miércoles, 30 de septiembre de 2015

JORNADA DE SEIS HORAS



En Suecia se ha vivido esta experiencia (ver aquí) y al parecer ha dado resultado satisfactorio. La primera lección que apunto es que hay que tomar decisiones y eso conlleva riesgos. Eso es lo que significa gobernar. Porque no se trata de tomar medidas basuras, en el sentido que no sirven para solucionar los problemas serios y que preocupan a los ciudadanos, sino medidas que incidan en el bienestar y mejoría de los ciudadanos..

El trabajo, la familia, la educación, justicia y sanidad constituyen la base y el sostén de los pueblos. Sin ellos se va mal y se sufre y nace la inestabilidad y el desequilibrio que rompen la paz. Se necesitan gobernantes serios, comprometidos y bien enterados de lo que significa presentarse a la dirección y gobierno de un pueblo o nación. Hay que tomar medidas en esa dirección que comportan riesgos, pero ese es el reto y para eso están.

Sólo en esa línea se puede ver que es lo que hace falta y se necesita. Y en la medida de los resultados se va perfilando la línea a seguir en función del bien de los ciudadanos, que son para los que se gobierna. El pueblo sueco es un ejemplo, no porque hayan dado resultados las medidas que hayan tomado, sino porque se atreven a tomarlas.

¿Qué se hace en mi querida España? ¿Qué se hace en mis queridas autonomías? Al parecer buscar follones, robar, separar y dividir y trabajar cada uno para sí, buscando sus propias riquezas antes que el bien de los ciudadanos, a los que previamente han engañado mintiéndoles al pedirles sus votos.

Esa medida que ha tomado el pueblo sueco, ¿no sería una solución o alivio al paro en nuestro país? Trabajar dos horas menos, sin bajada de salario significaría que, si las empresas mantienen las mismas horas de trabajo, aumentarían sus plantillas. Sí, quizás reduzcan sus beneficios al aumentar los gastos, y digo quizás porque igual se produce el efecto contrario, aumentan. Está por ver, pero de reducirse sería bajar algo los beneficios de los que quizás tengan demasiado, y hacer un gesto, un detalle de patriotismo y solidaridad nacional, que hace falta.

Eso es hacer patria, de la que con nuestro trabajo y bien hacer comemos, vivimos en paz y armonía.
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