sábado, 27 de abril de 2013

NO SE TRATA DE CONVENCER...



No es cuestión de que te convenza, ni de que te de razones para que te convenza, se trata de que experimentes que lo que buscas y quieres, no está por el camino que lo buscas. En otras palabras, lo que puede moverte a cambiar tu vida es que descubras que tu camino va equivocado.

Es entonces cuando el rumbo de tu vida se orienta de otra forma. Pedro, Santiago, Juan, Mateo y los otros apóstoles no cambiaron el rumbo de sus vidas hasta que experimentaron la Gracia del Espíritu Santo. Posiblemente tendría razones (La transfiguración, milagros...), pero no eran, al parecer, suficientes para moverlos al cambio de orientación de sus vidas.

Podemos oír y ver mucho, pero mientras no tengamos necesidad de aire para respirar, no daremos un paso firme y decidido de cambio y de rumbo. Sí, le seguimos, pero a distancia, con condiciones y dudas, pero no  estamos decididos a darlo todo. Solemos escondernos en nosotros mismos, o en otras justificaciones, pero no acabamos de vivir abandonados en Él. Es como si necesitáramos dejar entrar el Espíritu en nosotros.

La pregunta es: ¿Estaremos cerrándole las puertas de nuestros corazones? Sólo hay un camino, no desesperar, creer en Él y esperar confiado en su Palabra y Misericordia tratando de dar ese paso que Él nos está pidiendo.
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