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viernes, 26 de febrero de 2010

SI NOS AMAMOS LOS UNOS A LOS OTROS TRANSFORMAREMOS EL MUNDO.

Es un problema que tiene una persona, ahora es Oscar, mañana puedo ser yo o tú, pero todos tendremos momentos en que necesitamos elevar nuestra voz porque somos tratados como objetos y no como personas.

Hace días me dijo un sacerdote: tengo 84 años, vivo en una residencia donde el único sacerdote soy yo, y he protestado a la dirección por el mal trato que nos dan. Les he llegado a decir que si esto que nos hacen a nosotros se lo hacen a los perros serían severamente amonestados.

Las administraciones están perdiendo toda ética y la vergüenza y la falta de respeto está empezando a ser el denominador común. No hay autoridad porque primero la autoridad no es ejercida como tal. Hay un convencimiento de no responder hasta la irresponsabilidad, y sólo los cargos son para situarse, engullir abusivos sueldos, escapar con todas las mentiras que hagan falta y someter al pueblo a sus caprichos y deseos.

Estamos entrando en radicales dictaduras disfrazadas de aparente democracias y revestidas de libertad, pero que son opresivas, dictatoriales y libertinas, pues la libertad estriba en hacer el bien, buscar la verdad y la belleza. y todo lo que no es verdad, ni bello, ni bueno es esclavitud y sometimiento.

Describo la carta de Óscar Mendoza tal y como la he recibido y espero que toda persona de buen gusto trate de dar publicidad a la misma con el fin de crear conciencia de lo que está pasando. El aborto y el hambre son dos problemas relacionados entre sí y que tienen su origen en la libertad mal empleada, que no buscan la verdad ni el bien, sólo sus propios egoísmos.



¡Hola a todos! Me llamo Óscar Mendoza y soy el hijo del hombre que falleció el pasado día 17 de diciembre de 2009 a las puertas del Centro de Salud de Hermigua. Antes que nada daros las gracias por ayudarme a difundir la tragedia que vive mi familia. He hecho un escrito en el que valoro lo que pasó hace pocos días en el Parlamento de Canarias y describo como está la situación de la muerte de mi padre. Mi interés es que esto no pase más en nuestras Islas Canarias. Por ello sería bueno, os lo ruego, que cada uno de vosotros lo pasara a todos sus contactos y éstos a su vez a los suyos. A ver si estos polituchos ven que los canarios estamos unidos en la defensa de lo que es justo. ¡Gracias otra vez y abrazos para todos!

Politicuchos, mentiras y homicidio en el norte de La Gomera.

Me llamo Óscar Mendoza y soy el hijo de José Mendoza, persona fallecida el pasado día 17 de diciembre en las puertas del Centro de Salud de Hermigua.

En primer lugar me gustaría comentar cómo está la situación respecto a la muerte de mi padre. Como dije en mi anterior escrito, no pensaba iniciar reclamaciones ante el Gobierno de Canarias porque pensaba ( de forma ilusa y estúpida, lo reconozco) que el Servicio Canario De Salud iba a reaccionar como un organismo serio y establecer dos acciones: en primer lugar, disculparse públicamente ante mi familia por ser el causante ( por pésima gestión) de la muerte de mi padre y, en segundo lugar, y más importante aún, reestructurar las guardias localizadas( de lunes a viernes de 22’00 horas a 8’00 horas) en guardias presenciales, garantizando así que cualquier gomero del norte tuviese un médico rápidamente en esa franja horaria ante un caso de urgencia. Si hubiese sido así yo no estaría escribiendo esto pero ninguna de las dos cosas se ha cumplido y ahora no voy a parar hasta que se reconozca que la mala praxis política (por infradotación de recursos) causó la muerte de mi padre. Mi padre se hubiese salvado con la presencia de un médico y una botella de oxígeno. De hecho, un mes antes le pasó algo parecido y sí pudo ser atendido ya que fue en fin de semana. Se recuperó sin problemas. Pero la noche fatídica era jueves y no hay guardia presencial de lunes a viernes. La tardanza del médico (aproximadamente media hora) le costó la vida. Algún cargo político del SCS ha dicho que murió de infarto. Eso no es cierto. Mi padre murió asfixiado (al no tener un médico y una simple botella de oxígeno) y lo voy a demostrar delante de un juez si el SCS no me da la razón. Tengo testigos no familiares de todo ello.

