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miércoles, 18 de enero de 2017

Y TÚ, ¿QUIEN ERES PARA DECIR QUE NO?



Seguramente no estarás de acuerdo con muchos fariseos del tiempo de Jesús, pero también de ahora. Y es que no se han acabado, los hay, y muchos. Porque fariseos son aquellos que ven la vida desde su óptica y sólo desde su verdad. Utilizan el embudo por la parte ancha y ven un horizonte muy reducido.  Y de eso hay muchos en la Iglesia y en todas partes. Y, quizás sin darnos cuenta, hemos tomado muchos de nosotros ahora su relevo. 

¿Quién eres tú para discernir y criticar lo que tiene que hacer la Iglesia? Es posible que no la comprendas, o que te creas que tu verdad es la que debe prevalecer. Sin darnos cuenta nos identificamos con el hermano mayor del la parábola del hijo pródigo o padre amoroso. ¿Quién eres tú para contradecir al padre? ¿Acaso tienes derecho? ¿Quién ere tú para excluir al pecador, al divorciado, al equivocado, al arrepentido? ¿Acaso tú no perdonarías a la mujer adultera? ¿Y a la divorciada?


¿Acaso tú no dialogarías con la samaritana arrimada con siete hombres? ¿Acaso no le ofrecerías esa agua de la Vida de la Gracia, los sacramentos? Procuremos mirar para adentro, ser humilde como María y tratar de tener un corazón dócil a la acción del Espíritu Santo. Meditemos las palabras del Papa, cabeza de la Iglesia en la tierra, desde el primado de Pedro y desde la asistencia del Espíritu Santo. Y confiemos en su Palabra. Pero, sobre todo, miremos al Señor y tratemos de escucharle y hacer lo que Él hizo. Es la recomendación que nos hace el Padre el domingo pasado en el Bautismo de Jesús. Nos envía a su Hijo, el Predilecto.

Es por ello que, cuando «como proceso de discernimiento, llevado a cabo con humildad, reserva, amor a la Iglesia y a su enseñanza, en la búsqueda sincera de la voluntad de Dios y en el deseo de llegar a una respuesta más perfecta a ella, una persona separada o divorciada que viva en una nueva unión llegue (con una conciencia formada e iluminada) a reconocer y a creer que está en paz con Dios, no se le podrá impedir acercarse a los sacramentos de la reconciliación y de la eucaristía». (Difunden las instrucciones para utilizar la exhortación post-sinodal, firmada por los obispos malteses Scicluna y Grech, que abren la posibilidad de los sacramentos para quienes viven una segunda unión. El periódico vaticano las publica en primera plana).



martes, 10 de enero de 2017

ACEPTAR LA VOLUNTAD DEL PADRE



Podríamos imaginar que tanto María como Jesús pusiesen condiciones a la proposición del Padre. Imaginemos que María le propusiese a Dios que su Hijo naciese de forma más discreta, en cuanto a la concepción, como si de una forma natural se tratara, para no crear tanta tensión y problemas con José. O que Jesús propusiese no sufrir tanto ni ser tan rechazado. Y nacer de forma más confortable y menos sufrida y pobre.

Me han venido repentinamente a la cabeza esas fantasías como supuestas respuestas  a la Voluntad del Padre. ¿No nos ocurre eso a nosotros? Lo nuestro no es una fantasía sino una realidad. No acatamos ni obedecemos la propuesta que el Padre Dios nos hace. Discutimos sus proyectos para nosotros y hasta no estamos de acuerdo con su Iglesia ni con sus actuales dirigentes.

Jesús y su Madre, María, son ejemplos de lo que debemos hacer nosotros: "Aceptar la Voluntad del Padre en nuestras vidas". Nos pasamos mucho tiempo sopesando lo pasado y el presente. Vivimos mucho anclados en el pasado y experimentando nostalgia del ayer. ¿Es que la realidad no es la que tenemos? ¿Es qué no debemos injertarnos en este mundo, el que Dios ha elegido para nosotros, y en él dar nuestra respuesta de fe? ¿Es qué debemos estar corrigiendo a otros, incluso de la máxima jerarquía de la Iglesia? ¿No nos sirve el ejemplo de Jesús y María?

La Cruz, nuestra Cruz, es la que el Padre ha elegido para cada uno de nosotros. No la que quisiéramos cada uno. Sí, posiblemente no podamos soportarla. Quizás nos viene algo grande, pero para eso está la oración, los sacramentos y la presencia del Espíritu Santo. Posiblemente, si nos viniese ajustada y pudiésemos superarla, nos olvidaríamos de Dios.

Partamos de la base de que Dios, nuestro Padre, sabe lo que hace, sabe lo que nos conviene y sabe la medida de nuestras fuerzas. Él nos dará lo que verdaderamente necesitamos para salvarnos. Porque esa es su Voluntad, que todos compartamos la felicidad eterna con Él. Seamos obedientes como Jesús, María y José e imitemos sus ejemplos.

domingo, 1 de enero de 2017

FELICIDADES

http://yosoycreyentecatolico.blogspot.com.es/2008/03/mis-amigos-los-curas.html

Este fue mi segundo blog. Aquí empecé a dar mis primeros pasos como blogueros. No pensaba recorrer tan largo camino, pero mi compromiso de Bautismo me empujó a proclamar la vivencia del Evangelio. Hoy, mirando y reflexionando el Evangelio, me identifico con aquellos pastores que, avisados del nacimiento del Niño Dios, corrieron a verlo, y tras el encuentro regresaron glorificando y alabando a Dios.


Mis primeros impulsos eran esos, escribir sobre mi fe y mis deseos de vivenciarla. Fue en mi primer blog: "Salvador: mis vivencias e inquietudes", donde di constancia de mi fe. Y este segundo, fue creado para defenderla. Hoy faltan poco más de dos meses para cumplirse ocho años. Y doy gracias a Dios porque todavía sigue vivo y con la misma ilusión.

Sucede que en ese tiempo han nacidos otras responsabilidades y otros cometidos, y el blog, por falta de tiempo y capacidad, ha quedado algo más lento. No despierta todos los días, pero se mueve y da latidos de que vive y sigue estando ahí. Hoy, como no puede ser de otra forma, despierta para enviarle a todos los que le han seguido y siguen haciéndolo, un fuerte abrazo.

FELIZ AÑO NUEVO


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