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miércoles, 30 de diciembre de 2009

¿CAMBIAR EL MUNDO? ¿QUÉ PODEMOS HACER?


Una de las frases que más está en boca de muchos de nosotros es, ¿cuando va a cambiar este mundo? Y, también, a veces decimos que "tenemos que cambiar este mundo". Por empezar por mí mismo, debo confesar que lo he dicho muchas veces, y de tantas veces repetirlo he decidido empezar a moverme y aportar, desde mi humilde situación y valía, todo lo que pueda dar en aras de contribuir a que este mundo sea un poco mejor:

¡Hipócritas!: si sabéis interpretar el aspecto de la tierra y del cielo, ¿cómo no sabéis interpretar el tiempo presente? ¿Cómo no sabéis juzgar por ustedes mismos lo que se debe hacer? (Lc 12, 56-57).

Alertados por estas palabras del MAESTRO, los cristianos de todas las épocas hemos sabido que nuestra aspiración a la vida del más allá pasa, necesariamente, por estar muy atentos a la vida del más acá. Precisamente en esto consiste nuestra vocación laical.

Esto que quede claro contra todos aquellos que critican a la Iglesia y, por supuesto, a los que formamos la Iglesia, los creyentes católicos, que nos tachan de angelismo y de mucho rezar pero poco de enfrentarnos a los problemas que tenemos delante de nuestra narices. Si, posiblemente hayan muchos que no demos la medida, pero sí que hay muchos que la dan y sus vidas son ejemplos visibles de entrega y servicio, sólo por amor, hacia los demás.

Todo esto es evidente y palpable, por lo que no merece emplear más tiempo en expresarlo. Hoy mismo si la Iglesia se retirara del servicio a los problemas que se plantean en el mundo, la humanidad quedaría muy tocada por el caos asistencial, el desconcierto y la tragedia. Esto no significa que la Iglesia pueda con todo, pero mucho de lo que se hace y se soluciona es debido a la Iglesia.

Hay muchos apellidos y nombres de personas anónimas que conozco trabajando en estos menesteres que podría citar, pero no es el caso, ni tampoco se necesita ningún aplausómetro para medir lo que se hace. ¡Que tu mano izquierda no sepa lo que hace la derecha!, dice el SEÑOR. Y todo esto, ¡mirar al mundo!, es sufrir porque hay muchas cosas que son objetivamente contrarias al Evangelio. Las tres grandes virtudes, fe, esperanza y caridad que nos hacen gozar, esas mismas nos hacen sufrir, especialmente la caridad.

Vivimos en una sociedad que no nos gusta, al meno no nos gusta del todo. Miremos hacia donde miremos, vemos que es mucho lo que hay que redemir: mucho que limpiar, mucho que cambiar, mucho que sanear. Ahí está el mundo de la infancia, de la juventud, de la vida matrimonial, de la ancianidad, el mundo de la educación, de la política, de la familia, etc., todos ellos con inmensos sectores de bautizados desorientados, desnortados, viviendo de espaldas al Evangelio, produciendo en consecuencia frutos de muerte.

No es necesario aportar datos. Ante el estado actual de las cosas hay una pregunta inevitable, que los cristianos hemos venido repitiendo desde el día de Pentecostés: ¿qué tenemos que hacer, hermanos?, pregunta que al hacérnosla hoy, en su dimensión social, se podría traducir por otra: ¿cómo arreglar esto?

Independiente de nuestra fe y pensamiento, los frutos de muerte los vemos y los padecemos todos, quienes tenemos planteamientos cristianos y quienes no los tienen. Unos y otros discrepamos en las causas de los problemas de nuestro mundo y discrepamos también en las soluciones, pero venimos a coincidir en la valoración de los hechos.

El fracaso escolar es fracaso escolar para todos, y del mismo modo la ruptura de los matrimonios, la violación domestica, las miserias del consumo de drogas, la prostitución o el alcoholismo. Todos padecemos las consecuencias de estos males seamos de donde seamos, pensemos como pensemos, y creamos en quién creamos.

Ahora, ¿cuáles son las respuestas que se vienen dando desde los poderes público? Básicamente dos: las campañas publicitarias y el parcheo. O sea, nada de nada, porque las soluciones no están en ir parcheando como se pueda. Ahora se mueren un par de jóvenes por el problema del botellón, nos echamos las manos a la cabeza con una ingenuidad culpable, hacemos un par de campañas estériles que cuestan un dineral y... ahí siguen nuestros muchachos poniéndose morados de veneno cada fin de semana. ¿Que se nos mueren otros dos por sobredosis de éxtasis? Pues clausuramos el lugar de los hechos, y a continuar con el problema.