Así pues hace ya un mes que he interpuesto una reclamación administrativa ante el Servicio Canario de Salud (SCS) por todo lo expuesto anteriormente. Dos abogados me están ayudando en todo esto y éste es el primer paso de un camino ciertamente largo. Cuando agote la vía administrativa, y si no me dan la razón, iré a la vía judicial. Estoy dispuesto a todo, incluso a ir al Tribunal Supremo y por Dios que así lo haré. La memoria de mi padre y las lágrimas de mi madre me dan una fuerza que nunca he sentido en mi vida. Sé que tengo la razón (así me lo han hecho ver infinidad de abogados) y estoy dispuesto a luchar hasta conseguirlo. No tengo nada que perder y, como decía el clásico, “nunca luches contra alguien que no tiene nada que perder”. Las posibles represalias contra mi persona me las paso, y perdón por la expresión, por el forro de mis vergüenzas.

Por otro lado me he quedado perplejo e indignado ante la situación vivida en el Parlamento de Canarias hace pocos días respecto a la tragedia de mi familia. Quiero que la señora Rosa Guadalupe Jerez (con cuyo partido, PSOE, no tengo nada, es más, los considero traidores a las ideas socialdemócratas) sepa que mi familia y yo mismo le estamos agradecidos y que está luchando por la gente que le ha votado y que espera que sus políticos luchen por lo que es justo. Desde ese punto de vista Rosa Guadalupe Jerez ofrece algo que rara vez se ve en aquéllos encargados de defender el bien común: compromiso y cercanía.

Todo lo contrario que la Señora (perdón por la exageración) Tavío y la Señora (excusas otra vez por reiterar la hipérbole) Roldós, representantes de una forma de hacer política basada en engañar a la gente y decirles que no hay dinero para más.

Dicho engaño se basa en comprar voluntades con carnavales y fiestas de todo tipo para las que, oh gran milagro, sí que hay dinero (además de, por ejemplo, para la Televisión Autonómica que, por cierto, me ha vetado). ¿Saben los canarios que dicha televisión nos cuesta casi 100 millones de Euros al año. ¿Hay o no hay dinero? ¿Se dan cuenta ahora por qué no interesa una educación pública de calidad? No quieren gente que piense y reflexione, eso sería muy peligroso para ellos. Mientras los hijos de los políticos (de todos los colores) estudian en colegios privados o concertados, incluso en el extranjero, nuestros dirigentes se dedican a infradotar la educación pública y a hacer reformas estúpidas que sólo crean borregos y gente sin sacrificio ni valores. Por cierto, es curioso que nunca cuenten con nosotros los profesores para dichas reformas, ya que, mientras nosotros estamos “en las trincheras” los reformadores de corbata nunca han pisado un centro educativo.

Las Señoras Tavío y Roldós son muy hábiles en el arte de la falacia. Ahora resulta que es demagógico, como dice la Señora Tavío, llevar al Parlamento de Canarias la tragedia de una familia por la mala gestión de los dirigentes del SCS. ¿Le ha pasado a ella una circunstancia parecida en la que un hombre se muere en los brazos de su hija y de su esposa a las puertas de un Centro de Salud? Lo dudo mucho ya que su poder adquisitivo (el sueldazo que gana, para entendernos) sólo está a la altura de su falta de humanidad. Y estoy midiendo mucho mis palabras. Si yo hubiese estado esa noche ahí a lo mejor mi padre no es el único que se entierra al día siguiente.

¿Se han fijado como cuando dices verdades como puños te llaman demagógico? ¡Qué cínicos son! A la señora Roldós le faltó tiempo en decir que se estaba acusando a los profesionales de la Sanidad Canaria. ¡No me tome por estúpido, Señora, que no está usted en campaña electoral en una Asociación de Vecinos! Ahí sí que puede manipular usted. Yo no tengo nada contra el personal sanitario. Ya he comentado que tengo amigos en el gremio y tengo una buena opinión de ellos en general.

