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lunes, 2 de mayo de 2016

TODO DEBE ESTAR EN FUNCIÓN DEL BIEN COMÚN Y DE LA UNIDAD DE ESPAÑA



No hay candidato perfecto, ni tampoco partido que dé garantías, pues todos están manchados y en todos hay pandillas de depredadores que sólo piensan en su lucro personal.

Pero, es verdad, que si hay partidos más serios que otros y que garantizan, al menos el mal menos malo, dando estabilidad al país y tiempo para seguir luchando y avanzando en derechos humanos. En las últimas décadas se ha avanzado, y podemos seguir haciéndolo.

Pienso que si Mariano Rajoy, llegado ya el momento que descubren las encuestas, tiene que dar un paso atrás, creo que debe hacerlo por el bien de España. 

sábado, 21 de enero de 2012

SINDICATOS, ¡SUBVENCIONES!, ¿POR QUÉ?

Pero; ¿Sabemos que los sindicatos deben velar por nuestros...

No entiendo el por qué de las subvenciones a sindicatos, cuando sindicato es una agrupación de trabajadores formada para la defensa de los intereses profesionales comunes. 

Si el Gobierno está sostenidos por todos, y en ese "todos" están incluidos los trabajadores por su propia cuenta, llámese autónomos y también pequeñas empresas familiares, ést@s deberían también tener sus subvenciones para su sustentos. No creo que sea justo mantener a ese colectivo con dinero público contra otro colectivo, que sostiene y genera empleo del cual se sostiene luego el Estado.

Porque todo sale de la empresa privada, incluso la pública. Y todos los servicios que generan el empleo público alrededor de los servicios a la sociedad, nacen del trabajo que demandan las empresas privadas, familiares y autónomas. Por lo que, me parece razonable que con ese dinero no se proteja a unos en defensa de los otros.

Esas agrupaciones, que nacen para defender sus propios intereses, deben ser sostenidas por ellos mismos, y no sería lógico que las pagara el Estado, pues su dinero es dinero de todos.

Y por ahí se puede ahorrar mucho dinero para revertirlo, en los momentos de penuria y de crisis, en aquellas familias más necesitadas y sin posibilidad de trabajar. También en las pequeñas empresas familiares y en los autónomos que, a su vez, crean empleo. El Estado vela por el bien de todos, pero no atienden determinados servicios de sectores que, a mi entender, son tratados con privilegios.

Si un trabajador necesita que alguien le defienda, en este caso un sindicato, puede pagarlo con la indemnización que espera recibir, de hecho lo hacen así. Pero, no sólo la defensa, sino el asesoramiento para el trabajo, la seguridad en el mismo y la información respecto a sus derechos, pero también sus deberes, porque de su bien hacer y cumplimiento va a depender su futuro y el futuro de la empresa.

En ese sentido, ¿qué han hecho los sindicatos? Claro, acostumbrados a recibir subvenciones sólo reparan en pedir cuando la leche se les acaba, pero, ¿producir leche?, eso parece que no es de su incumbencia. Y en estos momentos, cuando no se ha reflexionado ni tomado las debidas acciones que paliaran algo la situación actual, hoy hasta los sindicatos protestan contra la Generalita, por ejemplo, retrasando los pagos de la nómina (CC.OO) de diciembre de sus trabajadores hasta el 4 de enero aduciendo que se debe a que no han recibido la subvención... en este caso de la Generalitat.

Otro tanto ocurre con los Bancos y... También otros podemos decir lo mismo, y todos cuando las cosas no nos funcionan o no hemos hecho bien los deberes pediremos al Estado que nos arregle el desaguisado. Pero, ¿quién es el Estado?

jueves, 8 de julio de 2010

SOMOS ESPAÑA Y ESTAMOS CON NUESTRA SELECCIÓN.


Indudablemente que vivimos un momento dulce deportivamente hablando. España, y esto debe servir para afianzar más nuestra unidad, está en la cima del deporte. Nunca había vivido momentos como los actuales, pues, en pocos años, hemos pasado de estar instalados en la zona media baja a ocupar el primer puesto, o uno de los primeros, en el mundo deportivo mundial.

