domingo, 30 de mayo de 2010

¿DÍA DE CANARIAS? SIMPLEMENTE ME PREGUNTO SI...


Simplemente me pregunto si no son tiempos para reflexionar y testimoniar una austeridad necesaria en todos los gastos públicos cuando hay muchas necesidades y un horizonte precario en toda la economía, no sólo a nivel autonómico sino también nacional.

Es razonable, y creo que todo el mundo lo entendería, proponer un ahorro del gasto publico no sólo en los recortes salariales y de administración, sino también en todo acto celebrativo y festivo. Por lo tanto me parece poco razonable y de poco interés común que el Gobierno Autonómico no se haga esta necesaria reflexión tan demandada por estos tiempos que vivimos.

Una vez más demuestran que no hay mucha cabeza, o simplemente que no se quiere ni se está para servir al bien común, sino al bien particular. Todo son palabras huecas sin sentido que su única finalidad es engañar, hacer demagogia y salirse con la suya: vivir bien y sacar la mayor tajada posible.

Creo que es una buena oportunidad para decretar este día de Canarias día de "luto económico", y ahorrar todo lo que se pueda en aras de atender mejor las necesidades de los canarios. Me parece que ese si es un motivo para celebrar y honrar dignamente el "día de Canarias".

Es hora de excluir muchos gastos prescindibles, superfluos y que no persiguen ninguna finalidad. Es hora de sacar del baúl de los recuerdos, todo lo amontonado y darle la utilidad necesaria, con el fin de celebrar lo que haya que celebrar sin más gastos que empeoren la crisis. Todo lo necesario se puede hacer dignamente sin gastar casi nada, y eso es lo que se debe hacer.

De la misma forma, hoy que se celebra el día del ejercito, ocurre lo mismo. Todo se puede evitar y celebrar el día sin más gasto innecesario. Sería una medida razonable, coherente y dirigida hacia la verdad: "paliar en la medida de lo que se pueda la angustia de muchas familias españolas que sufren las consecuencias de esos Gobiernos que ahora celebran no sé qué... mientras otros, la mayoría del pueblo, sufre necesidades básicas.

Son estos ejemplos dignos de aplaudir, de contemplar como si nada pasara. Banquetes, celebraciones, paseos militares, cenas, bailes, fiestas, folclore, dos días, porque coincidió con un domingo, vestuarios, degustaciones, y vivas y olé... pero mañana todos a caritas a pedir que comer; mañanas todos al INEM para mendigar un puesto de trabajo; mañana, de nuevo, la realidad de una nación al borde del caos que hoy canta y se divierte de forma irresponsable.

No hay por donde cogerlos. Estos gobernantes son, no sólo incompetentes sino irresponsables.
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