Mención aparte merece el aborto, a pesar de los gritos y de las campañas, firmas, denuncias de todo tipo, continúan muriendo niños en el seno de sus madres, impidiéndoles nacer a un mundo al que tienen derecho.

Ante toda esta problematica, encontrar soluciones y recetas para poner las cosas en su sitio no es tarea fácil, ni creo que tenga soluciones a corto plazo. Conocer las causas por las cuáles hemos llegado a estar como estamos sería muy difícil de ver, y además no es el problema principal ni interesa en estos momentos. La situación es esta y lo importante es discernir y buscar como podemos salir de ella.

Por lo tanto, si no podemos dar soluciones concretas para los problemas concretos, ¿de qué se trata entonces? Se trata de buscar la verdad en construir un mundo nuevo, ¡hacer un mundo nuevo!. Ciertamente es un ideal que nos sobrepasa, pero no podemos aspirar a menos.

Y la respuesta nos la da la Iglesia: se empieza haciendo hombres nuevos, y la Iglesia no propone utopías. La verdad es que no hay humanidad nueva si no hay, en primer lugar, hombres nuevos, con la novedad del Bautismo y la vida según el Evangelio. Y, ¿dónde están esos hombres nuevos? Nosotros, los creyentes, que sabemos que DIOS ama este mundo; nosotros que sabemos que DIOS no mandó a su HIJO al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo se salve por ÉL; nosotros que somos los que hemos conocido y hemos creído el amor que DIOS nos tiene.

Y esto es muy serio, porque de esto vamos a ser juzgado, y no de otra cosa, ni de tanto rosarios, ni Eucaristías, ni de nada... Esas manifestaciones deben ser expresiones de esta responsabilidad de implicarnos en el mundo que vivimos. Porque estamos necesitados de luz, de fortaleza, de buscar soluciones de solidaridad, de implicarnos en dar respuestas a estos problemas, oramos, rezamos el Santo Rosario, nos alimentamos del Cuerpo y la Sangre de nuestro SEÑOR JESÚS.

Debemos de hacer una revisión exhaustiva serena y tranquila, para encontrar los puntos donde debemos corregir nuestro rumbo. Un rumbo que nos viene desde muy lejos, y que nosotros hemos continuado. Estamos todos inmerso en estos errores, pero, hoy, nos toca a nosotros tratar de corregirlos y entregárselos a nuestros hijos lo más orientados que podamos para que ellos continúen la labor de purificarlo en su recorrido. En sucesivas reflexiones trataremos de profundizar en estas actitudes que, pienso, es nuestra responsabilidad Bautismal.

lunes, 28 de diciembre de 2009

ES URGENTE, MUY URGENTE- SUMATE CON TU ADHESIÓN.


Hoy día de los Santos Inocentes, 28 de diciembre, es una fecha clave en la historia de la humanidad. Cientos de niños inocentes fueron pasados a cuchillos porque iba a nacer un Rey que no interesaba que naciera, pues comprometía el poder y acomodamiento del que ya estaba. La avaricia, la vanidad y la ambición del egoísmo humano continua cometiendo el mismo genocidio de hace aproximadamente 2009 años.

Por todo ello, los creyentes y no creyentes en ese Rey, que a pesar de todo los obstáculos nació, aunque pobre, en Belén y que su Reinado es un Reinado de Justicia, Paz y Amor, debemos unirnos y alzar nuestra voz en favor de todos esos niños que continúan siendo víctimas de la avaricia, vanidad y ambición del egoísmo muchos hombres y mujeres que impiden que salgan a la luz, nacidos ya en el seno de sus madres.

¡Juntemos nuestros votos y un sólo grito de VIDA frente a la muerte! Por ello sumate a esta campaña que proclama la defensa de todos los niños nacidos en el vientre de sus madres, pero impedidos de ver sus rostros y la luz del mundo.

domingo, 27 de diciembre de 2009

NO SE CULTIVA LA SEMILLA ADECUADA.


El fruto de una tierra depende de muchos factores, pero de forma imprescindible de algo tan importante como la semilla que se quiera plantar. Podríamos abonar con el mejor abono, arar con el mejor método de arar, cuidar y mimar cada metro de tierra como una esmerada atención, y darle toda el agua que necesite, así como el sol, más si la semilla no es buena, la cosecha será mala.

