
Dar razón de tu fe es verdaderamente importante, pues de no hacerlo caeríamos en la indiferencia, en la idiotez y en el disparate de vivir dos vidas opuestas. La una, la propia vida corporal que se desarrolla, crece y cumple su función vital, y la otra, la que trasciende y busca las razones de su existencia y el por qué de su ser.
Ambas son importantes y están ligadas, pues la una sin la otra pierden todo su sentido y su razón de ser. Porque tanto una como otra forman un solo integral que está llamado a un mismo fin. De modo que, la una sin la otra, se contradicen y se destruyen. El ser humano es un todo formado de cuerpo y alma y de esa forma tiene que salvarse. No vale lo uno sin lo otro.
Desde esta perspectiva, el camino a elegir, al menos como yo lo veo, es elegir el camino de la Verdad y la Vida, y ese camino sólo lo descubro en JESÚS de Nazaret. Por eso soy creyente católico y así firmo mi blog. Parodiando a Chesterton, que dijo: "Quita lo sobrenatural, y no encontrarás lo natural", me reafirmo en lo mismo que yo creo. Lo natural no tiene sentido sin lo sobrenatural, y viceversa.
Pero, como apoyo a mi reflexión, sólo hay que fijarse que todo lo que hacemos desde el hombre y sólo pensado desde el hombre tiene consecuencias fatales. Las ideologías salvadoras y donde el hombre ha puesto sus repuestas y soluciones a los problemas de este mundo no traen sino desastres tras desastres. Cuando el hombre pierde el sentido trascendente sólo se busca y, al hacerlo, pierde el sentido solidario y la búsqueda de la verdad.
Resultado, todo lo que observamos a nuestro alrededor. Después de XX siglos, donde las experiencias de los grandes holocaustos como el de Herodes, Auschwitz, la I y II guerra mundial, los terremotos, el último y reciente de Haití, abortos y muchos otros acontecimientos, nos ponen de manifiesto la pobreza y limitada capacidad humana para encontrar respuesta a su búsqueda fuera de DIOS.
La capacidad de elegir y de, por lo tanto, decidir este u otro camino nos viene dada por el Creador, como prueba de demandar nuestro amor libre y decidido por la fe y confianza en ÉL. ÉL, que primero lo ha dado todo, hasta el extremo de ser el primero en amarnos, pues no podría ser de otra forma, respeta nuestras decisiones en la esperanza de ser liberados de la servidumbre de la corrupción para participar en la gloriosa libertad de los hijos de DIOS.
No se podrá ocultar por mucho tiempo, pues, tarde o temprano, las cosas retoman su sitio y la verdad aflorará al lugar que le corresponde. El hombre convendrá que sólo mirando a su Creador puede encontrar el camino que, sin ÉL, nunca podrá encontrar. Eso está escrito en su corazón por mucho que él intente borrarlo y hacerlo desaparecer. La Verdad es solo una.
Ambas son importantes y están ligadas, pues la una sin la otra pierden todo su sentido y su razón de ser. Porque tanto una como otra forman un solo integral que está llamado a un mismo fin. De modo que, la una sin la otra, se contradicen y se destruyen. El ser humano es un todo formado de cuerpo y alma y de esa forma tiene que salvarse. No vale lo uno sin lo otro.
Desde esta perspectiva, el camino a elegir, al menos como yo lo veo, es elegir el camino de la Verdad y la Vida, y ese camino sólo lo descubro en JESÚS de Nazaret. Por eso soy creyente católico y así firmo mi blog. Parodiando a Chesterton, que dijo: "Quita lo sobrenatural, y no encontrarás lo natural", me reafirmo en lo mismo que yo creo. Lo natural no tiene sentido sin lo sobrenatural, y viceversa.
Pero, como apoyo a mi reflexión, sólo hay que fijarse que todo lo que hacemos desde el hombre y sólo pensado desde el hombre tiene consecuencias fatales. Las ideologías salvadoras y donde el hombre ha puesto sus repuestas y soluciones a los problemas de este mundo no traen sino desastres tras desastres. Cuando el hombre pierde el sentido trascendente sólo se busca y, al hacerlo, pierde el sentido solidario y la búsqueda de la verdad.
Resultado, todo lo que observamos a nuestro alrededor. Después de XX siglos, donde las experiencias de los grandes holocaustos como el de Herodes, Auschwitz, la I y II guerra mundial, los terremotos, el último y reciente de Haití, abortos y muchos otros acontecimientos, nos ponen de manifiesto la pobreza y limitada capacidad humana para encontrar respuesta a su búsqueda fuera de DIOS.
La capacidad de elegir y de, por lo tanto, decidir este u otro camino nos viene dada por el Creador, como prueba de demandar nuestro amor libre y decidido por la fe y confianza en ÉL. ÉL, que primero lo ha dado todo, hasta el extremo de ser el primero en amarnos, pues no podría ser de otra forma, respeta nuestras decisiones en la esperanza de ser liberados de la servidumbre de la corrupción para participar en la gloriosa libertad de los hijos de DIOS.
No se podrá ocultar por mucho tiempo, pues, tarde o temprano, las cosas retoman su sitio y la verdad aflorará al lugar que le corresponde. El hombre convendrá que sólo mirando a su Creador puede encontrar el camino que, sin ÉL, nunca podrá encontrar. Eso está escrito en su corazón por mucho que él intente borrarlo y hacerlo desaparecer. La Verdad es solo una.