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miércoles, 29 de enero de 2014

TENGO DERECHO A VIVIR



Así pensamos todos y no nos falta razón: Evidentemente, tenemos derecho a vivir. Sin embargo, podríamos pararnos un poco y contemplar este criterio más detenidamente. Y se me ocurre preguntarme: ¿Dónde realmente está la vida?  Porque quizás estamos reclamando parte de la vida, pero no la verdadera y auténtica vida.

A la hora de reclamar lo importante es reclamar la totalidad de lo deseado. Y está claro que la vida si no es eterna sólo se queda en una vida parcial, no total. Porque todos deseamos en lo más profundo de nuestro corazón vivir siempre, ¿no es así? La eternidad es lo que nos mueve a la lucha por la vida.

Pues bien, buscar el derecho a vivir es buscar la vida para siempre, y eso nos lleva a reflexionar de forma muy profunda y trascendente. Y de ello se desprende una nueva forma de vivir y de defender la vida, porque si la vida es vida para vivirla, valga la redundancia, eternamente, ello supone que esa eternidad la hemos recibido y de recibirla no tenemos derecho a quitárselas a otros. El aborto estaría, por todos los lados que lo miremos, fuera de lugar.

La vida no se discute porque es para vivirla, y vivirla para siempre. Porque no termina, la muerte es un paso para la verdadera vida. Todo cambia desde esta esperanza.

domingo, 26 de enero de 2014

LA FALTA DE PELIGRO O LA SEGURIDAD NOS ALEJA DE LA VERDAD




Nuestra vida está en peligro, porque cada día nos acecha la muerte, unas veces vestida de accidente, otras de enfermedad u otros peligros. Sin embargo, vivimos en una sociedad tan distraida, tan cómoda y segura que el hombre se ha olvidado de sus propio destino. Porque, queramos o no, la muerte nos espera.
Los adelantos científicos, la cultura y educación son logros positivos que han acercado a los hombres a convivir en paz y justicia, y eso da seguridad y bienestar hasta el punto de olvidarnos de la trascendencia y de la muerte. Bien, es verdad que la delicuencia, la presencia del mal está presente y eso desestabiliza la buena convivencia. El odio, la venganza, el poder y las riquezas se encargan de impedir que la paz y las buenas costumbres reinen en la tierra y provocan las guerras y siembran la muerte.

No obstante, el creyente se enfrenta de otra manera al mundo, porque su destino no es de este mundo sino que su mirada está más allá de la muerte aparente que parece acabar con nuestra vida en este singular y concreto camino terrenal. El creyente se sabe hijo de Dios y salvado en su Hijo Jesucristo, y por eso las fatalidades de este mundo no son murallas que evitan seguir su camino. Arriesgando hasta su propia vida.

Porque su vida no termina aquí, al contrario, empieza cuando esta acaba. Sólo así se explica el regocijo con lo que estos chinos, hermanos en la fe , recibe llenos de alegría y emociones sus Biblias, la Palabra de Dios que salva.


jueves, 23 de enero de 2014

EL AMOR NECESITA COMPROMISO



Lo he dicho alguna que otra vez, pero más que decirlo, estoy convencido de que es así. Mientras no des un paso hacia adelante y no te comprometas, tu amor no despertará. Porque amar es comprometerse de forma seria y responsable. Ese es el secreto del amor, y no hay otro. Por eso fallan tantos matrimonios, porque no hay un compromiso serio y responsable.

Ahora mismo, en este momento, si lees esta humilde reflexión, en qué descubres que amas a tu pareja: ¿la/o respeta?; ¿compartes tu vida?; ¿le eres fiel?; ¿le sirves?... etc. Estas mismas preguntas podemos hacérnosla para la familia, para los vecinos, para la vida laboral, para los amigos, para la comunidad...

Cuando uno se mira por dentro desde ahí, descubre toda la basura que lleva dentro y todo lo que hay que limpiar. Y te ves incapacitado y limitado para hacerlo. Te das cuenta que necesitas ayuda, pero esa ayuda no encuentras quien te la pueda dar. No puedes buscar a un pecador como tú o como yo. Necesitas al Médico de los médicos. Descubres que necesitas a Jesús: "Si Mí nada podéis hacer" nos dice el mismo Jesús.

