viernes, 21 de enero de 2011

LA VALENTÍA DE DEFENDER TUS PRINCIPIOS

Valentía es defender tus principios

Estoy seguro que muchos, pero muchos políticos saben que la vida prima por encima de todo. Y cuando digo la vida, me refiero, no sólo a la vida de los que ya vivimos en este mundo, sino también a todos aquellos niños inocentes que viven en el seno de sus madres. Pero saber eso no da fuerzas para ser valiente y defenderlo por encima de sus pretensiones de poder y ambiciones particulares.

Porque, sometidos al egoísmo del voto, para sí lograr sus objetivos, supeditan el valor infinito de una vida humana, ya sea fuera o dentro del útero materno, a sus intereses políticos y de gobierno. Está pasando en Costa de Marfil con el chocolate, en el Congo con el coltán, en los países árabes con el petróleo y...etc. Todos estos intereses se cobran ingentes vidas humanas como si de pollos se tratara. No importa, está primero mi poder, mi riqueza, mi...
Igual ocurre a la hora de plantearse mis principios y mis actitud ante las urnas. Lo que importa es el voto y, al parecer, el voto vale más que la vida. Detrás de todo esto se esconde un egoísmo que esclaviza hasta el punto de matar por no quedar privado del deseo de poder, del orgullo de ser más que tú, de la ambición de ser el mejor y el centro, del miedo a perder y quedar humillado, y de muchas cosas más.

Simplemente, queda al descubierto la esclavitud de la libertad. Hombres que se levantan para proclamar derechos y libertades desde sus propias cadenas de esclavitud a las que están sometidos. ¿Cómo es posible que esclavos encadenados sean capaces de ofrecer libertad cuando ellos no la tienen? ¿Cómo es posible que hombres que esconden los derechos y los incumplen sean capaz de exigirlos y defenderlos? Es la época del disparate y la locura colectiva. Sólo se me ocurre compararla con la piara de cerdos endemoniados precipitados al desierto. Ciegos, por voluntad propia, convirtiéndose en guías para otros ciegos sin posibilidad de luz que les alumbre el camino.

Es el momento de decir, los que queremos y pensamos que, por delante de nuestros miedos y apegos, están los derechos a la libertad y a la vida, basta y exigir la plena proclamación del fin a la muerte y proclamar el derecho, sin condiciones, a la vida. Para ello deja tu voto (ver aquí) en esta encuesta y exigele a tu partido la defensa de la vida.
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