viernes, 28 de agosto de 2009

MANUEL - OCHO DÍAS DE VIDA EN EL MUNDO.


Éste es mi nieto Manuel. Hace ocho días que ha visto la luz del mundo, pero llevaba ya unas 38 semanas en el vientre de su madre. Pesó, al inaugurar su salida al mundo, unos 3 kilos quinientas ochenta gramos, 51 cm de largo y, todo esto sucedió a las 9 horas 44 minutos del jueves 20 de agosto de 2009 en Hospitén, situado en el Municipio de Tías en Lanzarote.

El año pasado, con ocasión de la campaña 40 días por la vida, tuve la oportunidad de proclamar que ya era abuelo. Corría el mes de noviembre, a propósito el mes de mi nacimiento, y mi nieto había sido concebido. Doy gracias a DIOS que, sus padres (mi hija y su marido), hayan respetado esa vida de la que ellos son parte muy importante en la cooperación de su creación.

No quiero hacer ninguna exaltación ni divulgación del nacimiento de mi nieto. A parte de hacer participes a mis amigos blogueros de la alegría y sentimiento de sentirse abuelo, sí quiero aprovechar la ocasión para romper una lanza más en pro de la vida y su defensa frente al egoísmo del aborto.

Mi primer pensamiento, en el momento que le hice esta estupenda fotografía, fue pensar que esta hermosa criatura estuvo, como lo están muchas otras en este preciso momento, en manos de unos padres o personas humanas que se sienten en el derecho de decidir por sus vidas. Personas o padres que valoran más sus vidas que la de esos seres humanos con los mismos derechos que ellos, pero dependientes del amor de los demás.

Realmente, viendo esta fotografía no le cabe a uno en el sentido común que alguien se atreva a decidir su derecho a la vida nueve meses antes. En el momento de su concepción, esta cara, estos gestos, esta perplejidad ante el asombro de sus primeras imágenes, esta rebosante vitalidad de vida estaba impresa en sus genes y estaba destinada a desarrollarse hasta llegar, de momento, a este punto.

Interrumpir ese camino no tiene ninguna justificación, ni incluso en situaciones límites, porque nuestro derecho sólo radica en cultivar, abonar y favorecer que esa vida recorra su destino y su proyecto de vida, como lo hace la mía y la de todas las personas humanas.

Y en el peor de los casos, hay muchas otras personas, organizadas en asociaciones y grupos, dispuestas a ocupar el puesto de aquellos que lo rechazan, para dar el cobijo, alimento y cariño que esos niños necesitan y reclaman como derecho indiscutible que tienen por ser personas humanas dignas de vivir.

Nadie puede constituirse en portavoz de ello y en aras de evitarle sufrimientos y miserias condenarlos a morir. Nadie tiene el poder y sabiduría de discernir qué es lo que le convienen ni lo que es mejor para ellos. Sólo la vida y el tiempo es capaz de descubrir la verdad y poner las cosas en su justa medida.

A nosotros, sólo nos cabe el deber de luchar para que esas vidas tenga todo lo que sus derechos reclaman, igual que hicieron con nosotros, y poner a su disposición todos los medios para que alcancen su más pleno desarrollo en el mundo al que han sido convocados y llamados.

Todo lo demás son puras demagogias que sólo tratan de defender y justificar nuestros egoísmos e intereses. Sólo alcanzan a satisfacer nuestras apetencias, comodidades, vanidades que consideramos nuestra felicidad, por lo que todo aquello que nos lo impida es una amenaza grave contra nuestro mayor deseo.

Ocurre que nos hemos quedado a medio camino, incluso más de medio, en nuestro madurar y crecer como persona. Y como niños pequeños estamos todavía poniendo nuestra felicidad, que perseguimos desde el primer día de nuestra vida, en medios y cosas equivocadas que nos hacen cada vez más egoístas e individualistas.

Nuestra meta y mayor deseo de felicidad es el amor, pero no el amor del sexo, del placer, del poder, del bienestar, de la suficiencia, del orgullo…etc. Es el amor agapé, el amor que lo da todo y que se entrega, por amor, a la obediencia, a la disciplina, al servicio, a la paciencia, a la bondad, a la misericordia, al compartir, al perdón…etc.