Resulta francamente doloroso y digno de república bananera, por otra parte, que no solucionen algo que garantiza vidas y que sólo cuesta, agárrense, 4.000 euros más al mes. Quizás lo que no vale un traje de Cristina Tavío o ciertos complementos de Mercedes Roldós. Pueden ustedes, Señoras, bailar claqué sobre una mesa pero lo único cierto, ya que denigran la memoria de mi padre y la dignidad de mi familia, es que ustedes dos comparten (para mí, para el hijo que no tiene palabras de consuelo ante las lágrimas de su madre) el mismo nivel que las ratas en la escala zoológica. Y que conste que no tengo nada contra las ratas.

La clase o, mejor, casta política española (de todos los partidos) está absolutamente alejada de la realidad del pueblo. Viven en una burbuja llena de sueldos estratosféricos, prebendas y privilegios de todo tipo. Han hecho de la política un oficio y no están dispuestos a dejar de vivir a todo tren. Han hecho, mi admirado Pérez Reverte dixit, “que España sea un país condescendiente de mierda”. Por eso se apoyan unos a otros. ¿No están cansados de escuchar como nuestros políticos hacen declaraciones grandilocuentes diciendo que sólo una pequeña parte son corruptos? Si se pinchase el teléfono de todos ellos, a ver cuántos eran honrados, sobre todo en los ayuntamientos, auténticos nidos de corrupción, ya que gestionan el suelo.

Vivimos en un país sumergido en una auténtica crisis de valores, más grave que la económica. De esta última saldremos, qué raro, con los sacrificios que sólo hará una parte de la sociedad: los trabajadores. De la crisis ética será mucho más complicado salir porque le interesa a mucha gente que todo esto siga así. La muerte de mi padre está enmarcada en esta crisis, la muerte de mi padre es el resultado de esta crisis, la muerte de mi padre se produjo como consecuencia de darle más importancia a conservar el poder (mediante la compra de voluntades y el borreguismo) que a garantizar el corazón y el pulmón de una sociedad, es decir, la Sanidad y la Educación.

La tragedia de mi familia sólo se acabará cuando le diga a mi madre que se ha hecho justicia. La tragedia de los canarios tiene una solución más complicada y que, quizás, sólo pase por las urnas.

miércoles, 24 de febrero de 2010

NO SE TRATA DE DAR EL PESCADO SINO DE...



Está programado para el 7 de marzo una marcha por la Vida, y creo que todo lo que se pueda programar desde un compromiso serio y responsable contribuirá a crear una cultura de cambio y de criterios en los valores sustentados en la verdad y el bien. Porque amar es buscar la justicia y la paz y no podemos hablar de caridad si no hablamos de justicia y paz.

Pero puede ocurrir que, una vez realizada la marcha, manifestación o cualquier acto de protesta solidaria contra las injusticias, todo quede aparcado e instalado hasta el próximo. Los unos deben servir para que haya cambios en las estructuras por las que se promueven. Y desde ahí toda manifestación o acto debe servir para unirnos e infestar la atmósfera terrestre de actitudes, criterios y derechos que exijan el cumplimiento de dignificar al hombre y elevarlo a la categoría que como hijo de DIOS tiene.

Y en la medida que todos pensemos en la misma dirección, los gobiernos tendrán que pensar como todos. Creo que no hace falta preguntar en lo que crees, como crees, y por qué crees, sino si estás de acuerdo en defender la justicia, la libertad y la dignidad del hombre. Y si esto es lo que discutimos y valoramos a la hora de sumar en las urnas, los criterios a aplicar en las políticas gubernamentales irán cambiando. Porque sólo cambiará lo que nos importe, y si nos importa el hombre, ¿o no?, poco a poco todo irá conformándose en función de su bien.

Pensemos, ¿quien decide la hora de despertarse y comer en una familia con un niño recién nacido? ¿Los padres, la madre, el padre? Ninguno de esos, lo decide el niño cuando se despierta, siente hambre y llora. Y lo hará todas las veces que lo necesita, y se levantaran sus padres alternativamente, o el que tenga más amor. Es el necesitado quien decide cuando tiene hambre.

Igual ocurre en el mundo. No son las multinacionales, ni los Gobiernos, ni las empresas, ni los sindicatos, ni... son los hombres que padecen los que demandan el salario necesario para calmar su hambre, su necesidad de vivienda, su educación... y todo, la economía debe ir en función del hombre. Porque la inmensa mayoría de los hombres y niños que padecen hambre trabajan y no, por lo tanto, están pidiendo limosna sino su salario justo.