Igual puede estar ocurriéndonos en nuestro mundo. Se puede avanzar todo lo que quieran, descubrir nuevas técnicas y avances científicos que nos hagan la vida más confortable, más agradable, más segura, más saludable...etc. pero si lo que se siembra no son los valores fundamentados en la verdad, todo lo que se recoja será malo y causará nuestra propia destrucción.

Y estos pensamientos tan sencillos, que parecen que no tienen la fuerza y el convencimiento de llamar la atención, ni preocupar a nuestros dirigentes, están palpandose en la realidad con los hechos vividos a diario en nuestro mundo. Por doquier se lee y se ve en los diferentes medios de comunicación las noticias de agresiones de parejas, de familias, de relaciones rotas por enfrentamientos, divorcios, pleitos y conflictos dispares y de todo tipo...

La semilla plantada está podrida y sus frutos salen podridos, mal olientes, infestados, llenos de bichos destructivos y venenosos. Aunque aparentemente todo luzca hermoso, mejor, placentero, prometedor y desbordando felicidad, detrás se esconde la basura de lo caduco, finito, que termina en el propio egoísmo sin medida y creciente hasta explotar en la destrucción.

El desamor y la indiferencia terminan por horadar la unión familiar y por arrojar a sus miembros al mar de la soledad, del sin sentido, de las relaciones de desconfianza, del interés material, de los objetivos egoístas y tantos otros. Todo lo que no esté apoyado en el verdadero sacrificio del darse y ofrecerse por el bien de los dos, de la familia y del bien común, terminará por arrastrar al mar del individualismo y de la desesperación. Consecuencia: la destrucción y la muerte.

La familia es la única comunidad en la que todo hombre es amado por sí mismo, por lo que es, y no por lo que tiene; así lo proclamó vibrantemente, en 1982, el Papa Juan Pablo II, en la madrileña plaza de Lima, durante su homilía en la Misa para las familias cristianas, ante más de dos millones de fieles.

Y cuando el calor de la familia, la verdadera semilla y núcleo de la sociedad, es separada y atacada por el virus del egoísmo material, sexual, egoísta, buscando sólo el bien del individuo y su realización de bienestar material, por encima del bien de la familia, la cosecha resultante será la que ya estamos viendo en nuestros pueblos y ciudades.

Los malos tratos, las agresiones a las mujeres, las familias enfrentadas, los hijos sin rumbos, desorientados, arrojados a lo fácil, cómodo, plancentero, promiscuo...etc. terminaran por infectar y contagiar toda una sociedad de basura, desorden y muerte. Y los síntomas empiezan a verse con mucha más frecuencia cada día.

El hambre, los desequilibrios psicológicos, la indiferencia, las guerras de padres e hijos, la falta de respeto a los mayores, eutanasia, abortos, conceptos que confunden en lugar de clarificar, hombres con hombres, mujeres con mujeres, hombres y niños/as... y un sin fin de barbaries que ya esto parece una sociedad de los tiempos arcaicos más que de los tiempos mal llamados superdesarrollados y de avanzada tecnología.

El amor entre todos sus miembros es la primera ley familiar. No se puede cambiar la sociedad cambiando sólo las estructuras externas, o buscando la satisfacción de las necesidades materiales, porque ahí no está el bien perdurable y eterno. Todo esto pasa y se acaba, y termina por agotar nuestra esperanza y anhelo de perfección. Sólo el ideal en el verdadero amor, que exige darse, y en correspondencia recibe, desde la libertad y cultivado en el calor de la familia es capaz de supervivir en un mundo viciado y perdido en su propio egoísmo.

Estamos, pues necesitados de proclamar, como hoy se hará, de elevar el valor de la familia al más alto rango de importancia, sustentado en los valores cristianos del amor que aseguran y perpetuán el crecimiento y maduración del ser humano, respetado en toda su dignidad, para el bien del propio hombre y de toda la sociedad.

domingo, 20 de diciembre de 2009

CUANDO SE SIEMBRA, SIEMPRE SE RECOGE.


De todas las cosas que hacemos en la vida se pueden sacar buenas conclusiones y lecciones que nos ayuden a mejorar como personas. De cualquier forma, el éxito es una suma de fracasos, y sólo fracasando, no intencionadamente, sino persistiendo y perseverando en el empeño de hacerlo bien, se llega a descubrir el olor de la victoria.

