miércoles, 7 de octubre de 2009

HOMBRE Y MUJER.


Siempre he mantenido la idea que el hombre y la mujer son, iguales en dignidad y valores, pero diferentes en funciones y, por consiguiente, en sexo. La Creación los ha diferenciado muy claramente en macho y hembra y el equilibrio de su subsistencia está sustentado en la procreación libre, voluntaria y amorosa del matrimonio conyugal. Amorosa porque el nuevo ser necesita y depende del amor de sus padres hasta tal punto que del equilibrio afectivo, emocional, sentimental, económico, responsable de sus padres dependerá su desarrollo y educación.

Y los beneficiados de ese buen funcionamiento y armonía familiar van a ser, en primer lugar la propia familia, pero en segundo, y muy directamente la propia sociedad que lo ampara, lo acepta, lo recoge y legisla para la buena convivencia y beneficio común de todos los que la forman. Diríamos, sin temor a equivocarnos, que es al Gobierno, de cualquier color, que le corresponda legislar quien debe estar más preocupado en proteger ese ambiente familiar para que luego su integración social sea la más adecuada en beneficio de todos.

No se entiende qué realmente esté pasando todo lo contrario. No se entiende que reine la confusión y el rol de cada interviniente sea desdibujado, camuflado, dubitativo, desorientado hasta casi difuminarse de forma etérea y quedar invisible sin saber qué papel le corresponde a cada uno y qué vocación está marcada en la propia esencia de su ser. Un Gobierno que se precie de serlo y saber gobernar debe atender, desde la esencia del ser humano, la función educadora de dar a cada uno su papel.

Porque siendo personas de igual dignidad y valores, tenemos funciones diferentes que nos complementan para el buen desarrollo de la vida. El hombre posee unas características que no las tiene la mujer, y a la inversa. Los hijos necesitan de la masculinidad del padre, pero también de lo femenino de la madre., porque ambos son sus procreadores y de ambos tiene que recoger las referencias y los estímulos que necesita para su desarrollo integral. Son cosas evidentes y naturales que querer darle otros significados es tener ganar de volver el mundo al revés.

Y creo que es lo que está sucediendo, sino juzguen ustedes lo que sucede a nuestro alrededor. Valga como ejemplo lo que ha sucedido en Asunción del Paraguay. También aporto, en apoyo a lo que pienso y he reflexionado, parte de la conferencia del Padre José Kentenich, todo ello recogido de la campaña 40 días por la Vida por Patricia Stanley desde Paraguay.

Hace unas días Asunción del Paraguay, se vio conmocionada por un terrible
asesinato, una madre mato a su hijo de tres años, en un supuesto acto de
exorcismo.

La sociedad respondió horrorizada puesto que no hay nada más deleznable que
una madre mate a su propio hijo. Por ello no entendemos como no reacciona de
igual forma ante los miles de asesinatos silenciosos que se practican en
clínicas de aborto, y como no reacciona ante legisladores que pretenden por
todos los medio introducir la cultura de la muerte.

Me gustaría compartir, extractos de la conferencias del Padre Jose
Kentenich, fundador del Movimiento de Schoenstatt, en su charla “La
Identidad Femenina*”, que analizan el ser mujer y el valor de la misma para
nuestra sociedad.

El Padre José Kentenich nos dice “La cultura de nuestros días es,
efectivamente, una cultura masculinizada, y esto lo digo en oposición a
aquellos que opinan que es una cultura femenina”.

Esta es la situación actual: a causa de la exageración extrema de lo
masculino y a causa de la disolución de lo femenino, debido a la prosecución
del extremismo masculino, se puede caracterizar la relación mutua de los
sexos con un solo término: confusión de los sexos. ¿Qué significa esto?

Destaco tres aspectos: primero, enajenación de los sexos (pérdida de la
propia identidad de cada sexo). Segundo, aislamiento: por una parte a la
mujer se le ha privado de su tendencia natural al amor y el hombre, por otra
parte, ha cultivado demasiado unilateralmente lo individualista de su ser,
llevándolo hasta la más completa extrapolación. Tercero, el flujo recíproco
de los sexos entre sí.

