viernes, 19 de noviembre de 2010

URGENTE - SÚMATE A ESTA PETICIÓN

Todo país que se precie de respetar la libertad y los derechos humanos debe impedir que minorías o sectores ideológicos impongan sus principios y sus ideas relativistas según les sea acorde con sus intereses y pensamientos.

El ser humano es libre y está por encima de toda ley que le someta a esclavitudes injustas y, sobre todo, le prive del derecho a la vida por pensar, dentro del marco del respeto y la buena convivencia, de forma diferente a otros que persiguen imponerse por la ley de la fuerza.

Esta forma de conducta y comportamiento no conseguirá sino alentar odios y venganza que impedirán al país crecer en democracia, en paz y prosperidad. La buena convivencia nace del respeto a la libertad y al derecho de todos a pensar libremente.

Ser libre es abrazar el bien común y defenderlo. Por todo ello, Sr. Presidente le ruego encarecidamente que indulte a Asia Bibi (ver aquí). Una medida de gracia que reflejará su interés y el de su país por respetar y defender la libertad de conciencia.

Pakistán ha condenado a Asia Bibi a muerte por ser católica. No le quedan muchos días de vida. Las autoridades pakistaníes la acusan de blasfemia: cometió el terrible “delito” de defender públicamente su fe.

Escribe una petición de indulto al Presidente de Pakistán ahora:
http://porasiabibi.org
 
El plazo máximo para presentar alegaciones contra la sentencia de muerte expira el próximo lunes, 22 de noviembre. Si no lo impedimos, a Asia le queda poca vida.

Actúa ahora para no tener que ver mañana en el telediario la noticia de su ejecución:
Envía tu petición de indulto al Presidente de Pakistán y a la Embajada pakistaní en España:
http://porasiabibi.org
 
En su pueblo, Ittanwali, viven 1.500 familias. Solo tres son cristianas. La familia de Asia, también sus hijos, menores de edad, fue perseguida por sus vecinos, apaleada y torturada. Y ella terminó ante la justicia.

Primero la condenaron a una multa equivalente a lo que gana en un año un trabajador en Pakistán. Y luego la condenaron a muerte por decir que la Verdad reside en el Evangelio.
La presión directa sobre el presidente de Pakistán, Asif Ali Zardari, puede salvarla. También la presión sobre Embajada pakistaní en España.

En Pakistán demasiados condenados a muerte no llegan vivos a la horca: un gran número de ellos aparecen asesinados en sus celdas, mientras aguardan la ejecución de la sentencia.

2 comentarios:

eligelavida dijo...

Hola Salvador. Me uno a tí en esto como en tantas otras cosas. Hoy coincidimos en nuestra entrada, y no es para menos. Ojalá esta injusticia se resuelva bien para Asia y su familia. Un abrazo!

su chico dijo...

Desde el blog de Salvador he rellenado la petición

Pero la Vida sopla...!

un saludo
al + mc

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