A la hora de enfrentarnos a una elección, hay que decidir que camino tomar. Y hay dos resultados, tomar el malo, con lo cual descubrimos que ese era el malo, o tomar el bueno y afirmarnos en nuestra elección. Bien, es verdad, que al tomar el malo invertimos tiempo y retardamos la llegada de los resultados, pero bien reflexionados y atentos nos ayudará a descubrir donde está el verdadero.

El mal nos enseña el bien cuando lo que buscamos es el bien. Y no debemos desesperar, sino confiar en el trabajo, perseverar con fe y constancia y madurar con la esperanza que el tiempo traerá la cosecha. Y todo esto redundará en el bien de todos y todos se beneficiaran del bien hacer del otro. Y los que no lo quieren entender así seguiran erre que erre hasta descubrir que han perdido mucho tiempo, más del debido. Y en ese contexto, el tiempo es oro, porque puede ser que se llegue algo tarde y el remedio sea mucho más costoso y largo.

Y lo más importante está en descubrir que todo trabajo bien hecho está sustentado en los valores. Hoy me quiero fijar en el extraordinario éxito del F.C.Barcelona. Tengo que manifestar que soy simpatizante moderado, o mejor dicho, razonable y no alocado. Siempre he entendido que lo que le ha faltado a ese equipo es un dirigente que, en Guardiola, ha encontrado la medida y respuesta deseada.

Dicho esto, observo que Guardiola apoya su trabajo en la humildad, en el trabajo de superarse, de trabajar ante cualquier tipo de contrario deportivo o competición que se juegue; de unidad y colectivo, dándole mucha importancia al respeto, a la escucha, al tratamiento de persona y colocándose en cada situación en el lugar del otro. Y de mentalidad, mentalidad positiva, de confianza, de creer en lo que haces y de servir en una comunidad al esfuerzo del otro.

Todos estos valores, unidos a la calidad personal, al estudio integral de habilidad y valores integrado en la persona, hacen que se conforme un grupo sostenido en el respeto, la fraternidad, la camaradería, la unidad, la alegría, las oportunidades, la justicia, la sencillez, el servicio, la valoración, la escucha, la atención...etc.

De este coctel resulta un conjunto que juega y se mueve de forma mecánica, con sentido, con apoyo, buscando el resultado y sirviendo al colectivo. Y no pensando en el futuro, sino viviendo el presente como si de ese momento dependiera todo. Mantener esa mentalidad hace que la cosecha esté abonada, bien cultivada, cuidada y, si no ocurre ninguna tragedia natural, pronto se verá el fruto buscado y apetecido.

Y este es el caso del F.C. Barcelona, que unas veces ayudado y beneficiado por algo de suerte, y otras por sus propios valores, han alcanzado la gloria deportiva de ser coronado hoy como el mejor equipo del mundo. No sólo por el último campeonato ganado, sino por la trayectoria de todo el año en curso donde ha vencido en todos los trofeos y competiciones que ha participado. Y desplegando en la mayoría de las veces un juego fluido, bello y bien realizado.

Igual, ahí están las aplicaciones que podemos sacar para nuestra vida espiritual, ocurre en otro orden de aspectos. Podemos converger que en nuestra vida debemos persistir, perseverar y luchar aún en los momentos más difíciles, duros y oscuros. Siempre pensando que el trabajo bien hecho, la oración confiada y abandonada en Manos de nuestro PADRE dará, cuando ÉL lo quiera, donde quiera y como quiera, el fruto que esperamos, pues de un PADRE no puede venir sino lo mejor para el hijo.

Y ese bien actuar es reflejo que debe alumbrar y servir para otros clubes empecinados en llegar a la cosecha por el camino más corto, sin esperar a otros menesteres necesarios, y sólo apoyados en el poder económico o prepotencia de exigirse ser los primeros. Descuidando la comunidad de jóvenes que se afanan en llegar, en mejorar, en ser defensores de sus ideales deportivos.

En esa labor todos serían beneficiados y, como la levadura fermenta en la masa, los buenos ejemplos de los famosos, de su buen hacer, la humildad de sentirse agradecido por los dones recibidos y muchas cosas más, serían ejemplos para esos jóvenes que se miran en ellos. Es el caso de los Iniestas, Xavi, Messi, Pedro, Piqué Jeffren, Puyol, Bojan, Busquets, Jonathan, Gai, Muniesa, Fontás, Dos Santos...ect.