En este contexto, todos habremos ya descubierto que de esa forma y en esa línea no habría ningún problema. La vida sería respetada en toda su integridad; la justicia sería la bandera más venerada entre todos los hombres; la paz sería nuestro mayor anhelo y el Reino se haría en los hombres.

Porque todo estará alumbrado en la verdad y la caridad. Una verdad está determinada en la caridad, pues sólo la verdad es amada y querida Nadie quiere la mentira, intuye que es mala y que no trae sino problemas. Sólo la verdad implica amor porque sólo lo bueno es lo que se da. Precisamente dar lo malo es mentir.

Desde estos razonamientos no se puede hablar de condena ni de exclusiones. Todos estamos llamados a ser respetados y amados, porque todos somos personas humanas, lo más grande y digno que hay en el mundo en que vivimos. Ningún tesoro ni riqueza alcanza el valor inmenso e infinito que tiene el hombre, precisamente porque es el hijo de DIOS.

20 comentarios:

Betty Cardona dijo...

Hola Salvador..!! Felicidades..!! y que linda foto...!!!

Paso tambien a agradecerte tu visita a mi blog y tu comentario.. vendre mas seguido a visitarte.
Te dejo un fuerte abrazo y muchas bendiciones.

Betty

eligelavida dijo...

¡Muchísimas felicidades, Salvador! Y gracias por compartir esta alegría con nosotros. Suscribo la reflexión que haces en la entrada de hoy, especialmente, la última frase: “Ningún tesoro ni riqueza alcanza el valor inmenso e infinito que tiene el hombre, precisamente porque es el hijo de DIOS”. Un abrazo.

Anónimo dijo...

Estimado Sr, Perez Alayon,he visto su nieto - guapisimo - tendrá a quien parecerse.

Mi enhorabuena por la feliz y ansiada llegada de un nuevo hijo de Dios a este mundo que tan necesitado está de valores - no ya religiosos- (para no herir susceptibilidades)sino humanos.

Le repito mi mas sinceras felicitaciones a toda su familia por la llegada del baby.

Un saludo afectuoso en Xto.
Paz y Bien.

artemisa dijo...

Salvador, gracias por compartir tu alegría aquí pues esparces mucha felicidad de sólo imaginarte en medio de tanta dicha con sonajeros y todo!

Por otra parte me conmueve esta reflexión tan profunda a partir de la llegada de tu nietito acerca de la vida y del amor. Ese niñito, con su carita, tan frágil, aún no sabe que seguramente tu forma de proclamar este sí a la vida toque corazones y cambie decisiones.

te mando un abrazo y que Dios bendiga a tu nieto y lo proteja de todo mal. Felicidades!

Gizatar dijo...

Hola Salvador.

¡Qué majo y guapo está tu nieto!

Gracias por compartir con notros este momento tan precioso e íntimo.

No se tampoco qué más se puede decir.

Creo que volver a repetir que desde el momento de la fecundación la persona ya tiene un código genético único e irrepetible y demás está de más (en este caso y ante este caso) ante este misterio de la vida.

Bendiciones para este hijo/nieto y para los padres y abuelos.

Un fraternal abrazo.

Salvador Pérez Alayón dijo...

Gracias Betty por tu visita y comentario. Espero volver a compartir experiencias que nos eleven y nos ayuden a crecer en la verdad y el amor.
Un fuerte abrazo en XTO.JESÚS.

Salvador Pérez Alayón dijo...

Sí, eligelavida, desde que mi nieto era un embrión era un único y verdadero hijo de DIOS, esta es la prueba y aquí está ahora. ¿Qué significa haberselo impedido desde ese momento embrionario?
Espero aportar y esclarecer que todo ser humano tiene un indiscutible derecho a la vida.
Un fuerte abrazo por tu cercanía y compartir en XTO.JESÚS.

Salvador Pérez Alayón dijo...

Amigo anónimo, muchas gracias por tu comentario y por tus deseos de paz y felicidad. Serán los que nuestro PADRE DIOS nos tenga destinado a padecer, sufrir y vivir en alegría y aceptación, al estilo de JESUCRISTO. Eso es lo que pido con todas mis fuerzas, qué sea su instrumento puente que permita que mi nieto reciba la verdadera LUZ que alumbra al mundo.
Aprovecho para pedir oraciones en ese sentido a todos ustedes.
Un fuerte abrazo en XTO.JESÚS.

