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viernes, 29 de mayo de 2015

LAS CONSECUENCIAS DEL PECADO



Nacemos con el pecado original heredado de nuestros padres. El hombre revelado contra Dios, no sólo se ha manchado él, sino que mancha a toda su descendencia, porque estamos encadenados. En un racimo de uvas, estropeada una, quedan todas las demás condenadas a estropearse también si no se corta y se pone remedio.

Con nuestros políticos ha ocurrido lo mismo. Se han corrompido y han creído que el Reino de España era su propio cortijo. Todo el mundo se ha contagiado y, ¡ala, a robar! Y sabido es que la enfermad tiene un tiempo y un proceso. Tiempo que han sabido aprovechar los que no pueden subir de otra forma sino por los errores de otros.

Igual nos ocurre a los creyentes. No nos vence el diablo, mundo y carne si nos apartamos de nuestro camino y cerramos las puertas a la acción del Espíritu Santo. En ambos casos, la enfermedad es la misma. La lejanía y el hábito a pecar o robar termina por ser la ocasión que espera el ave de rapiña para también él cobrarse del festín.

No sé lo que ocurrirá, pero los culpables no están todavía en las cárcel. Serán ellos los únicos responsables de lo que pueda suceder en los próximos años en España. Una cosa es positiva y hasta puede ser conveniente. Visto el mal se hace necesario buscar el bien. Y todos aquellos ciudadanos de bien se movilizarán para revertir la situación.

Si con esto se controlan mejor los despilfarro y la corrupción; si con esto se imponen castigos y duras penas de cárceles respondiendo con su persona a lo defraudado o mal gestionado negligentemente, hemos logrado algo fundamental y necesario. Esperemos que así sea

martes, 26 de mayo de 2015

¿Y AHORA QUÉ?



Han terminado las elecciones y te quedas sorprendido y perplejo. ¡No por los resultados, que son los que son!, sino por la ignorancia de criterios de muchos electores y elegidos, y que, por supuesto, tiene repercusión en las elecciones.

No entiendo como terminado el recuento y conocido la elección, se puede festejar y dar saltos de alegría como si de un premio se tratara. Eso obedece y corresponde más cuando se gana una competición o algo que justifica una mejora en la vida, ¿pero una elección a la que te presentas voluntario para ser servidor del pueblo? Salvo que las intenciones sean otras.

Se supone que debes estar satisfecho y honrado, eso produce una alegría interior de ser depositario de la confianza de la mayoría, pero muy preocupado prudentemente por la gran responsabilidad contraída para corresponder al pueblo y servirlo. De eso a dar saltos alegres como quien celebra una ganancia o premio deportivo, me parece una desinformación o no saber qué es lo que están celebrando.

Las elecciones no son premios, sino elecciones, valga la redundancia, en los que recae la confianza del pueblo por ser personas honradas, competentes y señaladas con los votos para responder y resolver los problemas que al pueblo se le presentan. No se trata de celebrar una fiesta, sino de felicitarse, y claro, estar alegres y contentos, y hasta tomarse un vino, por ser los depositarios de la confianza del pueblo. 

Pero, ahora, se trata de responder, de trabajar, de poner los codos y todo el esfuerzo para enfrentarse a los problemas que tiene planteado el pueblo. Crear circunstancias, situaciones  y oportunidades de economía para que el pueblo genere trabajo, haya justicia y paz, no son tareas fáciles ni para tirar cohetes. 

Les han puesto un trabajo difícil, inmenso y de gran dedicación para con sus esfuerzos llevarlos a cabo. No veo la fiesta y la algarabía por ningún lado, al contrario, la responsabilidad y el esfuerzo de una gran tarea que, al decir verdad, da miedo.

lunes, 18 de mayo de 2015

ELECCIONES - UN VOTO POR LA VIDA



EL VOTO ÚTIL

Era una tarde del año 2005, cuando leí en un periódico la cifra oficial del número de abortos del año 2004, el año del 11 M; el número de niños abortados era aproximadamente de 70.000.

Dividí dicha cantidad por los 365 días que tiene el año, y cuál no sería mi sorpresa al comprobar que el resultado coincidía con el número oficial de víctimas del 11-M, el cociente era de 192, una vez aproximando los decimales al número entero más inmediato.

Entré a la Iglesia, y en silencio le pedí perdón al Señor por rasgarnos las vestiduras una sola vez al año, al comprobar que todos y cada uno de los días del año, exigían cuando menos el mismo tratamiento.

¡Pobres niños abortados, que carecéis de voz y carecéis de voto!
¡Pero sobre todo, pobre sociedad cuando el único recuento válido y definitivo se haga en el valle de Josafat!

Es por este motivo, y animado por no pocos obispos españoles, que se han expresado claramente sobre el tema de la política y los abortos, por lo que me hago la siguiente reflexión:
Era una plaza llena de gente donde difícilmente se podía mantener el propio pensamiento. Y es que un calculado ruido, se unía a unas voces ya programadas, para que cuando llegase el momento se pronunciase el nombre ya convenido de antemano.