Concluimos afirmando que el deporte serviría para hacer y mejorar a las personas y, con ello, contribuyendo a crear un mundo más en paz, justo y fraterno entre todos los hombres.

jueves, 17 de diciembre de 2009

¡ QUÉ HUBIESE OCURRIDO SIN JESÚS?

Foto tomada del archivo fotógrafico de Daniel Prado (http://www.daniel.prado.name/Varios-Viajes.asp?art=152#coliseo_roma_anfiteatro_flavio)
He leído en algunos comentarios la crítica despiadada al cristianismo acusándolo de ser el culpable de los atrasos históricos en la evolución de la cultura y adelantos sociales que la civilización ha experimentado a lo largo de su existencia. Hoy se emplea mucho el desacreditar la cultura cristiana señalándola como la pandemia de todos los males que nuestra civilización vive y experimenta en esta época.

Pero todo esto se dice sin más, como otras muchas cosas. No se presentan razones ni justificaciones que descubran de forma evidente y lógica lo que la palabra vomita y proclama. Así de simple, se vocifera y grita, sin el más puro indicio de que esa sea la verdad, y de que, tampoco, eso importe mucho. Sólo se trata de atacar, en este caso al cristianismo, y desprestigiarlo y acusarlo de todos los males que hoy padecemos.

Dicho esto, podemos pararnos un poco y reflexionar sobre lo que hubiese sido el Imperio Romano sin el concurso de la Iglesia. Los cristianos elevaron la posición de la mujer, "¡atentas las mujeres!"; no exponían a sus bebés, no se divorciaban de sus esposas, evitaban las prácticas sexuales que pudieran ponerlos a ellos a a sus esposas en peligro, honraban a las mujeres testigos de la fe.

El matrimonio se convierte, no en una institución para la gratificación, sino para la humildad mutua. También mitigaron la crueldades de los paganos, no participaban en los sangrientos espectáculos de la arena, no cosían a puñaladas a las prostitutas que tenían enfermedades, suavizaron el esclavismo, incluso vendiéndose a sí mismos como esclavos para liberar a otros.

Asumieron la responsabilidad cívica, ya que desarrollaron redes de apoyo para cuidar de los enfermos, viudas y huérfanos. No ignoraron la miseria de aquellos que sufren de hambre, sed y desnudez. La preocupación por los pobres es parte integral de nuestra cultura moderna gracias al cristianismo.

Los libros de texto, basados en el odio ilustrado contra la cristiandad, afirman que la Edad Media era oscura. Sin embargo, durante la Edad Media, Europa disfrutó de una de las culturas más florecientes jamás vistas en el mundo, y ello porque vivían en un mundo redimido del pecado, en el cual el Salvador había triunfado sobre la oscuridad y la muerte.

Amaban el mundo, todo lo contrario de la idea que se quiere expandir de tristeza y masoquismo, y disfrutaban de la libertad de la esperanza. La esclavitud desapareció, de no ser por el cristianismo muchos que gritan tanto serian esclavos hoy. En la Edad Media había más igualdad de vida, menos diferencia entre ricos y pobres de lo que pensamos. Y no se podía ser un solitario: uno pertenecía a una familia, un pueblo, un gremio, una Iglesia, siempre rodeado de gente. Todo lo contrario a lo que sucede hoy donde experimentamos, cada día más, la destrucción del núcleo familiar. Hoy su vitalidad nos pondría de los nervios, tendríamos que frotarnos los ojos para acostumbrarnos a la luz.


Ecologistas sin etiquetas. Estaba implícito en ellos conservar y guardar toda su época, tanto cultural como arquitectónica, paisajista, física y... No construyeron las catedrales para que fueran pequeñas, oscuras y macabras estructuras que reflejaran su miedo y su ignorancia. Son las obras más espléndidas que adornan la tierra. La belleza del mundo no es rechazada, sino que es guiada hacia la belleza del Cielo. El cristiano ama al mundo, la luz, la alegría, la esperanza de mirar hacia el Cielo porque persigue y quiere ser feliz eternamente. La luz llama a la luz. Fue la fe la que engendró esa energía.

El saludable apetito intelectual explica por qué los hombres de la Edad Media inventaron lo que todavía llamamos Universidad, pero lo que nosotros llamamos así haría ruborizar a aquellos escolásticos. Fueron siglos de estupendos logros culturales. La música moderna nace con el canto gregoriano; nace la sociedad comercial, el sistema bancario internacional, el crédito y la contabilidad moderna; los artesanos forman gremios para proteger sus negocios. Hubo un momento, hace mil años, en que España construyó una de las columnas vertebrales de Europa: el Camino de Santiago, una de las grandes aportaciones a la cultura europea.

