jueves, 5 de junio de 2014

¿CÓMO BUSCAR LA VIDA ETERNA?



Posiblemente pensamos poco en la vida eterna. De cualquier forma todos buscamos, aunque no lo digamos, vivir eternamente porque es a lo que estamos llamados. Y porque también lo sentimos dentro de nosotros. Sin embargo, no estamos convencidos de que eso sea una realidad y dudamos hasta el extremo que nos olvidamos de ese pensamiento y deseo. Pero, a pesar de todo, vivir eternamente está sellado en nuestro corazón.

Surge una pregunta, ¿y cómo buscarla? No cabe duda que la eternidad está relacionada con Dios. Es nuestro Padre Dios quien nos llama y nos ofrece la vida eterna: "Quién come mi cuerpo y bebe mi sangre vivirá eternamente? Por lo tanto, vivir eternamente es conocer a Dios, porque Él es la Vida eterna.

Y la manera de conocerlo es acercarnos a Él, hablar con Él (oración), intimar con Él y, sobre todo, tener trato frecuente en la invitación de su Banquete: "Alimentarnos de su Cuerpo y de su Sangre", es decir, frecuentar la celebración Eucarística. De esa forma, sus Actitudes irán convirtiéndose en mis actitudes hasta el extremo de que ya no seré yo quien viva en mí, como diría San Pablo, sino Él quien vive en mí.

Hay un camino equivoco cuyo recorrido nos conducirá a la Vida Eterna. Vida deseada, querida y buscada por todos, y ese camino es encontrarnos con el Señor. Así de simple. Buscar la eternidad es buscar a Dios.
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