lunes, 16 de septiembre de 2013

¿QUIÉN NO TIENE ESPERANZA?



Quien tiene fe tendrá esperanza, porque la fe, según yo lo veo, es la esperanza llevada al terreno de lo esperado, de lo que se quiere encontrar y de lo que se busca. Cuando hay fe hay búsqueda de eso que se cree, y en definitiva, se busca lo bueno, lo mejor, lo que te hace feliz.

Por eso, estaremos de acuerdo, todos los hombres buscan la felicidad. Y si la buscan es porque creen que existe. Sin embargo no la han visto ni la pueden tocar. Han sentido instantes de felicidad, que para unos será esos momentos de paz y satisfacción, y para otros será una simple juerga o placer, pero nunca la han visto ni la han tocado. No obstante creen en ella. Es algo irrenunciable porque la sienten, la intuyen, la experimentan y la perciben. Y les hace feliz.

Más, se nos escapa de las manos y volvemos a sentirnos ansiosos, angustiados buscándola. La vivimos, pero instantes después desaparece y nos deja vacíos. Necesitamos recuperarla y volvemos a emprender el camino. ¿Qué nos ocurre? ¿Qué nos pasa? ¿Por qué la buscamos? ¿Quién nos la ha puesto en el centro de nuestro corazón? Sin lugar a duda, necesitamos creer en ella porque sin ella no podríamos vivir. El camino de nuestra vida está marcado para encontrarla. Y existe, eso ya lo sabemos, pero ahora tenemos que saber que camino conduce a ella. 

En eso está puesta toda nuestra esperanza.
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