La idea de los derechos humanos, Sr. Zapatero, usted que tanto habla de eso, nació en España. En 1550 Carlos I tomó la decisión de detener la conquista hasta tener la certidumbre de que se estaba obrando en justicia. Para ello, sometió la cuestión a una junta de sabios, en lo que se conoce como la Controversia de Valladolid. La Escuela de Salamanca, con Francisco de Vitoria a la cabeza, fundó el Derecho internacional moderno, sentando las bases del Derecho de gentes, el precedente de la idea moderna de los derechos humanos: "Los indios no son seres inferiores, sino que poseen los mismos derechos que los demás hombres y son dueños de su vidas y de sus tierras.

Moisés recibió la Ley que todos los legisladores del mundo posteriores no han hecho otra cosa sino adaptarla, precisamente porque esa es la Ley que necesitamos y deseamos todos los seres humanos del mundo. Y nadie ni nada ha aportado algo nuevo a la única verdad del mundo.

Me pregunto, ¿dónde estaban los socialistas agnósticos y anticristianos por aquel entonces? ¿Posiblemente no existían? Luego, ¿cómo se arrogan esos méritos y acciones que achacan a la Iglesia haber impedido desarrollarse? Nuestro pasado es nuestro futuro, y hay unas bases sin las cuales la civilización occidental es inconcebible, y esa roca en la que se fundamenta es el cristianismo cuya cabeza es JESÚS.


Y no quiero excluir el tema de la Inquisición, tan aprovechado para intentar tambalear los cimientos donde se fundamenta nuestra cultura. Si intentamos comprender el pasado con conceptos del presente, no entenderemos el presente ni el pasado. En la España del Renacimiento, la Inquisición se establece con el fin de combatir las prácticas judaizantes de los conversos, para lograr el imperativo político de la época: crear una sociedad homogénea y pacificada.

La Inquisición fue intolerante, porque en el siglo XVI todo el mundo era intolerante, y no sólo España. Pero España fue el país de Europa que menos brujas quemó, y ello precisamente gracias al celo jurídico de la Inquisición para estudiar los sumarios y documentar las acusaciones. Los españoles cometimos abusos en América, pero las tres imputaciones de la leyenda negra - genocidio, esclavitud e Inquisición - son falsas.

Hoy sabemos que una gran mayoría de muertos fueron causados por virus, algo que ningún español podía conocer. Los españoles no podían esclavizar a los indios: La Reina Isabel lo prohibió en su Testamento,y Carlos I lo subrayó en las Leyes de Indias. La leyenda española en América es falsa, los españoles debemos saber la verdad.

miércoles, 16 de diciembre de 2009

LA LIBERTAD, ¿QUÉ TRAE ESCONDIDA EN SU ESENCIA?


Cuando hablamos que el mundo ha sido hecho por un Creador o cualquier otra fuerza misteriosa que lo ha estructurado y formado a lo largo de milenios, estamos hablando de incoherencias que no llegan a explicar el sentido exacto de la creación. Porque en un mundo creado, sin más relación de lo creado con su creador que la perfección de la criatura y materia, no tiene sentido los conceptos del honor, del bien o el mal y, sobre todo, de la libertad.

Ser libre implica que quién hizo al hombre y todo lo que le rodea tiene una misión y un sentido de respuesta y relación. Porque la vida sin libertad es la vida determinada con unos objetivos ya marcados que condenan a un camino obligatorio y a un vida destinada a un fin integrado en la misma creación. No tendría sentido ninguno tener ese don misterioso que se llama libertad.

Ser libre responde a una esperanza de ser tu mismo quién determines tu vida y elijas la posibilidad de ir por aquí o caminar por allá. De destruirte de esta forma o de buscar la felicidad y eternidad que sientes en lo más profundo de tu ser. De evolucionar y no permanecer parado, pues en el camino haces uso de tu libertad.

Ser libre exige vida y la vida demanda amor, porque sin amor nada tiene sentido. En el reino animal existe un amor instintivo que garantiza la procreación de las especies, pero cumplido este reina la ley del más fuerte y el instinto de conservación. Desaparece todo vestigio de amor y comprensión. Ser libre descubre que lo creado está vinculado al amor y el amor es el sostén donde se apoya el ser humano para buscar y encontrar el sentido y la respuesta de su vida.

