martes, 18 de marzo de 2008

Buscando la "justicia y la paz"


Lo que voy a escribir a continuación fue públicado en el periódico, creo que la Provincia, en la columna "Tribuna libre", allá por los años setenta y algo, no recuerdo concretamente, setenta y cinco o seis. Fue un pensamiento que refleja desde mi juventud mis inquietudes y anhelos por construir un mundo mejor. También, esconde en sus palabras la impotencia de no poder hacer nada que cambiase ese rumbo. Ahora, después de treinta y tantos años, todo sigue igual o peor. Siguen las injusticias y no hay paz. Y no hay paz, no significa que haya guerra, sino que hay también hambre, muerte de inocentes, explotación, experimentos humanos, desviaciones de nuestra naturaleza y, sobre todo, olvido de lo que somos y a donde vamos. Nuestra vida va a la deriva sin sentido, porque no tiene sentido vivir para morir. Paso a transcribir mi articulo tal y como lo escribí y veía a mis veintisiete o treinta años y dejaremos para más adelante las reflexiones que de él se pueden desprender.

Dice así : sabido es de todos que el mundo busca, persigue, anhela el orden, la Justicia y como consecuencia de ello, la Paz. Paz que en estas fiestas próximas (era previo a la navidad de aquel año) alcanzan un volumen elevado de expresión y deseo popular pero, ¿que es Paz?

Así empecé mi reflexión tan necesaria, al igual que el aire para respirar y subsistir necesita la persona para su desarrollo integral. En cierta ocasión leí: "una persona sin reflexión es una persona muerta". Y a mi manera de ver, estoy completamente de acuerdo con ese pensamiento.

Adentrado en mí reflexión, continúe, valga la redundancia, reflexionando y mi primera definición de Paz la encuentro en el diccionario: "virtud que pone en el ánimo tranquilidad y sosiego". ¡Que lejos de la realidad estoy!, pensé en mi interior. Cuando deseo la Paz para el mundo y yo, parte de ese mundo, no me encuentro ni me esfuerzo en ponerme en actitud de tranquilidad, sosiego, serenidad. Exijo la Paz, pero no me la exijo; deseo la Paz, pero no la deseo en mi pequeña porción de mundo que yo soy; quiero darla, pero no me la doy a mí mismo. Y concluí: cómo voy a exigir, a desear dar algo de lo que yo no me exijo, no me deseo o no tengo.

¿Soy un hipócrita?, ¿soy falso?, ¿soy un fariseo? Posiblemente lo soy o lo seré sí antes de exigir Paz, llevar Paz, no intento, no me esfuerzo en ponerme en actitud de Paz. Y nació otra pregunta en mí: ¿como me pongo en actitud de Paz? No tardé mucho en darme cuenta cuenta, pues si Paz es "virtud que pone en el ánimo tranquilidad y sosiego", posiblemente lo que tengo que hacer es ponerme en actitud de provocar tranquilidad y sosiego. Al llegar a este punto, mi mente se abrió como un torrente, dejando escapar multitud de pensamientos:

Es necesario que para que reine la tranquilidad, haya sinceridad y no mentira.

Es necesario que para que haya sosiego, reine el diálogo que implica saber escuchar la verdad y comunicar mi verdad.

Es necesario que cada cual cumpla con su deber, que implica Justicia, derechos, deberes y no lo contrario.

Es necesario tomar conciencia de servicio, y no de que te sirvan.

Es necesario sentirme solidario con los problemas de la comunidad, condición imprescindible para que exista la Paz (privilegio de comunidad) y no individual.

Es necesario...etc.

Pienso que antes de enviar una felicitación, debo hacer un profunda reflexión y moverme en esta actitud. Es entonces y no antes cuando estoy en disposición de exigir, desear y dar la Paz.

Se me ocurre ahora, esto es ya en directo, que igual vale este último pensamiento para estos momentos que celebramos: LA PASCUA. Ante de irme de vacaciones debo pensar que estoy salvado y que significa eso, porque seguramente lo estoy buscando y lo tengo dentro de mí.
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