viernes, 10 de septiembre de 2010

¿ES QUÉ JESUCRISTO NO PINTA NADA?


Creo que cuando se habla de la existencia de DIOS (ver aquí) se mira a muchos sitios pero se deja de ver el Principal. No sé ni entiendo cómo DIOS hizo el mundo, o si de forma indirecta o directa, o de alguna otra manera. Tampoco sé cómo creó al hombre, y creo que todas esas cosas son lo menos importante.

La realidad es que estoy aquí, que existo, y que un día mi cuerpo no podrá continuar y se quedará, pero mi espíritu seguirá porque nunca se hace viejo, siempre es joven y desea continuar siempre. Aspira a la eternidad. ¿O es qué alguien deja de tener ilusiones, de querer hacer cosas, de amar, de continuar ascendiendo y perfeccionándose? Nuestras facultades físicas caducan, pero no así ocurre con las espirituales.

Nuestras aspiraciones son las de vivir eternamente y de forma gozosa, y eso no creo que lo pueda prever la fuerza de la gravedad. Tenemos una semejanza con nuestro Creador: "ser feliz para siempre". El mundo y todo su contenido está creado y gobernado por una Inteligencia Superior a la que llamamos DIOS, y, el hombre, su obra maestra es semejante a ÉL y está llamado a vivir con ÉL toda la vida.

Estos sentimientos están en todo ser humano, crea o no crea, y nadie se llame a engaño porque en su interior más profundo esa son sus aspiraciones, incluso las del Sr. Stephen Hawking. Pero, me atrevo a decir también, que todo esto, con ser suficiente, no es lo más importante, porque siempre habrá quien quiera decir lo contrario o confundir.

La última palabra la tiene JESUCRISTO, pues para eso se encarnó en naturaleza humana, para dar testimonio de su PADRE y del amor que tiene a cada hombre. JESÚS de Nazaret es una realidad histórica que nadie puede negar, ni el Sr. Stephen, y sus milagros, autoridad descubren que es un ser como no ha habido otro igual, pero el fundamento principal y el que nos basta a todos los que creemos es que ha Resucitado. Ha vencido la muerte.

Y quién ha vencido la muerte está por encima de toda ley natural y física, así que Sr. Stephen, todavía y siempre, usted no está a la altura de poder entenderse ni usted mismo ni, mucho menos, a DIOS. ¿Qué puede decir entonces? Simplemente cosas humanas que están a muchos años luz del entendimiento de DIOS. Haría bien en admirar y glorificar la grandeza de DIOS que lo ha creado a usted tan inteligente, pero incapaz de entenderlo.

martes, 7 de septiembre de 2010

ERRORES HUMANOS.


Los errores humanos descubren la incapacidad del hombre para determinar sobre la vida o la muerte, y le dejan en la disyuntiva de inhibirse o decidir quien va a seguir viviendo o dejar de hacerlo. Su propia humanidad limitada y su dignidad de criatura le revelan que él no puede erigirse en señor de la vida o la muerte.

La vulnerabilidad del hombre y sus errores descubren el interrogante de su incapacidad para gobernarse a sí mismo. Su prepotencia y soberbia puede llevarle, por su propia ignorancia, a cometer actos de los cuales tendrá que arrepentirse, pero que antes habrá costado la vida de muchos inocentes. El hombre es un ser imperfecto y sólo mirando a DIOS puede ir alcanzado la perfección. Cuando, engreído por su propia soberbia, prescinde de ÉL ocurre que se pierde y comete barbaridades como las que estamos viviendo.

Casos como los que presentamos hoy (ver aquí, aquí y aquí) testifican la incapacidad de, por muchos avances, decidir hasta donde puede haber vida o no. En el caso de la ley de aborto, pero todavía, porque nadie puede demostrar que no hay vida desde el momento de la fecundación. Es más, si se demuestra que, desde el momento que el óvulo es fecundado, hay vida. Y no se comprende como se puede aprobar leyes como esas.

Podemos imaginarnos cuantos niños, como estos, están siendo condenados a morir por decisiones equivocadas por unos "desgobernantes" que sólo por sus intereses se atreven a decidir cuando alguien puede vivir y cuando no. Estos casos nos pueden ayudar a reflexionar y meditar sobre nuestra responsabilidad, porque lo que está sucediendo con el aborto es responsabilidad de todos, y mientras, todos, no decidamos qué hacer muchos niños seguirán muriendo.

sábado, 4 de septiembre de 2010

LOS MINEROS CHILENOS


Es ahora en estos momentos críticos y de riesgo máximo cuando se deben sentar a negociar el verdadero valor del trabajo de estos hombres expuesto a un peligro constante, no sólo arriesgando sus vidas físicas sino sometidos a toda clase de contaminaciones que deterioran sus pulmones y pudren su organismo al ritmo de martillo y esfuerzo.

Son los momentos donde se debe evaluar su justo premio económico en proporción a sus beneficios y dividendos que otros reciben. También a las consecuencias que para la sociedad representa su trabajo a lo largo de siglos. Su corta vida profesional (contaminación) les hace muy vulnerables para otro tipo de trabajo y su emolumentos deben cubrir todas sus necesidades familiares con creces.

No se entiende que otros, toreros o formula 1, que no arriesgan más que los mineros, sean compensados de forma tan desequilibrada que, mientras unos trabajan a grandes profundidades debajo de tierras, otros, aunque también arriesgando, lo hacen de forma más segura, cuidada y con todos los medios de prevención y seguridad.

Son las grandes diferencias sociales que explotan y esclavizan a unos para que otros aprovechen su trabajo y esfuerzo. Y esto se extiende a muchos otros campos, pero hoy toca hablar de minas y mineros que se debaten entre la vida y la muerte. Para, luego, de ser liberados, volver a bajar sin la seguridad de que esto les vuelva a pasar.

Y las consecuencias, de llegarse al final feliz que todos esperamos, no se pueden extraer, pero si imaginar: secuelas psicológicas, físicas, depresiones, miedos...etc. Me parece que además de ofrecer nuestros sacrificios y oraciones porque todo tenga un final feliz, debemos empezar a cuestionarnos otras muchas cosas que los que gobiernas tienen el derecho de corregir y mejorar.



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