También, ser libre comporta un riesgo de ser mal empleada y de utilizarse en provecho propio, lo que lleva a enfrentamientos, luchas, guerras y destrucción, que siembran miserias y muerte. Por eso, libertad implica amor, porque con la presencia del amor se puede llegar a emplear bien la libertad. Y todo eso nos hace deducir que necesitamos a Alguien que nos acompañe a descubrir y a vencer la apetencia de alejarnos del buen uso de nuestra libertad.

Quizás, dentro de pocos días, esperamos celebrar la venida de ALGUIEN que nos promete victoria si optamos por amar, pero un amor que lleve consigo compromiso, que aterrice en los problemas que el hombre demanda para conseguir todo aquello para lo que fue creado. Así si podemos entender que la libertad tiene sentido y que el mundo fue hecho por ALGUIEN que lo ama hasta darse enteramente, comprometidamente por él.

domingo, 6 de diciembre de 2009

LA LIBERTAD ESTÁ SUSTENTADA EN LOS VALORES.



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Sucede que Aminatou Haidar está en el aeropuerto de Lanzarote, mi isla natal, y está porque está privada del derecho elemental que tiene todo ser humano por el hecho de ser hijo de DIOS. Porque no le viene ese derecho del hombre, sólo se lo ha dado quien lo ha creado y lo ha defendido hasta entregar su propia muerte en la Cruz, en la Persona de su HIJO Unigénito.

Por el hombre es esclavizado y continua siendo esclavizado y ultrajado. Ejemplo lo tengo cerca de mi casa, a unos seis kilómetro aproximadamente, en el aeropuerto de Lanzarote. Allí se encuentra Aminatou Haidar marginada y privada de su libertad a pesar de tantas adhesiones de apoyo y de saludos. El Gobierno de Marrueco hace caso omiso y se pasa los derechos de Aminatou por debajo de la puerta, por no decir otra cosa, y aquí no pasa nada.

Luego mañana se reunen con otros para hablar de derechos, libertades y justicia. Todo una sarta de mentiras que parecen ya normales y sin importancia. Claro, ¿quien pone la verdad y la justicia? Cada uno se inventa la suya propia, y todavía hay ciegos empecinados en que esto del relativismo es un invento y majadería de algunos... Y, ¿quien se erige con la autoridad de levantar su voz proclamando la verdad si él está lleno de mentiras.? Sólo puede proclamarla quien tiene autoridad para ello y quien está libre de toda culpa. Todos sabemos quien...

Dice un texto de Václav Havel, comenta el Papa: "La dictadura se basa en la mentira y, si se superara la mentira, si todos dejaran de mentir, y, si viniera la luz de la verdad, se daría también libertad. Significa ello que la verdad engendra la libertad, y sin libertad no hay verdad. Ambos conceptos están entrelazados y uno incluye al otro.

Libertad no es libertinaje, arbitrariedad, sino que está ligada y condicionada por los grandes valores de la verdad, del amor, la solidaridad y el bien general. Si esto fuera así, la consecuencia sería la libertad inmediata de Aminatou y regreso a su patria. Si esto fuera así, la consecuencia sería la libertad de muchos pueblos subyugados, privados de todo derecho y sometidos a la arbitrariedad y capricho de otros. Si esto fuera así, los inocentes niños nacidos en el seno de sus madres tendrían asegurado su derecho a vivir y a desarrollarse independiente de su estado físico y natural.

Si esto fuera así, consecuencia de ello sería la abundancia de alimentos y medicinas necesaria para todos aquellos pueblos que sufren la precariedad y el abandono por el egoísmos de otros empecinados en tener y poseer. Si esto fuera así, la consecuencia sería el respeto a la libertad religiosa, a la igualdad entre todos los hombres y a la convivencia pacifica y en paz. Si esto fuera así, la consecuencia sería que la ética no es algo ajeno a la economía, sino que es un principio interior en ella, pues la economía no funciona si no tiene en cuenta los valores humanos de la solidaridad, las responsabilidades recíprocas, y si no integra la ética en la edificación de la misma economía.