Un gobernador de “tejas para abajo”, salió al balcón para tratar de buscar una solución a sus amenazados poderes, dejando al pueblo el juicio de un hombre justo, al que querían dar muerte todos los hipócritas y no pocos escribas y fariseos.

Y al escuchar la única voz de Barrabás, se lavó las manos, ¡pero sólo ante los hombres!, evitando así el peligro al haber cedido a la imposición de dar muerte al INOCENTE.
Y el Inocente Cordero fue llevado “al Matadero”. Había llegado La Hora. 

Pero hubo una voz, la de su Madre, que envuelta en dolores muy fuera del alcance de nuestros cálculos, estremeció al mismo Cielo, por el amor y el perdón con que llegaron sus gemidos.



¡¡¡ Hasta ahí habían llegado las lecciones que su Hijo le había enseñado!!!

Resonancia de los sollozos de aquella Madre, que hoy llega a los corazones de sus almas más devotas, que dejando “males menores y demás justificaciones”, nacidas de razonamientos humanos, como el que Pedro expuso al Maestro para evitar “peligros y pasiones”, siguen pidiendo a Dios el perdón por todos los que permitimos -la omisión también cuenta-, la matanza de INOCENTES.

INOCENTES, que al igual que el INOCENTE, van derechos al Cielo, llevándose a no pocas madres para que arrepentidas del engaño social del falso voto de Barrabás, se den su primer y eterno abrazo

Y tú y yo, envueltos en tantas voces de “tejas para abajo”, escuchemos la voz de aquella MADRE, votando por la vida de TODOS Y CADA UNO DE LOS INOCENTES.


13 de mayo 2015
Andrés Villate Tellaeche


Mi reflexión

Es posible que busquemos la vida por donde nosotros pensamos, pero los caminos de Dios no son los nuestros. Posiblemente nosotros nos equivocamos siempre, pero en Manos del Señor será otra cosa.

Eso del voto útil es un engaño, porque no se trata de gobernar matando niños inocentes, sino de salvarlo. Y nuestro voto será útil si, aunque no lo logre, sea puesto para salvarlos.

El Espíritu multiplicará tu voto. Lo verdaderamente útil será que tú votes por la Vida.

viernes, 8 de mayo de 2015

ARRANCAN LAS ELECCIONES MUNICIPALES Y AUTONÓMICAS



Pasada la marejada andaluza, se avecina ahora el maremoto municipal y autonómico. Los temporales no vaticinan buenos tiempos, y las elecciones se han convertido en eso, en malos tiempos. Tiempos para mentir y garantizarse un buen sueldo y lo que pueda colgar.

Los resultados devastadores de los últimos maremotos son transparentes y evidentes que no dejan lugar a dudas. La justicia no puede achicar tanta cantidad de agua violenta y sucia que inunda casi todas las regiones del territorio. Incluso los que abogan por una independencia, primero se han encargado de saquear su territorio por si no la consiguen. Son ejemplos de lo que pretende hacer si consiguen independizarse.

La torre de control no se entera o tiene deficiencias técnicas y no es capaz de registrar esos posibles maremotos que inundan el país. ¿Qué hacer?, se preguntan muchos ciudadanos. Nos ponemos a achicar o dejamos que esas olas violentas nos inunden y nos destruyan. O dicho de otra forma, ¿votamos o no votamos?

Supongo que no podemos ponernos a la misma altura. Se hace necesario participar y votar. Pero no debemos hacerlo de cualquier manera. Hay que tomarlo con seriedad y tratar de dar el voto a los que presentan seriedad y, por lo menos, no nos han engañado todavía, aunque quizás porque no han tenido tiempo  de hacerlo o no han podido. De cualquier manera para algo servirá, para que los que se lo toman al cachondeo lo hagan con más seriedad.

Eso sí, hacerlo con responsabilidad y formándose sobre los elegidos. Porque hay algunos que no merecen ninguna confianza, aunque hayan aparecido ahora por primera vez. Presentan una cara peligrosa y tienen una historia falsa y de corte dictatorial cubierto de piel de oveja pero revestido interiormente de verdaderos lobos.

Los creyentes católicos tenemos unos criterios que debemos defender y afirmar. Jesús nos los pone bien claro y así debemos aplicarlo. En caso de duda podemos asistirnos de la Iglesia, pero siempre siendo libres y actuar en consecuencia. Serás tú que respondas de tus actos.

Una cosa que podemos hacer es animar a los partidos que defienden los valores cristianos. Hay algunos y esos son los que debemos elegir aunque creamos que no van a salir. No hagamos caso del voto útil porque es una trampa. El voto siempre es útil. Si no lo es hoy puede serlo mañana. 

CATÓLICOS SOMOS MUCHOS Y PODEMOS OFRECER UN BUEN PUÑADO DE VOTOS
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