tu verdadera libertad y aceptado la libertad dirigida, sometida, esclavizada, que se contradice y desdice de ser pura libertad.

Es el momento, la oportunidad, la hora de aquellos que vencidos por el egoísmo y la avaricia se erigen en dueños de los demás, decisores de los caminos a recorrer y mandadores de lo que es bueno o malo, de lo que se puede hacer o no, de la verdad o mentira... que en ellos no surte efectos porque ellos están por encima del bien o del mal.

Hay muchos ejemplos de esta realidad que está pasando y ocurriendo en nuestro mundo de hoy. Es increíble que se pudiera pensar que estas cosas iban a pasar, pues el hombre en evolución prometía ir para adelante y progresar en su propia libertad y bien. Sin embargo, la realidad pone al descubierto que ocurre lo contrario, y es contradictorio e inimaginable que esto se pudiera pensar.

Se hace necesario que los defensores del bien y la verdad, los amantes de la libertad bien entendida pongamos las cartas sobre la mesa y empecemos a llamar a las cosas por su nombre, a pesar de que en ello nos vaya la vida. Es la hora de defender la dignidad de la persona y de que el respeto se entienda como el mayor bien que salvaguarda al hombre.

No se trata de confundirnos y, en aras del respeto y libertad, "hacer cada cual lo que le viene en ganas", sino se trata de buscar la verdad y el bien que haga que la paz, felicidad y el amor, como búsqueda del bien del otro, sea lo que impere con igualdad y dignidad para todos los hombres.

Y está montada la opresión, la tiranía, la esclavitud que creyéndonos irradicada está más vigente que en los tiempos de Abrahán Lincoln. Todo sigue igual, "el hombre esclaviza al hombre", y en impensable que en pleno siglo XXI, donde se habla de derechos y libertades, hayan más esclavitudes y sometimientos que en tiempos de esclavitud. Todo está disfrazado, pero hoy el hombre es más esclavo, está más maniatado y desdibujado que antes.

Por una sólo sencilla razón: antes estaba sometido a una vida miserable, tratado peor o como un animal, pero hoy, aún teniendo una vida material más humana, es despojado de su dignidad y manejado como un títere al libre albedrío de los dueños y señores del mundo.




P.D. Yo acabo de dejar mi comentario en solidaridad a este debate. Apoya y deja el tuyo. En el enlace (click aquí) puedes hacerlo. Gracias.

lunes, 2 de noviembre de 2009

RECORDANDO LA MUERTE, CELEBRAMOS LA VIDA.


Si de una cosa estamos seguro en esta vida, es que tendremos que pasar por la muerte. Hemos oído en muchas ocasiones: "por eso, todos tenemos que pasar", "es una cita a la que no falta nadie" y ... muchas frases más. También, es verdad, que no nos gusta detenernos en eso, y, bien por temores, miedos o por, simplemente, no enfrentarnos a nuestra propia realidad, nos encontramos más cómodos pasando de puntilla o mirando con cierta indiferencia nuestra propio destino.

Son, siempre vuelta con lo mismo, nuestros temores, preocupaciones y problemas que nos envuelven en un mundo autoengañado en el cual nos gusta traicionarnos y distorsionar la realidad. Porque, en el esfuerzo de ser sinceros, tendremos que aceptar que es una contradicción esconder la cabeza y mirar para otro lado. No, con eso, vamos a cambiar nuestra propia realidad, y, miremos o no de frente, ella llegará cuando sea su momento.

Lo razonable y correcto es enfrentarnos al hecho de nuestra realidad y buscar la verdad que en ella está contenida, pues de no ser así iremos a la deriva y nos encontraremos con sorpresas, que no desaparecerán por el simple hecho de no hacerle frente. Contradictoriamente, sabemos y constatamos que no se trata de fantasía, sino de un hecho que experimentamos desde fuera en otros cada día.

Hoy celebramos la festividad de recordar a los que ya han tenido, de una u otra manera, la hora de enfrentarse a su propia realidad, que a la vez, repito, es la de todos. Y lo celebramos, al menos, eso es lo que a mí me parece deberíamos hacer, con la esperanza de que no se ha dicho la última palabra. Hay una muerte aparente que dará paso a una Vida verdadera y plena según hayamos vivido y creído en ella. Y hay que decirlo así porque, no debemos autoengañarnos, la razón nos dice que es justo que haya un premio o castigo. Eso lo llevamos innato en nuestro entendimiento y corazón.

Y pienso que para aquellos que creen que todo ha terminado, la separación, a parte de no tener sentido, tiene una mayor desesperación y frustración que hace insalvable el recorrido que nos resta por andar en nuestra propia vida. También, el vacío de no encontrar respuestas a lo que consideremos injusto, casual, mala suerte, resignación...etc. Todo es oscuro y sin sentido.

Sin embargo, para aquellos que se apoyan en la Fe de la Palabra de JESÚS, la muerte no es otra cosa, a pesar de la dureza de la separación humana, que el paso de una vida terrenal y humana, a la vida Gloriosa y verdadera en la presencia gozosa y eterna del PADRE que nos hace participe de su Gloria. Es por lo tanto un momento doloroso por la separación y el sufrimiento, pero gozoso en una paz y alegría contenida que nos llena de esperanza en saber que hemos pasado a mejor vida, donde no hay ya mentiras, sufrimientos, desengaños, luchas, preocupaciones, esfuerzos, perezas, trabajo, enfermedad, miedos, temores...etc.

Desde esta Fe, la muerte, como diría Sor Emmanuelle, es la hora más importante y maravillosa de nuestra vida, porque en ella tenemos la cita con Aquel a quien buscamos y en el que tenemos puesta toda nuestra confianza de resucitar como ÉL lo hizo.

Por eso, aunque el día de hoy está teñido de cierta oscuridad y penumbra, en el fondo resplandece una luz de esperanza y paz que inunda todo nuestro ser y nos colma de alegría y gozo de sabernos Resucitado en XTO.JESÚS.
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