Por todo ello, vemos que cuando el hombre se empeña en construir un mundo desde sí mismo, se confunde, no se entiende, se enfrenta, se pierde y termina por perder el rumbo de su propio destino sumido en la más absoluta oscuridad y sometido a sus propios egos y vicios que terminan por corromperlo y destruido. Una vez más queda indigestado por la manzana que tanto le ha deslumbrado y apetecido, pero que, al engullirla percibe que está infectada de gusanos y podrida en su interior. Queda encerrado en su propio vacío y en su propia soledad que termina desesperándolo y sumiéndolo en un camino sin esperanza y sin sentido.

jueves, 3 de diciembre de 2009

¿POLÍTICO Y SANTO? SÍ, SE PUEDE.


El dos de diciembre reflexionando sobre Aminatou Haidar hablaba sobre la solidaridad y la coherencia. Ser solidario, concluía, significa ser coherente y responsable con quien se solidariza. Ese es el punto que quería reflexionar y que desnudaba a todos aquellos que solidarizados con una causa o persona, sólo lo hacen por intereses, vanagloria o prestigio. Cada cual que reflexione para sí y si se siente aludido que busque las razones del por qué.

Sacaba a relucir la figura de nuestro político Bono refiriéndome a un artículo, esplendido para mí, de elegilavida sobre él. Y lo hacía porque tiene mucha vinculación con lo que yo exponía y quería llamar la atención. Creo incluso que hay una resignación o un sentimiento que lleva a admitir como algo incompatible la actitud de ser un buen político y un buen creyente católico. Incluso, debo confesar que dicho sentimiento ha sido mío por mucho tiempo y, posiblemente, haya sido el culpable de que no haya intervenido en la política.

No quiero eludir mi responsabilidad, pues en mi descargo puedo decir que parte de mi juventud fue vivida en la dictadura, pero no debo eludir que tuve oportunidades de intervenir, pues amigos míos de mi edad están todavía metido y ocupando cargos de responsabilidad. Si, debo también decir que probablemente no hubiese estado mucho tiempo, pues cuando intentas nadar contra corriente terminas o agarrándote a la orilla o arrastrado por la corriente.

En el primer caso, agarrado a la orilla es acabar fuera del ambiente político, pero siempre fuera o dentro puedes luchar y trabajar coherentemente con tu fe. Y si has estado dentro con mejor conocimiento de lo que sucede interiormente. Por lo tanto, excusas no hay, sólo arrepentimiento y aceptación de mi miedo o descompromiso, porque lo de ver los toros desde la barrera es más descomprometido y cómodo.

Hoy, aceptando mi pecado, lucho como puedo por unir la oración y la vida, y ser aquí y allá el mismo de acuerdo con mi fe en JESÚS y en su estilo de vida. Eso me lleva a entregarme en cuerpo y alma en luchar y proclamar sus enseñanzas. Y a denunciar todo aquello que vaya en contra, pues la Verdad está en ÉL. Todo, claro, desde la libertad, el respeto y la comprensión apoyado en el amor.

Y esto que comparto y defiendo está demostrado en aquellos que lo han llevado a cabo. Son los Santos, que los hay de todas las edades, sexo y estamentos. Son los Santos que sí, injertados en JESÚS, han superado toda corriente y se han enfrentado sin tregua y fortalecidos en el ESPÍRITU a nadar cuesta arriba hasta cumplir su misión.

Y nada mejor que presentarles uno. Les hablo de Igino Giordani, cofundador de la Democracia Cristiana, padre de la Constitución Italiana y periodista considerado además por Chiara Lubich cofundador del Movimiento Focolar. Mirando, ahora, nuestro arco parlamentario, quizá a más de uno le cueste creer que un político puede ser santo... En Rocca di Papa, cerca de Roma, acaba de cerrarse la fase diocesana del proceso de beatificación de Igino Giordani.

De nuevo la prueba del algodón, pues si una persona ha superado la prueba, significa que los demás lo podemos hacer también. No de la misma forma; no con la misma brillantes, pero si con la misma actitud y con la misma verdad. Se puede ser profesional y político y creyente católico en todo los momentos de tu vida, y vivir las Bienaventuranzas en cada momento, en cada situación...

Y quien no lo crea así y tenga dos caras, una para DIOS y otra para los otros está mintiendo y es un farsante. Quien defienda en un lugar a DIOS, pero mire para otro lado cuando está en otro lugar y con otra gente, está mintiendo y es un farsante. Quien defienda la vida en un lugar, pero calle ante la aceptación de la muerte en otro, es un hipócrita, mentiroso y farsante. Y bien sabe lo que dijo JESÚS sobre ellos.
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