Pero es más, no sólo se contentan en explotar a los hombres, sino que los paran y admiten a sus hijos, mano de obra más indefensa, menos problemas y más barata, para sometidos y esclavizados hacer verdaderos pueblos de esclavos. Y esto no se arregla enviando dinero y ayuda a Haití, sino exigiendo, los que votamos, políticas justas con salarios justos. Haití era un pueblo con hambre, pobre y marginado antes del terremoto. Ahora, pueden imaginarselo, será una tragedia todavía peor, y nosotros con nuestras aportaciones económicas les ayudaremos a levantarse para que sigan siendo esclavos y explotados por aquellos que igual no se gastan un duro por ayudarle.

Por eso sugiero no discutir si esto es así o no, sino levantemos todos el brazo para exigir que se haga justicia. Inmediatamente surge la pregunta, ¿cómo? Divulgándolo, comentándolo, haciéndolo nuestro, haciendo debates, llenando los ambientes y desterrando lo superfluo, tanto fútbol, divertimentos... Conociendo la realidad, formándonos, enterándonos de dónde viene lo que consumimos, quienes lo fabrican, ¿serán los niños explotados?, pues no comprarlo divulgando en el comercio correspondiente que hasta que no mejoren las condiciones de los niños no compraremos nada, y muchas más cosas que se nos pueden ir ocurriendo... pero debemos movernos, todos, pero sobre todo los creyentes en JESÚS, porque amar, cómo amó ÉL es preocuparnos por los demás, los que están a nuestro lado y los que están lejos.

Y esto es Cuaresma, apoyado en mucha oración, ayuno (nuestro sacrifico diario, que puede ser nuestra dedicación a todo lo dicho) y limosna que enseña a pescar no a seguir pidiendo para comer


lunes, 22 de febrero de 2010

LA VERGÜENZA HA PASADO A SER ALGO COTIDIANO.


Ya no existe la vergüenza, son nuevos tiempos y ahora cada cual interpreta su propio código de conducta y hace lo que cree y le viene en gana. Valores como la puntualidad, el compromiso, la respuesta seria y responsable, el respeto, la sinceridad, el honor, la justicia, la libertad, la palabra, la dignidad y... los que quieras añadir corresponden a otros tiempos.

El hombre moderno, que encierra una gran contradicción, porque modernos son quienes cumplen humildemente con los valores innatos que, toda persona, que se precie de serlo, se esfuerza en cumplir, se erige ahora en dueño de sus propios valores y desecha todo lo que desde el principio fue escrito en lo más profundo de su ser y lo conforma y le da dignidad. Es él quién ahora determina lo que está bien y mal, y en consecuencia actúa.

Puestas las cosas así podemos convenir que es lo mejor, lo moral, lo políticamente correcto, la verdad, lo justo, lo honorable, lo libre, la palabra...etc. Y de esta nueva forma de concebir la conducta humana se derivan cosas como estas (clicar aquí) que se repiten hasta la saciedad. No quiero cargar tanta tinta en numerar las innumerables injusticias, apropiaciones de lo ajeno, las tolerantes injusticias, los deshonores, los crímenes, los hurtos, las prevaricaciones, cohechos...etc que a lo largo de esta etapa democrática se ha ido sucediendo.

Y no hablo de uno, sino de unos y otros, y de más. También los antepasados y no se escapa nadie. Pero, lo que quiero llamar la atención que de avanzar nada, de modernidad nada, porque lo que experimentamos son retrocesos como personas en valores y dignidad. Sí, es seguro que hemos avanzados en adelantos técnicos, científicos y todo se ha modernizado, pero también es seguro que no vivimos mejor ni somos más felices. Vivimos más tiempo físicamente hablando, pero menos tiempo de felicidad, y también es seguro que se pasa más hambre. No la pasarás tú, pero la están pasando otros, millones de otros.

Goethe afirmó de sí mismo: "Se me ha ensalzado como a uno de los hombres más favorecidos por la fortuna. Pero en el fondo de todo ello no merecía la pena, y puedo decir que en mis setenta y cinco años de vida no he tenido cuatro años de verdadera felicidad. Ha sido un eterno rodar de una piedra que siempre quería cambiar de sitio.

