lunes, 27 de diciembre de 2010

CUBA

Fidel expresidente y Raúl Castro, actual mandatario

Hemos cometidos muchos errores y, después de cincuenta años... Se dice eso tan tranquilo y aquí no ha pasado nada. Infinidad de personas que ha mal gastado su vida, maniatada y empobrecida por la tiranía de esta persona y su hermano, así como todos los que han sido sus colaboradores, han padecido y pagado con sus vidas los errores de estos señores.

Y, todavía, ahora levantan sus cabezas y se permiten el luego de proyectar un plan de recuperación y de rectificar errores del pasado. ¿Se puede ser más ignorante? Porque quién garantiza que esos señores, que no son ejemplo de nada, no volverán a equivocarse? Incluso, podemos afirmar que están ya equivocándose.

Porque poner límites a la libertad del hombre es la más terrible de las equivocaciones. ¡Claro!, entendiendo por libertad, ¡que lo es!, buscar el bien común y la verdad. Porque es, sólo, la verdad la que nos hace libre.

Y guardarse medidas, que coartan la libertad de la persona humana y establecer, ellos, prioridades, encaminadas nada más a que no se les escape el poder, son equivocaciones que, luego, después de otros cincuenta años, algunos tengan que reconocer, pero para entonces, ingentes generaciones ya habrán perdido el tren de su vida.

Lo correcto e inmediato, señor Raúl, es, reconocidos los errores, que le engrandece pues de sabio es rectificar, es convocar elecciones libres, liberar a todos los disidentes que no piensan ni han pensado como usted, y marcharse. Salga, pues de la ignorancia e ingrese en el gremio de los hombres sabios por reconocer sus errores y ser capas de cambiar el rumbo de su vida, en este caso de su país. 

Pero teme perder el poder y salir mal parado., por eso no se atreve a hacerlo ni sale de su ignorancia. Está cegado por la ambición, el poder, pero sobre todo por el miedo que tiene y lo esclaviza. Nunca ha sabido lo que es libertad, ¿cómo va a conseguirla para los demás?

Esa es la única verdad. Después de cincuenta años de tiranía, aún reconociéndolo, no tiene fuerzas no valor para enfrentarse a la única verdad: "Han sido ustedes, su hermano Fidel principalmente, y usted los culpables de los sufrimientos de todos los cubanos.

No haga demagogia ni mienta más. Deje que Cuba sea libre y encuentre su propio camino.

Cuba Raúl Castro defiende su plan de reformas con la misiva «o rectificamos o nos hundimos»

El Parlamento avala las medidas que buscan levantar la maltrecha economía
La Habana/DPA.
18/12/2010
El presidente Raúl Castro aseguró ayer que los cambios económicos iniciados por su Gobierno buscan hacer «verdaderamente irrevocable» el socialismo en Cuba y afirmó que la supervivencia de la revolución depende de corregir errores cometidos durante décadas. «O rectificamos, o ya se acabó el tiempo de seguir bordeando el precipicio, nos hundimos y hundiremos el esfuerzo de generaciones enteras», afirmó Castro ante los 610 diputados de la Asamblea Nacional, de la que recibió ayer el aval para iniciar el plan de reformas al modelo socialista, con el que busca levantar la maltrecha economía de la isla y llevarla a un crecimiento del 3,1% en el 2011.

En un discurso de dos horas, el gobernante criticó las «violaciones y errores de carácter económico» y la demora en «rectificar decisiones», al tiempo que dejó claro que su hermano, el ex presidente Fidel Castro, ya hizo referencia a muchos problemas que hoy tratan de solucionarse, como las plantillas infladas o el despilfarro de recursos estatales, sin que sus ideas fueran aplicadas por el Gobierno.

Congreso para abril

Raúl Castro precisó que el esperado sexto congreso del gobernante Partido Comunista de Cuba tendrá lugar del 16 al 19 de abril y supondrá para la generación histórica de la revolución aprovechar su «autoridad moral» para «dejar el rumbo trazado» para el futuro de la isla.
«No nos creemos más inteligentes o capaces que nadie, ni nada por el estilo, pero sí estamos convencidos de que tenemos el deber elemental de corregir los errores que hemos cometido en estas cinco décadas de construcción del socialismo en Cuba y en ese propósito emplearemos todas las energías que nos quedan», afirmó.

En sus planes de «actualización» del socialismo cubano, el Gobierno inició en octubre la eliminación de más de 500.000 empleos en el abultado sector estatal y, en contraposición, autorizó la entrega de licencias para la apertura de pequeños negocios privados en 178 profesiones diferentes.

Ante dichas medidas, Castro aseguró que el país no regresará «al pasado capitalista y neocolonial» y que «la planificación y no el libre mercado será el rasgo distintivo de la economía» también en el futuro, sin que se permita la concentración de propiedad.

Al mismo tiempo, instó a los militantes comunistas a un «cambio de mentalidad» para aceptar las nuevas formas de iniciativa privada y «no generar estigmas ni prejuicios» en torno a ellas.
Según dijo, Marx y Lenin propusieron que el Estado mantuviera los medios de producción fundamentales, pero en Cuba esto se absolutizó y se dejó «casi toda la actividad económica» en manos estatales.
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