sábado, 30 de mayo de 2009

Lo que pasa allí es consecuencia de lo que ocurre aquí.

Nos parece que lo que ocurre en otros lugares, donde realmente lo pasan mucho peor que nosotros, aún en crisis ahora, está y queda lejos, pero realmente no es así. Lo que ocurre aquí deriva en consecuencias trágicas para que allí pase lo que está pasando.

El hambre es consecuencia directa de nuestro egoísmo y de nuestra individualidad. Sólo pensamos en nosotros y, al hacerlo así, tomamos más de lo que necesitamos, y guardamos, aunque lo tengamos que tirar, lo que no necesitamos, antes de compartirlo y ofrecerlo a quienes lo necesitan.

Los ricos no comparten con los pobres, porque se creen dueños de lo que han tomado de la naturaleza, bien de todos. Y, aún más, no sólo no comparten, sino que les quitan lo que tienen. Y en este sentido, no sólo hablamos de necesidades primarias para la subsistencia, sino de enseñarles a que puedan subsistir por sí sólo.

Por eso, sólo desde la pobreza, no sólo la material, sino... se puede escuchar la voz del amor.

No quiero cansarles con más pensamientos ni palabras. Las imagenes que van a ver, tomadas del blog de Menchón, hablan y expresan todo lo que yo no sabría, ni podría decir mejor.



2 comentarios:

MARISELA dijo...

Hay que ser solidario y ayudar a esos países, pero sobre todo, enseñarles a ser ellos mismos. En África hay mucho caciquismo y las riquezas las tiene las manos de unos pocos. Es un continente de extremos y caos, pero hay que seguir ayudándoles, enseñándoles con el ejemplo y, eso, nos falta a veces a nosotros mismos.
Felíz fin de semana lleno del Espíritu Santo!!!!!

Salvador Pérez Alayón dijo...

Esa es la cuestión, Marisela. Desde aquí podemos hacer mucho con nuestra oración, con nuestra mentalización, con nuestra colaboración, y con nuestro esfuerzo por divulgarlo.
Un fuerte abrazo y oraciones por tu Cursillo.

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