Pues bien, una mirada al mundo que nos rodea y nos da miedo. Ya no tenemos seguridad en nada. Desconfiamos cada vez más unos de otros. Ponemos a alguien en un puesto de responsabilidad y se lleva hasta el puesto. Encargamos a otro a cuidad de algo en concreto y lo destroza y aniquila. Pedimos cuenta de lo que está pasando al responsable de turno y nos cuenta una sarta de mentiras y falsedades que no hay por donde cogerlas y así... tira de la cuerda.

Sí esto es avanzar, modernidad, libertad, educación, respeto y... tengo que reconocer que mis antepasados eran personas más integras, más humanas, más honorables, más respetuosas, más libres interiormente y no esclavizadas y manipuladas, más honradas, más de palabra, más sinceras, mas justas, y con VERGÜENZA.

Hoy ya no tenemos ni eso, y estamos más cerca de parecernos a los animales que al ser humano pensante y digno, pues ya hay algunos que nos empiezan a comparar con los primates, y en algunos casos hasta los valoran más que el ser humano. Me parece, aunque al escribir suena a broma, que son momentos muy graves por los que pasa la humanidad, porque el hombre, quien fue creado para administrarla y someterla para el bien común la está deteriorando.

Creo muy seriamente que habrá que empezar a pensar que puede estar ocurriendo y que cambios o giros hay que dar en nuestra propia vida para arrimar el hombro y tratar de recomponer al hombre, culpable de lo que esta pasando, y devolverle su propia esencia aflorando los valores que lleva dentro de su corazón y que le dan su propia esencia y dignidad.

jueves, 18 de febrero de 2010

SOY CREYENTE CATÓLICO PORQUE CREO QUE ES EL VERDADERO CAMINO.


Dar razón de tu fe es verdaderamente importante, pues de no hacerlo caeríamos en la indiferencia, en la idiotez y en el disparate de vivir dos vidas opuestas. La una, la propia vida corporal que se desarrolla, crece y cumple su función vital, y la otra, la que trasciende y busca las razones de su existencia y el por qué de su ser.

Ambas son importantes y están ligadas, pues la una sin la otra pierden todo su sentido y su razón de ser. Porque tanto una como otra forman un solo integral que está llamado a un mismo fin. De modo que, la una sin la otra, se contradicen y se destruyen. El ser humano es un todo formado de cuerpo y alma y de esa forma tiene que salvarse. No vale lo uno sin lo otro.

Desde esta perspectiva, el camino a elegir, al menos como yo lo veo, es elegir el camino de la Verdad y la Vida, y ese camino sólo lo descubro en JESÚS de Nazaret. Por eso soy creyente católico y así firmo mi blog. Parodiando a Chesterton, que dijo: "Quita lo sobrenatural, y no encontrarás lo natural", me reafirmo en lo mismo que yo creo. Lo natural no tiene sentido sin lo sobrenatural, y viceversa.

Pero, como apoyo a mi reflexión, sólo hay que fijarse que todo lo que hacemos desde el hombre y sólo pensado desde el hombre tiene consecuencias fatales. Las ideologías salvadoras y donde el hombre ha puesto sus repuestas y soluciones a los problemas de este mundo no traen sino desastres tras desastres. Cuando el hombre pierde el sentido trascendente sólo se busca y, al hacerlo, pierde el sentido solidario y la búsqueda de la verdad.

Resultado, todo lo que observamos a nuestro alrededor. Después de XX siglos, donde las experiencias de los grandes holocaustos como el de Herodes, Auschwitz, la I y II guerra mundial, los terremotos, el último y reciente de Haití, abortos y muchos otros acontecimientos, nos ponen de manifiesto la pobreza y limitada capacidad humana para encontrar respuesta a su búsqueda fuera de DIOS.

La capacidad de elegir y de, por lo tanto, decidir este u otro camino nos viene dada por el Creador, como prueba de demandar nuestro amor libre y decidido por la fe y confianza en ÉL. ÉL, que primero lo ha dado todo, hasta el extremo de ser el primero en amarnos, pues no podría ser de otra forma, respeta nuestras decisiones en la esperanza de ser liberados de la servidumbre de la corrupción para participar en la gloriosa libertad de los hijos de DIOS.

