domingo, 21 de octubre de 2012

SIGUE HABIENDO HAMBRE

 El problema del hambre en África es solo la punta del iceberg del


Me pregunto que pueden haber varias razones para que alguien pase hambre. Entre muchas, una puede ser voluntaria, y no me refiero a las que son productos de huelgas o ayunos, sino a aquellos que viven una vida desorganizada e irresponsable y son víctimas de las consecuencias.

No se trata de estar al cuidado de que los que no se preocupan por trabajar y ser responsables de la vida que les ha sido dada, sino de aquellos otros que queriendo y siendo responsables no pueden. Bien porque son explotados, bien porque han nacidos en un país que gobiernan unos cuantos para su provecho propio.

Ese es el hambre que mata y que produce desigualdades e injusticias. Las crisis originadas por movimientos económicos egoístas y que recaen, por la irresponsabilidad y egoísmos de unos, en los más pobres, desvalidos e inocentes. Ese es el hambre que no debe existir y el que estamos obligados a denunciar y señalar.

Pero claro, mientras los señores del mundo no se dignen a trabajar en este camino no habrá nada que hacer, excepto pasar hambre. En sus manos está el acabar con este problema casi al instante, pero sus egoísmos e intereses particulares permiten que el hambre siga en el mundo. El hambre y muchas cosas más.

Un mundo bueno, entregado a los hombres puro y limpio, se convierte en un mundo contaminado, hambriento, Para unos privilegiados, designado por ellos mismos, la mejor parte, los lugares más ricos y bien dotados, equipados con toda clase de seguridades, comodidades y confort.

Para otros, la mierda, los lugares más inadecuados y desprovisto de toda estructura y bienestar. Lugares de contaminación, de hambre, de pobreza, de miserias, de injusticias, inseguridades, de muerte... Y, por si acaso, señalamos a Dios como culpable.

Mientras, los de siempre, haciendo lo que se puede y dando la mano a los pobres. Ahora, próximo a la celebración del Domund, conviene recordar qué es eso del Domund. No creo que se olviden, pero si algunos pueden no estar muy enterados de lo que significa.

El Domund es el domingo que la Iglesia celebre el día Mundial de las Misiones, y en el que la Iglesia universal reza y colabora económicamente en favor de la actividad evangelizadora de los misioneros y misioneras. Rezamos todo el año, pero de una forma especial, más ese día.

Los misioneros anuncian el Evangelio a quienes aún no conocen a Jesús, para que, si reciben la gracia de la conversión, puedan incorporarse a l Iglesia por el Bautismo. Al mismo tiempo asumen la responsabilidad en proyectos educativos, sanitarios y de promoción social de las personas y pueblos que atienden...

Hay, pues, unas necesidades ordinarias que necesitan nuestra ayuda para el sostenimiento de las diócesis y de las personas que trabajan a su servicio en la evangelización. Pero también, hay otras necesidades extraordinarias, tales como: La construcción de iglesias y capillas; la compra y sostenimiento de vehículos para la pastoral; la formación de los responsables de la pastoral; el sostenimiento de las comunidades religiosas; la compra de objetos litúrgicos; el mantenimiento de los catequistas misioneros; algunos proyectos sociales, educativos y sanitarios.

Como ven hay muchas necesidades que atendidas derivarían en la solución del hambre. Sólo atendiendo lo que necesitan se acabaría con el problema del hambre. Menos que lo que se le paga a un jugador de fútbol u otro deporte. ¡Dios mío, el problema del hambre está en las manos del hombre!
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