domingo, 22 de diciembre de 2013

QUEREMOS ENTENDER LO QUE NO ALCANZAMOS A ENTENDER



Sabemos, nosotros por la historia y el testimonio de la Palabra transmitida por los Apóstoles, y otros por todo lo que hizo Jesús, y la historia es testigo, que Jesús fue un Personaje sin igual. Aparte de ser el Hijo de Dios para nosotros los creyentes, para todo el mundo fue un Hombre excepcional y extraordinario.

Sin embargo, nos cuesta creer, primero porque no entendemos el poder de Dios, y segundo porque no nos interesa aceptarlo. Eso nos obligaría a abdicar de muchos de nuestros apegos e intereses. Y nos gusta seguir así. Primeros nuestros caprichos, nuestros intereses y satisfacciones.

No cabe duda que el Bautismo de Juan venía de lo alto, porque la Verdad reluce y todos la entienden, pero aceptar eso sería romper mis planes y mis egos personales. Herodes hizo oídos sordo. También ocurrió eso con Enrique VIII y Ana Bolena, lo que originó el protestantismo. Y ocurrió también con Lutero, queremos que las cosas sean como nosotros las comprendemos y las consecuencias terminan en separaciones.

Hay muchos más casos que separan y alejan a las personas del Señor porque se obstinan en seguirse en lugar de seguirlos. ¿Acaso nosotros estamos presto a seguirle también, o ponemos nuestras dudas y condiciones? Nos cuesta aceptarle y necesitamos abrirnos a su Palabra y cercanía para que la Gracia del Senos nos inunde y nos empape. No podemos creerle si nos empeñamos en entenderle. En su tiempo tampoco le entendían y tenía que reexplicarle a los apóstoles muchas cosas.

Desde que tu corazón se abre y toma una actitud de disponibilidad y escucha, la Gracia del Señor abre tu mente e ilumina tus pasos. Entonces empezarás a ver.
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