No se podrá ocultar por mucho tiempo, pues, tarde o temprano, las cosas retoman su sitio y la verdad aflorará al lugar que le corresponde. El hombre convendrá que sólo mirando a su Creador puede encontrar el camino que, sin ÉL, nunca podrá encontrar. Eso está escrito en su corazón por mucho que él intente borrarlo y hacerlo desaparecer. La Verdad es solo una.

jueves, 11 de febrero de 2010

¿DECIDIR EN BASE A QUÉ?


El hombre es la criatura capaz de amar hasta el extremo de entregar su vida, pero también es capaz de cometer las mayores barbaridades que ningún otro ser, al menos de forma consciente, es capaz de cometer. El hombre es la criatura a la que todo está sometido, y él es el designado para administrar todo lo creado en este mundo llamado tierra.

Sin embargo, tiene un encargo y condición, qué todo debe ser administrado a buen fin y respetando la ley del amor. Todo debe estar en función de él, y nada le sobrepasará. De tal forma, que el hombre es la criatura por excelencia y su dignidad está fuera de toda discusión, y su derecho a la vida es intocable. Y este derecho implica que su vida, tal como le ha sido concedida, no puede ser violentada, condenada y menos destruida.

Y, podemos concluir que, todo aquel que se atreve a ir contra este derecho Natural, está incumpliendo la Ley impresa en su propio corazón, y negándose a sí mismo y a su propia verdad. Todos los hombres sentimos el deseo más profundo de amar, y sólo lo dejamos de sentir cuando nos abrazamos al desenfreno carnal y hedonista que, también, mora en nuestras entrañas.

He repetido hasta la saciedad que, en un acto de sinceridad y verdad comprenderíamos la gravedad del genocidio que cometemos, si nos pusiéramos en el lugar de esos niños que son fecundados y nacidos en el vientre de sus madres y, por nuestra prepotencia y suficiencia egoísta, son condenados a muerte en su primer hogar. Es trágico ver como son extinguidos sin la menor posibilidad de defensa innumerables personas por el simple hecho de ser engendrados, de forma no consciente, o de tener alguna deficiencia, o por interrumpir alguna carrera profesional, trabajo o...

La prueba de que todo esto el mismo hombre no lo aprueba en lo más hondo de su corazón es que, mientras mata por un lado defiende la dignidad, la libertad, el respeto, se solidariza con todos aquellos que son esclavizados, mal tratados, padecen hambre... por otro lado son engullidos por su propia humanidad carnal que los somete y esclaviza hacia su propio ego hedonista. Al final hacen lo que no quieren hacer, y no se esfuerzan en hacer lo que verdaderamente sienten y desean.

Porque el hombre es amor y el amor busca la verdad y el bien. Gracias a eso hay un equilibrio en el mundo que lo sostiene y evita su derrumbamiento y caos. Pero eso no nos invita a permanecer pasivos ni resignados, sino que nos debe empujar a denunciar y a luchar por recordarnos que somos hombres y tenemos el deber, también lo sentimos, de conservar, administrar todo aquello que se nos ha dado para bien de toda la humanidad. Y en ese proyecto, el hombre es el Rey de la Creación.

No cesaré de alzar mi humilde voz, ni de poner mi modesto esfuerzo en proclamar que la vida no tiene ningún debate, porque está por encima de todos los debates, y es un bien que nadie puede adjudicarse y, menos, ser quién para decidir su vida o muerte.

Desde aquí, animar a todas aquella personas que proclaman la defensa de la vida. También a aquellas, como muchas que conozco que la han defendido, aún a riesgo de su propia vida, dándole la oportunidad de nacer desde su mismo vientre. Porque somos medio, colaboradores, pero no dueños, pues la vida que nace tendrá su propia vida e independencia y tendrá su recorrido diferente al mío. Yo, por lo tanto, no soy su dueño. ¿Por qué entonces me constituyo como juez de la misma?

También a otras que, ante una reflexión sincera y enfrentadas a la verdad, han seguido los dictámenes de su corazón y, poniéndose en el lugar del niño, ha comprendido la justicia de respetar su vida por encima de cualquier actitud personal y egoísta.