Esto deben Uds. verlo claramente, porque este revoltijo de los sexos se
presta para todo. Si pretendemos formar el tipo de hombre del futuro,
debemos contribuir a solucionar la crisis de los sexos. No es admisible que
hoy la mujer aspire a poseer la misma modalidad que el hombre. Igualdad de
valor sí, pero no igualdad de modalidad. Con esto hemos tocado la
perspectiva histórica de la crisis de los sexos.”

Recalca de manera muy especial “No es admisible que hoy la mujer aspire a
poseer la misma modalidad que el hombre. Igualdad de valor sí, pero no
igualdad de modalidad. Con esto hemos tocado la perspectiva histórica de la
crisis de los sexos”.

De parte de la sicología de la cultura se nos dice que esta confusión de
los sexos es, para la cultura occidental, más peligrosa que haber perdido la
guerra. Si lográramos superar esta confusión de los sexos, si pudiéramos
cuidar que la naturaleza masculina y femenina madurasen conforme a sus ser y
se desarrollasen existencialmente como una auténtica bi-unidad, entonces,
con ello también habríamos aportado a la cultura occidental un factor de
sanación sin igual…

Acentúo este punto por que la cultura de aborto es una cultura que pretende
ser utilitaria, masculinizada, no me viene gana tener un hijo, no quiero un
hijo defectuoso por eso aborto, yo decido, es mi cuerpo. Una corriente de
los anti valores que sobre salen en nuestra sociedad que pretende establecer
que el niño que, en el vientre materno, es un apéndice que puede ser
extraído sin consecuencias y que la mujer tiene derecho sobre su cuerpo,
olvidándose de los derechos del niño por nacer.

Donde está la clave nos dice el Padre Kentenich: “Debemos educar una
conciencia de la identidad original del propio sexo, educar a la niña de
estar orgullosa de ser así.

La mujer está condicionada para lo maternal, para la fuerza creadora y
anhela servir a la vida.

Al decir, cultivo de la conciencia del propio sexo y de la conciencia de la
propia misión, para superar la confusión de los sexos, entonces, quiero
decir que, como mujer, debo llegar a estar orgullosa de mi identidad.”

lunes, 5 de octubre de 2009

OBJETIVOS Y PRIORIDADES.


Todos sabemos que todo fin u objetivo tiene una causa que lo determina y lo dirige. Así desde que nacemos no paramos de evolucionar y crecer motivados por diferentes objetivos o ideales que van marcando nuestra época y madurez. El hombre y la mujer son los reyes de la creación y todo lo demás está sometido a ellos. Es por eso, por lo que son capaces de hacer los hechos más generosos y altruistas, pero también son capaz de abusar y explotar a otros hombres y mujeres, o de caer en los vicios más bajos y repulsivos.

La humanidad, en la persona humana, fue dotada de inteligencia, pero, podemos preguntarnos: ¿la hemos usado positivamente? Creo que, aunque con sombras, podemos pensar que sí, porque el hombre ha progresado aplicando su inteligencia al mundo físico en su propio beneficio. Así desde el principio de los tiempos la ha ido utilizando para progresar y superarse así mismo. Sería interminable narrar como la humanidad ha ido avanzando desde el uso de las primeras herramientas, de piedras, hasta llegar a ésta que uso yo ahora, los ordenadores o computadoras como denominan mis apreciados amigos del sur de América.

El progreso ha sido inmenso. Yo que he tenido la dicha de ver esos adelantos, 1945, puedo en su justa medida apreciar maravillado todos esos avances técnicos. En mi niñez no teníamos luz todo el día. Recuerdo los cuentos de mi madre a la luz de un quinqué. Tampoco había agua corriente, ni cine todos los días, ni pilas, ni transistores, ni neveras; el teléfono era fijo y había que llamar con la manivela a la centralita para que te conectara con la persona que querías hablar. Ni que decir que la televisión no estaba en nuestra mente, menos en color.

Cuando miras para atrás comprendes el proceso evolutivo de la inteligencia humana. Hasta hoy se baila y se divierte de otra manera. Era impensable bailar, como se hace ahora, en aquellos tiempos. Todo evoluciona de forma sorprendente y misteriosa. Y eso te hace comprender, a menos que reflexiones y observes un poco, la grandeza de DIOS, porque cada época trae sus compromisos, sus adelantos y su tiempo. El plan de DIOS se va cumpliendo de forma pedagógica en la medida que el hombre va descubriendo sus propias limitaciones y entiende que es simplemente una criatura de DIOS.

