jueves, 10 de mayo de 2012

EL ATREVIMIENTO DE PROCLAMAR


Muchas veces me pregunto quién soy para hablar o proclamar. Pero, otras, me encuentro en la obligación de hacerlo por mi compromiso de Bautismo: "Id por todo el mundo y..."

Hoy, en el Evangelio, Jesús nos dice: "El Defensor, El Espíritu Santo, que enviará el Padre en mi nombre, será quien les enseñe todo y le vaya recordando todo lo que les he dicho". Eso me dice que no voy solo, y quien me asiste está enviado por el Padre en nombre del Hijo, por lo que la garantía es absoluta.

Y me fío de la Palabra de Jesús, y si es Él quien me lo dice, quien nos lo dice, no hay por qué dudarlo ni por qué tener miedo. ¡Ya se encargará el Espíritu Santo en asistirnos y ponernos las palabras necesarias o precisas que corresponda a cada ocasión! Así lo hizo con los Apóstoles, y también lo hará con nosotros si somos capaces de abandonarnos en sus Manos.

Y con esa confianza me lanzo a proclamar su Palabra a través de este medio como es Internet. Son cuatro años ininterrumpidos que llevo haciéndolo y no busco resultados, ni éxitos ni fama, solo que la Palabra del Señor sea para darle Gloria.

Hoy recibimos la promesa del acompañamiento del Espíritu Santo, y no nos viene de cualquiera, ni de nadie con prestigio o fama, nos viene de Aquel en el que se ha cumplido toda lo profetizado en su nombre, hasta la Resurrección.

 ¡Ya no hay nada que poner en duda, ya todo ha sido cumplido y toda mentira ha sido vencida! ¡La verdad está garantizada y fundamentada en la asistencia del Espíritu Santo, que, enviado por el Padre en nombre del Hijo, nos ha sido dado para conducirnos en verdad y sabiduría!

¡Gracias, Espíritu Santo, por traerme hasta aquí! ¡Gracias por estos cuatro años blogueros, donde el proclamar, compartir y peregrinar en medio y con los hermanos blogueros ha sido gozo, lucha y proclamación, fortalecidos por tu fuerzas, tus consejos, tu sabiduría, tu poder y permanente asistencia que nos sostiene y nos anima y nos mantiene unidos.
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