domingo, 4 de enero de 2015

AÑO NUEVO, VIDA NUEVA, PROPÓSITOS NUEVOS



No se trata de empezar de nuevo, ni proponerse nuevos propósitos. Es una forma de decírselo que, quizás, nos puede ayudar a intentarlo cada día. Porque el comienzo de un nuevo año es siempre una oportunidad para empezar nuevos proyectos y propósitos.

Posiblemente no lograremos el propósito, pero basta que podamos mejorar algo o dar un pequeño paso hacia adelante, habrá valido la pena. Intentarlo siempre nos mejorará.


Estos diez principios se pueden aplicar siempre en la familia, pero el inicio de año es una buena excusa para repasarlos y hacer propósito de mejorar en ellos.

1- Disponibilidad
Consiste en dedicar tiempo (¡que es lo que menos tenemos!) a atender a nuestros hijos y esposo/a. Con los adolescentes, por ejemplo, no vale lo de "este tema ya lo hablaremos el sábado con tranquilidad, cariño". Para el sábado, tu hija de 13 años ya se ha emborrachado con una amiga y van a hacer lo que se les ocurra, porque el padre estaba deslocalizado, como las empresas. Hay que estar disponible, porque hay problemas que sólo se arreglan en el momento en que el otro se anima a plantearlo y pide ser escuchado. Recordemos que nuestros padres, al morir, sólo nos dejan realmente el tiempo que pasaron con nosotros. Demos tiempo al otro. (ver aquí)
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