Porque, no sólo crece el hombre en lo físico y material, sino que en el terreno social y espiritual el hombre ha avanzado de forma también notable. Se han establecido normas para defender la honestidad y la dignidad de las personas. La justicia, para entender y resolver los conflictos entre los hombres, y tender a la igualdad entre todos los hombres y mujeres del mundo. Los derechos humanos, para defender su dignidad como persona.

También el hombre ha creado grandes organizaciones mundiales para defender la Paz, la Justicia y la Solidaridad entre los pueblos (ONU, UNICEF, CRUZ ROJA, CARITAS, CRUZ BLANCA, MANOS UNIDAS...), pero además son muchas las personas que son solidarias con los demás y a través de diferentes organizaciones u ONG están en los momentos más difíciles allí dónde más se necesitan. Unos con su presencia física y otras con su aportación material o económica, proporcionando alimentos, ropa, medicinas...etc. Y todo esto porque en el hombre, quiera o no, se encuentra la huella y el sello de su PADRE DIOS.

Pero unido a esos avances extraordinarios y de suma inteligencia, el hombre ha caído en las bajezas y vicios más espeluznante y en los errores que le llevan a su propia destrucción. Su soberbia y vanidad le han llevado a perderse en enfrentamientos y luchas que le esclaviza y destruye. Su inteligencia que le sirve para descubrir y progresar también se vuelve contra el cuando la emplea, sometido a su escalvitud, para el mal: armamentos, energía atómica, Internet...etc. Por eso en muchas ocasiones siente y sufre miedos y decepciones, pierde los valores morales y se convierte en víctima del consumismo sin límites, valorando más el tener que el ser.

Ocurre, pues, que tanto por la agresión directa el hombre contra el hombre, como por la indirecta, de la opresión psicológica, laboral, económica...etc. vivimos en una desconfianza continua con los que nos rodea. Enumerarlo, y todos lo saben, nos llevaría mucha tinta: la televisión nos está dando cada día noticias de guerras movidas por los egoísmos políticos, partidistas, económicos, cuando no es ella misma la que provoca enfrentamientos y manipulaciones; las víctimas del Terrorismo, los desastres Ecológicos...etc.

Por todos estos desastres el hombre se siente con miedo, manipulado y decepcionado, y todo porque se siente rodeado por un consumismo desenfrenado que le amenaza acabar consigo mismo; una búsqueda de placer sin límites y sin unos valores que les complazca interiormente. Sin embargo, el hombre es el ser superior de la creación y como tal, fue dotado de una inteligencia superior, capaz de ir dominando, poco a poco, a todos los seres ya a todas las cosas que le rodean.

Pero se ha olvidado de algo muy importante: sólo él no puede conseguirlo, necesita del concurso de QUIEN lo creó, de su PADRE que lo quiere y ha puesto todo a su disposición para que sea feliz y plenamente eterno, pero no a su manera sino a la manera que nuestro PADRE quiere y desea.

Por eso, ha llegado el momento, yo tengo varias cosas importantes en mi vida. Hace tiempo que las descubrí, mucho tiempo, por la Gracia de DIOS, y hoy quiero repetirlas aprovechando esta preciosa oportunidad que me ha dado mi amiga Artemisa, y también, brindarselas y ofrecerselas a todos mis amigos, junto a otro premio que tenía pendiente de repartir, concedido por mi buen y gran amigo Elías. Ambos premios se relacionan porque apoyándonos en ese sabio refrán: "dime con quien andas y te diré quien eres", convergeremos que que lo que anide en tu corazón será lo que marcará tu vida y lo que priorizará tu ser y tu objetivo.

a) siempre mi vida, desde muy joven, ha tenido un objetivo prioritario que ha vivido en mi interior como una fuerza que no ha dejado de arrastrarme hacia nuestro PADRE DIOS.

b) poco a poco, ese sentimiento ha ido consolidándose y madurando hasta injertarse, con y por la Gracia de DIOS, en JESÚS de Nazaret, que prioriza mi vida y la conforma. No significa eso que ya he llegado y que soy un ángel, sino que quiero, trato de esforzarme y lucho por seguirle y responderle. Diría, pues, que lo segundo sería responder a mi compromiso Bautismal, no sólo, sino abandonándome en sus MANOS.