En Él podemos ser capaces de vivir ese amor en plenitud en cada instante de nuestra vida, y experimentar que crece dentro de nosotros en la medida que nuestro compromiso y entrega madura y está disponible.

lunes, 20 de enero de 2014

DIALOGAR ES COSA DE DOS



Hay muchas conversaciones que no se pueden producir porque condición indispensable para que se produzcan es la disposición de los intervinientes en que así sea. Ocurre que tras el diálogo se esconden muchas actitudes que lo obstruyen o lo dificultan. Y es cuando uno de los que interviene trata de justificar sus razonamientos o argumentos apoyados en ideales propios o egoísmos subjetivos que no reales u objetivos. 

Y no le interesa ver otra cosa. Empieza lo que se ha convenido en llamar el autoengaño y tratará de evadirse distorsionando la realidad para justificar sus posturas. Se escapará con la demagogia y todos los artilugios que pueda disuadir para ocultar su propio autoengaño que no quiere ver o realmente no lo ve.

Porque autoengaño es darse cuenta que has dejado de hacer o de ver lo que deberías de hacer o ver, y te autotraicionas. Luego,  para no descubrirte trata de justificar la realidad. Entonces la distorsiona. Y la única manera de desbaratar esa arma que destruye el diálogo es buscar la verdad. Se impone entonces una reflexión humilde, sincera y a corazón abierto para descubrir y desenmascarar tus propios egoísmos y engaños.

Mientras esto no se depure y se busque, el dialogo o conversación queda interrumpida. Así sucede en las grandes reuniones de todo tipo, y también en las pequeñas. El muro que les impide entenderse es que cada uno quiere salir con la suya y nadie busca el bien de los dos. Es lo que podemos llamar también la autotraición.

viernes, 17 de enero de 2014

NACER PARA VIVIR

 

A nadie se le ha pedido permiso para nacer. Naces y te encuentras con unos padres, a veces sin ellos, con unos hermanos y familiares que tú no has tenido oportunidad de elegir. No se ha contado contigo para venir a este mundo. Y es que no eres dueño de tu vida, salvo de vivirla en libertad, o lo que es lo mismo, vivirla en verdad y buscando el bien común.

¿Cómo quieres ahora ser el dueño de decidir su fin? La eutanasia nunca será un derecho porque para eso tendrás primero que ser el dueño de tu vida, y no lo eres. Es verdad que los últimos días de tu vida puedes sufrir, pero también puede ocurrir al principio, cuando naces, tanto a tu madre como a ti. Por eso, el aborto tampoco es ningún derecho.

Posiblemente, las horas de sufrimiento sean la última oportunidad que tienes para descubrir que la muerte no es el final de tu vida y que ese sufrimiento puede servir para probar muchas cosas. Tanto el amor de los otros, como tu propio amor para los demás.

La vida no nos pertenece, es simplemente un camino donde tenemos la oportunidad de ganárnosla para siempre e interrumpiéndola evitaríamos conseguirlo.

sábado, 11 de enero de 2014

EL VALOR DE UN MILAGRO

Padre Pio de Pietrelcina


No cabe duda que un milagro, algo que supera y vence las leyes naturales, es algo verdaderamente sorprendente. Pienso que Jesús hacía uso de ellos para llamar la atención del hombre incrédulo y exigente, tal era Tomás, que necesitó, después de vivir al lado de Jesús y ver todas sus obras, tocar su costado y ver sus llagas de la mano.

Una imagen vale más que mil palabras, y eso se comprueba con el milagro. El P. Pio de Pietrelcina, el santo capuchino de las llagas, conocido en todo el mundo, sigue haciendo milagros. Un sacerdote ortodoxo de Rumanía se ha convertido al catolicismo con cientos de personas de todo un pueblo. Les ha cambiado la vida y han construido un hospital para enfermos terminales.

Víctor, el sacerdote ortodoxo, no conocía al Padre Pio. Tenía a su madre enferma de cáncer incurable con metástasis de  pulmón generalizada. Y decidió ir a Roma, donde tenía un hermano, pintor, de iconos, con el fin de que allí la reconociera un famoso médico. Víctor viajó con su madre, Lucrecia, a la ciudad, a la ciudad eterna, donde el médico especialista confirmó de nuevo el grave diagnóstico.