Acaparamos títulos por doquier, desde ciclismo, tenis, formula uno, motos, baloncesto, balonmano, fútbol sala, waterpolo, hockey sobre patines, fútbol de selecciones europeas, de equipos champion, de equipo que lo gana todo (Barcelona) y, ahora, a las puertas de tener la posibilidad de ganar el campeonato mundial de selecciones nacionales. Difícilmente más arriba no se podrá llegar, porque esa es la cima del éxito deportivo.

Sin embargo, todo eso, y coincido con el comentario de Interruptor, no debe servir para confundir y desviar los conceptos hacia ideologías propias y partidistas. La Estrella es ESPAÑA como un conjunto nacional que, con la participación y colaboración de todos, ha conseguido proclamarse la nación más en forma en orden a los logros deportivos alcansados.

Y eso debe servirnos para consolidar más nuestra unión. Para darnos cuenta, como ocurre con nuestra selección nacional de fútbol, que viste de rojo y azul, pero no por eso es la Roja, sino la Selección Nacional que representa a todos los españoles, y, por eso, es ESPAÑA, que, al parecer, los hechos nos lo están demostrando, ha hecho los deberes bien en el terreno deportivo y, ahí, están los éxitos que nos hacen disfrutar a todos y que nos unen más.

Fue muy emotivo sentir la humanidad de un buen sacerdote al terminar la Eucaristía y exclamar, símpaticamente y sabedor del ambiente que sobrecoge a todos los españoles, "que gane ESPAÑA". Sentí en esos momentos como tantos las tragedias como los éxitos deportivos sirven para unirnos, y esa es la lección que debemos sacar.

Sin embargo, eso no debe hacernos olvidar (ver enlace de Arce) ni encubrir otras parcelas, mucho más importantes, que no están nada bien, mejor decir, que están en las antípodas de los éxitos deportivos, en lo último y en la cola de la montaña. Somos los primeros, o casi los primeros, en paro, en corrupción, en asesinatos a niños indefensos nacidos en el vientre de sus madres, en inmoralidad, en destrucciones familiares, en divorcios y pleitos, en carteles que dicen: se vende, cerrados por liquidación... en disidentes que quieren independizarse, en comunidades separatistas que se excluyen del terreno nacional, en mentirosos que no cumplen lo que prometen, en falsos políticos que navegan entre un partido u otro, en...etc.

El domingo llegará, y tanto si ganamos o no, la vida continua y nada habrá cambiado. Tendremos un título de Campeón del mundo de selecciones, o en su defecto, de Subcampeón, pero seremos siendo los mismos. Ese título no arreglara el paro y la tragedia de muchas familias que, el domingo, saltarán alegres por el triunfo de ESPAÑA, ni, tampoco, salvará la vida de muchos niños que saltarán de alegría en el vientre de sus madres por el triunfo de su querida ESPAÑA, a la que nunca conocerán, ni tampoco a sus jugadores. Ni saldará la hipoteca de muchos españoles que se habían olvidado por unas semana de ella, ni dejaremos de discutir ni de sentirnos muy mal, porque ESPAÑA a pesar de ganar un mundial, sigue sufriendo miserias por la mala gestión y administración de sus Gobernantes.

Por lo tanto, celebremos sí, el triunfo si así se produce, pero no olvidemos que nuestros Gobernantes no son mejores por eso, ni que por ello, este triunfo, del que no son responsables por su buen hacer, todo va a cambiar, porque seguiremos, por su falta de ética y responsabilidad, los mismos españoles sufrientes y a la cola de una Europa en crisis.

Debemos tener claro que nuestro Presidente, Sr. Zapatero, debe responder a todos nuestros problemas y solucionarnos en lo que pueda, porque él nos ha metido, en mucha parte de culpa, en ellos, y, sobre todo, pensando en los más débiles, más pobres y necesitados.

Sólo así, el triunfo de ESPAÑA será completo, y nos sentiremos más unidos porque como hermanos compartiremos todo, lo bueno, lo menos bueno y lo malo, pero unidos, solidarizados y abrazados bajo una misma bandera y unos colores que se llaman ESPAÑA. Hoy festejados bajo un equipo que nos da ejemplo de unión y que es nuestra querida y magnifica SELECCIÓN NACIONAL DE FÚTBOL= ESPAÑA.
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