Sólo animar, en el inicio muy pronto de la tercera campaña por los 40 días por la vida, desde Perú, que confiemos, continuando la lucha, en la acción del ESPÍRITU y abandonémosno junto con María, nuestra mayor intercesora, en Manos del SEÑOR JESÚS para que nuestro esfuerzo y oraciones sean elevadas al PADRE y obtenga el fruto de su Voluntad.



miércoles, 3 de febrero de 2010

VERDAD O MENTIRA.


Si miramos el espectro político que nos representa, y les interpelamos por sus valores e ideales, observamos que, como denominador común, todos defienden la libertad, el respeto, la defensa de la vida, la justicia, la libertad a crecer en paz, a ser educado libremente y... todo lo que represente un valor digno para el bien común de todas las personas.

Se nos hace difícil diferenciar a unos de otros, y hasta comprender por qué hay innumerables partidos con siglas diferentes y con, aparentemente, muchas diferencias en la defensa de la persona humana. No llegamos, al menos a mí me pasa, a entender el por qué de unos a la derecha y otros a la izquierda. Y en el intento de buscar alguna razón, la única valida la encuentro en la mentira. Porque no hay sino una sola verdad, y lo que no es verdad deberá ser lo contrario, mentira. Espero que todos coincidamos en que no hay medias verdades y medias mentiras.

Si todos defienden la libertad, ser libre no debe tener sino un solo significado. Y ese significado debe ser la búsqueda de la verdad y el bien para todo ser humano. Nada que no sea bueno y verdadero puede ser libre, porque cuando buscas algo que no representa el bien común se convierte en algo partidista, de unos pocos y, por lo tanto, bien para unos cuantos y no para todos. Por lo tanto, es algo excluyente, sometido, esclavizado y, por supuesto, no libre.

La libertad debe estar abierta a todos y segura ante todos y para todos. De tal forma que, se es libre porque se es incapaz de hacer algo que perjudique a otro. Hacerlo significa buscarte, hacerte tú mejor, diferenciarte, tener privilegios, excluir y marginar al otro...etc. Y volviendo a tema que nos ocupa, no tendría sentido elaborar programas diferentes, ni entablar batallas dialécticas que explican que unos defiende una cosa diferente a otros. Eso, que suele ser así, deja al descubierto que no se habla en verdad, luego, la legislatura se encarga de demostrarlo de forma categórica.

Y ahí podemos encontrar respuestas a todo lo que, de vez en cuando, nos deja perplejos y sin sentido, sembrando muerte, miserias, hambre, subdesarrollo, injusticias, pobrezas... creo que estos días se ha hablado hasta el extremo de todas estas catástrofes y la causas que impiden que vuelvan a repetirse y a causar los mismos o más daños. No se avanza en ese sentido porque no hay voluntad de avanzar.

La conclusión es que sólo alguien dice la verdad, pues, de decirla todos, sería de necio estar divididos y diferenciados. La evidencia es que no es así, y todos mienten, y al mentir el mundo refleja la mentira. Pero lo peor es que si nadie dice la verdad, al menos, toda la verdad, ¿cómo podremos encontrarla y, más todavía, tratar de ponerla en práctica? El manifiesto que antecede a esta reflexión articula lo que todos deseamos y queremos, ¿por qué entonces no nos ponemos manos a la obra, nos juntamos y lo hacemos vida?

Ocurre lo que no ocurre cuando se busca la verdadera Verdad. Y es que cuando lo que realmente nos preocupa es la búsqueda del bien, no importa mis intereses, mis privilegios, mis egoísmos, mi propia vanidad, mi carrera, mi situación, mis honores, mi orgullo, mi poder... sino el bien de los demás. Es entonces cuando la Verdad no miente y se manifiesta unida y simple.

Sin embargo, la pregunta es eterna, ¿es la persona humana capaz de, por sus propios medios, alcanzar esta meta? Porque si de una cosa tenemos evidencia es que en el fondo de toda persona hay esa búsqueda y ese deseo. La verdad no se esconde y es clara y diáfana a la vista de todos. Luego, quienes la enturbiamos y oscurecemos hasta confundirla con la basura y la mentira es el propio hombre. Mientras no miremos de frente y con un corazón humilde y sencillo a QUIEN tenemos que mirar, el mundo seguirá en manos de los defensores de la verdad hecha mentira.
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