jueves, 8 de agosto de 2013

LA VIDA DE AQUÍ ABAJO NO LLENA



El mundo te engaña cuando te ofrece lo que en él hay, como panacea para alcanzar la felicidad que tú buscas. Sólo puedes preguntar a quien la haya encontrado, y no encontrarás quien te responda, porque nadie la ha encontrado. ¡La felicidad no está en las cosas de este mundo! ¡No te dejes engañar!.

Detrás de todo lo que el mundo pueda ofrecerte, no hay sino insatisfacción y deseos de búsqueda. Todo lo que encuentras aquí abajo tiene fecha de caducidad, y caducado se hace de nuevo el vacío. Nada llena para siempre; nada llena y satisface eternamente. No hay agua que quita la sed para siempre.

Siempre estás inquieto y buscando, y cada vez la angustia y desesperación se hace mayor e insoportable. Necesitas encontrar paz y sosiego, y descubres que la felicidad que buscas no está en este mundo. Es entonces cuando tienes que mirar y abrir bien los ojos, porque no estás equivocado en lo que buscas, pero sí en dónde lo buscas.

De no fijarte bien, estarás siempre errante y equivocado. Busca el camino verdadero que solo se encuentra en Cristo Jesús. Es el único Camino, Verdad y Vida que vale la pena seguir, encontrar y vivir. Él si te llenará la vida de esperanza, de felicidad eterna y de gozo infinito. En Él no tendrás que buscar más; descansarás para siempre en la paz rebosante de amor. 

El Papa Francisco nos habla de ese seguimiento que los jóvenes hacen a Jesucristo, pues seguir al Papa u otro es equivocar el camino... Leer más


lunes, 5 de agosto de 2013

SOLO UNA PALABRA



No hay muchos mensajes, ni tampoco mucho que indagar. Eso sí, hay que caminar junto al Único que puede, a través del camino, irnos dando lo necesario para vivir el amor. Porque solo una palabra contiene el mensaje: "Amar". Por Amor vino Dios al mundo; se hizo Hombre, y se entregó a una muerte de cruz para salvarnos. Es fácil y muy asequible para todos, solo una cosa es necesaria: "Amar".

Ese "Amar" es el único mandato que Dios nos ha dado, y se ha puesto Él a la cabeza, en el Hijo, para decirnos de qué forma hay que vivirlo y realizarlo. Amar es la Voluntad del Padre, y Jesús nos lo dice con su Vida y su Palabra: Padre nuestro que estás en el Cielo; santificado sea tu Nombre; hágase tu Voluntad aquí en la tierra como también en el Cielo...

No hay otro mandato, ni otras normas o leyes que hacer o cumplir. Solamente: "Amar". Pero ese amar exige una total dependencia del Señor: "Sin Mí nada podéis hacer", nos dice en otro momento. Caminar por nuestra cuenta es perder el tiempo. Sólo en el Señor encontraremos la respuesta de cada día para ir viviendo y haciendo vida su Palabra en nuestro propio camino.
Pronto experimentamos que necesitamos una fuerte relación con el Señor:  su Alimento (Cuerpo y Sangre), su trato directo (oración), su perdón (Penitencia), su comunidad (La Iglesia)... y todo aquello que nos va ayudar a vivir en cumplimiento de su Voluntad. 

En la parábola del hijo prodigo, mejor, el Padre Misericordioso, Jesús nos enseña como nos quiere el Padre, y como nos acoge y nos trata. Eso sin eludir que tengamos que pagar nuestros pecados y errores, pero siendo perdonados y admitidos como verdaderos hijos suyos. Así, de esa forma y con la ayuda del Espíritu Santo, debemos emprender nosotros la marcha por el camino de nuestra vida, hasta la última etapa, en la que el Padre nos espera amorosamente.

jueves, 1 de agosto de 2013

JMJ EN BRASIL CON EL PAPA FRANCISCO


ENCUENTRO DEL SANTO PADRE FRANCISCO CON LOS
PERIODISTAS DURANTE EL VUELO HACIA BRASIL

Lunes, 22 de julio de 2013

Como es costumbre en cada viaje apostólico internacional, el Papa Francisco dialogó con los
periodistas de diferentes medios de comunicación de todo el mundo, en la conferencia de
prensa realizada durante su primer viaje apostólico desde Roma, Italia, a la ciudad de Río de
Janeiro, Brasil, con ocasión de la XXVIII Jornada Mundial de la Juventud (JMJ) Río 2013 del
23 al 28 de julio de 2013.

Padre Lombardi

Santo Padre Francisco, bienvenido a esta comunidad volante de periodistas, de agentes
de la comunicación. Estamos encantados de acompañarle en su primer viaje
intercontinental, internacional, después de haber ido con usted ya a Lampedusa llenos
de emoción. Además es el primer viaje a su continente, al fin del mundo. Es un viaje
con los jóvenes. Por tanto, tiene un gran interés. Como ve, hemos ocupado todos los
puestos disponibles para los periodistas en este vuelo. Somos más de 70 personas, y este
grupo está compuesto con criterios muy variados, es decir, hay representantes de las
televisiones —tanto redactores como cameramen—, hay representantes de la prensa
escrita, de las agencias de noticias, de la radio, de los portales de internet… Así pues,
todos los medios están representados cualificadamente. Y también están representadas
las diversas culturas y lenguas. Tenemos, en este vuelo, a un buen grupo de italianos,
después están naturalmente los brasileños, venidos incluso de Brasil para volar con
usted: hay diez brasileños que han venido precisamente para esto. Hay diez de los
Estados Unidos de América, nueve de Francia, seis de España; además hay ingleses,
mexicanos, alemanes; también Japón, Argentina —naturalmente—, Polonia, Portugal y
Rusia están representadas. Por tanto, una comunidad muy variada. Muchos de los
presentes siguen a menudo los viajes del Papa al extranjero, para ellos no es su primera
experiencia; incluso algunos viajan mucho, conocen estos viajes mucho mejor que
usted. Otros, en cambio, vienen por primera vez, porque, por ejemplo, los brasileños,
siguen específicamente este viaje. Pues bien, hemos pensado darle la bienvenida a este
Francisco en Brasil
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grupo, también con la voz de uno de nosotros, o mejor de una de nosotros, que ha sido
elegida —creo que sin especiales problemas de oposición— porque es ciertamente la
persona que ha hecho más viajes al extranjero con el Santo Padre: estará en liza con el
doctor Gasbarri en cuanto al número de viajes hechos. Además, es una persona que
viene de su continente, que puede hablarle en español, en su lengua; y es una persona —
además— que es una mujer, por tanto es justo que le concedamos hablar. Leer más
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