c) transformar mi corazón con los mismos sentimientos que el corazón de JESÚS.

d) eso supone una lucha constante agarrado a ÉL, y agarrarse a ÉL significa estar en contacto con ÉL, diariamente y seriamente: oración.

e) responder con mis actos: "que mis actos diariamente sean reflejos de su Bondad". Eso supone un esfuerzo en acoger, suavizar, comprender, ser humilde, paciente y bueno.

f) y ser hermano, porque cuando rezo no digo PADRE mío, sólo JESÚS lo puede decir, digo y decimos: PADRE nuestro, porque sólo somos hijos en el HIJO JESÚS, y por ÉL, hijos de su PADRE, y como hijos, hermanos.

Todas esas prioridades, valores o actitudes marcan mi vida y me hacen sentirme gozoso dentro del esfuerzo, de las decepciones, de los fracasos, de las limitaciones, de mis pobrezas y frustraciones, pero esperanzado en un PADRE que me quiere y me salva, sólo me pide que crea, tenga paciencia y perdone, es decir, ame, porque en la medida que me esfuerce en perdonar seré perdonado, y por lo tanto, acogido en la presencia, para siempre, del PADRE Bueno que nos quiere y espera.

Y ahora lo más difícil, lo que todos quisiéramos no tener que hacer, pero que hay que hacerlo y, queriendo no olvidarme de nadie, sepan que todos están en mi corazón y a todos los que defienden, luchan, siguen a JESÚS va dedicado esta humilde reflexión, y también para todos aquellos que no conociéndole o, incluso rechazándole tienen la desdicha, aún no sabiéndolo, de no conocerle y perderselo, porque lo que buscan: "la felicidad", se encuentra en ÉL, y ÉL, el PADRE Bueno de todos, les espera aún con más ganas, porque son a los enfermos a los que ha venido a salvar.

De todos los días (ambos premios).

Siete en familia (premio seis cosas importantes).

eligelavida (premio seis cosas importantes).

Marisela (premio seis cosas importantes).

iskander (ambos premios).

Yo soy otro tú ( premio caballero de DIOS).

Nota: los que sólo tienen un premio se debe a que ya le ha sido otorgado el otro.

viernes, 2 de octubre de 2009

DA LA SENSACIÓN QUE LA IGLESIA MOLESTA.


Eso, al menos, lo parece. Observas a tu alrededor, echas un vistazo a los periódicos, te paras y hablas con un amigo en medio de la plaza, y miras el telediario en la tele, y siempre encuentras un denominador común: "esos católicos molestosos empeñados en hacer el bien", porque no pueden decir que la Iglesia hace el mal. Sí, es verdad, que hay muchos que meten la pata, que se equivocan, que tienen debilidades, vicios, y, por supuesto, dan mal ejemplo. Indudablemente, eso no se puede negar, porque hacerlo sería negar que son hombres, como todos, y tienen las mismas debilidades.

¿O es qué los demás no los tienen? ¿Son los políticos perfectos?; ¿son los médicos perfectos?; ¿son los profesores perfectos?; ¿son los... ? Todos somos hombres y como hombres cometemos errores, tenemos apegos, vicios, fallos, debilidades y fallamos muchas veces en nuestra vida. Y siempre tendremos la oportunidad de corregirnos, arrepentirnos y pagar nuestras culpas. El objetivo de la sociedad, la libertad vigilada, es un medio para redimirnos y saldar nuestras culpas.

Pero la Iglesia en general, la Institución Iglesia, tiene muchos miembros buenos, sacrificados, entregados, generosos, dados a vivir en servicio por los demás y dispuestos a entregar sus vidas por amor. Y esto no se puede negar, se ve, está ahí aunque no se divulgue mucho y no se vea con tanta frecuencia o, al menos, en los medios más fuertes y poderosos que inundan la sociedad de noticias.

Si miramos los lugares más depravados, más recónditos, más deprimidos, más necesitados, martirizados por tsunami, terremotos, huracanes, lluvias torrenciales, necesitados de todo, vemos que los que están, al menos cuando las emociones y sentimientos primarios y del momento se han acabado, son los que forman la Iglesia. Son los que por pertenecer a la Iglesia de JESÚS se entregan al servicio, hasta dar su vida, por servir al hombre como JESÚS hizo.

