domingo, 2 de octubre de 2011

PODRÍAMOS DARLE LA VUELTA A LA TORTILLA

tu voto puede cambiar nuestro país

Es sólo cuestión de probar. Tenemos la oportunidad muy cercana. En noviembre hay elecciones y, los católicos, debemos apostar por un partido católico. ¿Los hay? Pues sí que los hay. Hablo de uno de ellos que me parece de toda confianza. Posiblemente habrá más, pero debemos ponernos de acuerdo en uno.

Me llamo Salvador Pérez Alayón y no tengo ninguna vinculación con ese partido, ni con ningún otro. Soy de Lanzarote, y allí no conozco, al menos yo, a ningún militante. Sólo conozco, y simplemente de unas charlas que ha dado en Arrecife del Movimiento Cultural cristiano, a un sacerdote que apoya este Movimiento del que ha salido este compromiso y este partido. Y no ha habido ninguna conversación al respecto, ni ningún intento de darme a conocer ese partido. Simplemente llegó a mis manos porque compré un calendario para ayudar a gente pobre que pasa hambre.

Y llamo a la unión porque estoy convencido que uniendo nuestros votos daremos mucho que hablar, y todas las tertulias se volverán locas al verse sorprendidas por la participación y voluntad de todos los católicos. Serán los políticos los primeros en reflexionar y empezar a cambiar sus ideas. Hay que decirles al mundo que se dejen de pamplinas, y que ni el Big Bang, ni la evolucíon progresiva ni otros que se inventen pueden dar respuestas y sentido a este mundo.

El mundo ha sido creado por DIOS , y al crearlo ha pensado en todo. Tiene un plan, pero ese plan se concreta en una Ley Natural y unos Mandamientos. Cuando el hombre, es lo que está haciendo, le vuelve la espalda a ese Plan, e intenta administrarlo según sus planes, ocurre lo que ocurre. Millones de horas de tertulia barata, inútil y de intereses encontrados que no conducen a ninguna parte.

Mientras, todo lo creado para disfrute de todos, sólo es para provecho de algunos. Por eso hay un mundo para ricos y otro para pobres. A pesar de todo eso, nadie, ni ricos ni pobres escapan al dolor y sufrimiento. Eso está pensado para todos, porque es en el dolor y el sufrimiento donde podemos descubrir ese Plan  de DIOS.

Todas las demás criaturas creadas cumplen su misión de forma perfecta. Ellos están determinados para eso, y cada uno, con el sudor de su frente, gana su sustento diario sin privar a los otros de que lo tomen también. Nadie, en el mundo animal trata de robarle al otro su pan. Nadie limita su territorio sino lo que necesita para sustentarse. El hombre, por el contrario pone fronteras que impiden a otros tomar sus necesidades para su propia vida. Tiene que rendirles tributos y someterse a sus caprichos.

Y de esa forma, el mundo en que vivimos está como está. Pero, nosotros los católicos, creyentes en JESÚS de Nazaret, podemos hacer mucho si hacemos uso del derecho, que todavía nos permiten, en poner a las personas que crean en JESÚS y estén dispuestas a buscar el bien de todos y seguir la Ley Natural y Moral que impera en nuestros corazones. Es lo que necesitamos y lo que arreglaría el mundo. Con tu voto y el mío podemos hacer el esfuerzo de, al menos, intentarlo.

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