Lucrecia se entretenía en ir con frecuencia al taller de su hijo artista. Y un día se fijó en la imagen del P. Pio que le llamó la atención y preguntó a su hijo: ¿Quién es este santo? El hijo le contó brevemente la vida del Santo capuchino de las llagas y la devoción que la gente le tenía. Desde aquel día la madre estaba frecuentemente sentada frente a la imagen del santo de Pietrelcina.

Pasados unos días su hijo volvió con Lucrecia, su madre, al hospital a una nueva revisión, y los médicos "asombrados vieron que el cáncer terminal que sufría esta mujer rumana había desaparecido completamente"

El sacerdote Víctor comenzó a leer la vida del Padre Pio, contó el milagro de su madre, que había vuelto curada, a los parroquianos que comenzaron a conocer al Padre Pio. Y cuenta el sacerdote que no sólo él y su familia, sino que la parroquia de 350 personas disidieron hacerse católicos. Y no solamente eso, sino que se pusieron manos a la obra para construir una Iglesia dedicada al Padre Pio.

Por la intervención del "santo de las llagas" en este pueblo de Rumanía se ha creado un hospital que atiende a enfermo terminales, gente sin recursos y ancianos abandonados.

martes, 7 de enero de 2014

NOS DEJAMOS CONVENCER



Ocurre que cuando queremos nos volvemos más tolerantes y generosos en saltarnos reglas y normas que nos impida lograr ese objetivo que deseamos. Todos sabemos que somos capaces de no cumplir lo establecido por beneficiarnos. Y eso sólo demuestra una cosa: "Somos débiles y estamos tocados por nuestra humanidad limitada y pecadora.

Y eso lo sabe el diablo y juega esa partida con ventaja. Es muy listo y sabe esperar su momento para ganarnos y vencernos. Porque cuando la corriente nos es favorable, nos dejamos arrastrar y nos perdemos y olvidamos de todo lo demás. Se nos cierran los ojos y no vemos, y en la oscuridad estamos perdidos.

Aparentemente perdemos el miedo y nos apoyamos en la técnica. No afrontamos la situación y pensamos que seremos perdonados porque Dios nos quiere mucho. Mientras vivimos nuestra vida sin más, pensando que nosotros somos unos tíos estupendo. Ni nos preocupamos por leer y conocer su Palabra y simplemente nos limitamos a interpretar según nos convenga.

Dios es Amor y seguramente tendrá compasión de nosotros. Pero no recabamos que esa compasión exige arrepentimiento, humildad y esfuerzo por vivir ese Amor que Dios nos da y nos exige darlo. Posiblemente habrán muchas sorpresa: "muchos primeros que serán últimos, y muchos últimos que serán primeros".

Sólo quien es capaz de mirarle, aceptarle como Padre y Señor y vivir en el amor, será capaz de recibir su Misericordia y su perdón. Tenemos tiempo para reflexionar, pero no lo dejemos para mañana, pues no sabemos si hay mañana.

viernes, 3 de enero de 2014

NO DISCUTO LA SUBIDA, PERO...



No discuto las subidas, (ver aquí) entre otras cosas porque creo que hay que ser solidarios y los tiempos que corren demandan que aporten los que más tienen, pero se debería tener cuidados con muchas empresas y autónomos que andan muy apurados y con la soga al cuello.

Nadie tiene que decirme nada porque yo fue autónomo. Ahora estoy jubilado, pero sé lo que se pasa y lo duro que es que por todos sitios te pidan y nadie dé, al menos, aunque así sea, dé facilidades. Sé que hay una crisis y hace falta recaudar, pero no estoy muy de acuerdo por donde se quiere combatir esa crisis.

Primero, creo, y es de justicia, que se les pida el dinero robado a todos aquellos que lo han  robado, sobre todo políticos y banqueros (Cajas). Con ese dinero se puede arreglar un poco las arcas del gobierno. Hay muchas maneras de hacerlo, sobre todo a los bancos, a los que se puede comprometer a ir pagando cuotas que vayan rebajando sus fraudes y robos millonarios. Serían suculentos ingresos para la tesorería nacional.

Y luego, si hace falta más dinero para paliar estos fraudes y robos, podemos pedirles a los autónomos y empresarios que echen una mano. Pero antes hay que empezar por todos aquellos que nos han metido en esta situación. Y que no se aprovechen los de la oposición, porque ellos son responsables directos de donde estamos metidos. Sería cuestión de exigir donde hay que exigir.
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