miércoles, 9 de julio de 2014

DI STEFANO, EL FICHAJE QUE LE ROBARON AL BARÇA


Afredo Di Stefano

Un sentido pesame por la muerte de uno de los más grande futbolista del mundo, y quizás el mejor junto al gran Kubala, que también recordamos, de su época. Vaya en primer lugar una humilde oración por sus almas, elevando la petición de Misericordia al Señor para que los tenga en su Gloria. Dicho sea de paso, es la única y verdadera Gloria que importa. Las otras, las que ellos obtuvieron, ¡y fueron muchas!, terminarán en el tiempo como el mismo tiempo, valga la redundancia, es caduco.

Sin embargo, al hilo de la muerte de D. Alfredo Di Stefano, quiero reflexionar sobre la herencia que, las envidias, vanidad y ambiciones pueden afectar a la mala convivencia entre las dos capitales de provicia más importante de España. Quizás subyacen todavía estos resquemores que sólo acrecientan estas rivalidades que, al margen de lo deportivo, pueden mezclarse con politica y soberbias desmedidas.

La rivalidad deportiva es buena siempre que esté encauzada en el terreno de la verdad, de la justicia y de la competitividad.Todo lo que sea sacarla de esos parámetros sería desviarla del marco etico donde debe estar. Y la verdad y justicia siempre deben prevalecer y estar por encima de logros, trofeos y victorias. Porque no hay mayor y mejor victoria que la estela del honor de ser un club señorial distinguido por sus buenos principios, sus valores y su dignidad basada en la fraternidad, verdad y justicia.

Por desgracia, los clubes los forman hombres, y los hombres caemos en la tentación de querer ser el más grande, el mejor y el más poderoso. Para ello no recatamos ningún esfuerzo y llegamo a mentir y hasta dilinquir, y eso siembra violencia, enfrentamientos y separaciónes. Quizás hoy estamos recogiendo esas cosechas tan mal cultivadas. Hace años que este campo fue mal abonado, y posiblemente ahora estemos todavía recogiendo sus frutos. Leer más...
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