Salvador Pérez Alayón dijo...

Hola Arte, muchas gracias por tu sentimientos de solidaridad y estima. Por la Gracia del SEÑOR y la acción del ESPÍRITU espero poder seguir esforzándome en ser testigo de la fe en JESÚS, que nos enseñó el Amor eterno del PADRE.
Un fuerte abrazo en XTO.JESÚS.

Salvador Pérez Alayón dijo...

Tú sola presencia y tus sentimientos de acompañamiento y solidaridad son un testimonio de valor incalculable. No hace falta decir más. Estás aquí y eso basta, y el SEÑOR se hace presente entre nosotros, incluso a través de Internet, porque dónde estamos dos o más reunidos y compartiendo en su Nombre, allí está ÉL en medio de nostros.
¿Te parece poco lo que has hecho?
Un fuerte abrazo en XTO.JESÚS.

Javier Fernández Zabala dijo...

Estimado ammigo Salvador, muchisimas felicidades, que gran alegría! te agradezco mucho el compartir este gran milagro del SEÑOR.
Un abrazo muy fuerte, transmite mi enhorabuena a toda tu familia.

iskander dijo...

Felicidades. Como se dice normalmente "está para comérselo".
Ya te mandaré una medalla de la Virgen del Rocío bendecida para el niño y un paquete de pañuelos de papel para el abuelo.
El mío pequeño ya tiene casi 10 meses y aún me quedo atontado mirándole horas enteras, es lo más bonito que nos puede pasar en esta vida.

Roberto dijo...

Muy excelente post en torno a una persona tan bella que Dios ha querido poner en tu familia. Comparto todo lo que expones y no me queda más que felicitarte y desearte que seas un excelente abuelo...

Salvador Pérez Alayón dijo...

Gracias Javier por tu atención y saludos. Es un placer compartir el milagro de la vida con todos ustedes.
Un fuerte abrazo en XTO.JESÚS.

Salvador Pérez Alayón dijo...

Gracias iskander, enhorabuena también para ti.
Enormemente agradecido por esa medalla, espero que la pueda llevar convencido de que la Gracia del SEÑOR, por intercesión de su Madre, es lo más grande de la vida.
Un fuerte abrazo en XTO.JESÚS.

Salvador Pérez Alayón dijo...

Muy agradecido por tu apoyo y tu felicitación, Roberto. Y, pido oraciones para ello, por la Gracia de DIOS espero responder con mi vida y testimonio para que él sienta la presencia de DIOS a su lado.
Un fuerte abrazo en XTO.JESÚS.

LuchinG dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Salvador Pérez Alayón dijo...

Pienso y creo que todo aquello que sea y vaya en contra de las personas, y en este caso concreto de abuso de un menor, debe ser sacado a la luz y que la persona que lo haya hecho pague y cargue con su culpa.
Otra cosa es que tenga el derecho al arrepentimiento y que la Misericordia del SEÑOR le sea concedida, pues el Amor de nuestro PADRE es infinito.
La Iglesia, o mejor, los que componemos la Iglesia no estamos excluidos del pecado y por nuestras debilidades caemos en ellos. Precisamente, por eso necesitamos de la Gracia del SEÑOR para en nuestras debilidades sentirnos fuertes y poder superarlas. Cuando no es así, debemos luchar por conseguirlo, y con y por la Gracia de DIOS se puede. Pero nunca se debe ocultar nada que oscurezca la verdad y oculte el pecado.
Un abrazo en XTO.JESÚS.

Anónimo dijo...

Muy estimado señor, aunque el comentario no tenga nada que ver con el nacimiento de su hermoso nieto - le pìdo perdón por meterme en camisas de once varas - voy a comunicarle que a Iskander le han cerrado el local donde se daba de comer y acogia a familias españolas necesitadas - hoy en dia cualquiera de nosotros puede llegar a esa situación - .

Esto es inadmisible, y hay que denunciarlo por todos los medios posibles.

Agradecido por las molestas causadas.

Acuarius dijo...

Enhorabuena :)

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