Posiblemente cuando lleguemos a viejo quienes nos vayan a atender son los que están prestos a servirnos en nombre de la Iglesia de JESÚS, injertados en JESÚS, entregados con JESÚS, sostenidos en, con y por JESÚS. Y de forma gratuita, generosa, fraternal y desinteresada. No hay nadie más qué sin esta fe en JESÚS se entregue de esa forma a servir al hombre.

No veremos a socialistas, ni a populares, ni a comunistas, ni a nadie que milita bajo las siglas de cualquier partido o asociación política o social. Sólo a la gente de Iglesia. Y en los lugares que todavía no ha llegado la luz, la ciencia, la escritura, el libro, llegan los misioneros a enseñarlo, a transmitirlo, a dar esperanza y a proclamar que DIOS es PADRE de todos. No llega nadie más.

Si envían provisiones, dinero del que le sobra, algunas migajas de alimentos, ropas u otras cosas, pero sólo con la intención de hacerse la foto y conseguir un nombre, nada más. No hay intención de salvar, de levantar, de desarrollar, de dar vida, justicia y paz. Sólo mitigar miserias y más miserias. Luego, te preguntas, ¿por qué se persigue a la Iglesia si sólo quiere ayudar?

Hay muchas razones que pululan detrás de todo esto para descubrir qué pasa con la Iglesia. Siguiendo lo que comenta Bonifacio de Santiago Prieto en Alfa y Omega podríamos converger que la grave crisis económica y el incremento descontrolado del paro pueden haberles llevado a pensar que convenía desviar la atención con otros asuntos de elevada carga emocional. Hay que buscar un reo, un culpable, alguien que concentre toda la atención y olvide lo otro. En un tiempo fue el incendio de Roma. Hoy puede ser el aborto y, al mismo tiempo, el negocio de las clínicas y los profesionales médicos abortistas, no muy numerosos, pero sí muy activos y vinculados a la izquierda.

Se trata de buscar un culpable que nos haga olvidar toda nuestra verdadera problemática. El fútbol solo no basta. Una buena decisión estratégica, comenta D. Bonifacio, podía resultar electoralmente rentable al plantear un nuevo enfrentamiento con la Iglesia. La figura Neroniana que nos recuerda aquel sin sentido incendio de Roma, no está tan leja como nos parece creer. La locura de aquel Emperador se hace presente hoy en otros locos que al parecer están legitimados por la masa que no es capaz de despertar ni de activarse.

Resulta tan sorprendente, comenta D. Bonifacio, que muchos españoles, que de buena fe se identifican con posiciones ideológicas de izquierdas, tan proclives a ver en todo intereses económicos e intenciones ocultas, no se hayan percatado de que detrás de este gran tinglado pueda no haber más que un buen negocio. Todo ello, naturalmente, explicado con las frase hechas de rigor: ampliación de derechos civiles, sensibilidad social, aumento de libertades...

Por lo tanto, los que defendemos el derecho a la vida somos automáticamente tachados de reaccionarios y fundamentalistas. Y con ello se arrastra a la Iglesia. La vida es una defensa de la Iglesia, cuando la realidad es que la vida es el don más preciado que tiene todo hombre, empezando por el que nace en el vientre de su madre. Y desde este humilde blog, grito con todas mis fuerzas que debemos desterrar la palabra "no nacido" por la de "nacido o concebido en el vientre de su madre".

La defensa de la vida está implícita en toda persona, porque es un derecho que reconoce nuestro Código Civil: el nasciturus (nacido ya en el vientre de su madre) tiene derechos y es susceptible de protección, al señalar en su artículo 29, que "el nacimiento determina la personalidad, pero el concebido se tiene por nacido para todos los efectos que le sean favorables". ¿Hay algún efecto más favorable que el derecho a la propia vida?

Un feto de, pongamos, tres meses, tiene derecho a una filiación, a una nacionalidad y a una herencia, ¿y sin embargo se le priva del derecho a vivir? Además, esto contradice la voluntad del legislador constitucional en 1978, al señalar, en su artículo 15, que "todos tienen derecho a la vida y a la integridad física y moral". Es la única ocasión en que el texto constitucional utiliza la fórmula todos al hablar de derechos ( en el resto de ocasiones, utiliza los términos toda persona, los españoles, los ciudadanos...) si alguien lo duda, dice D.Bonifacio, le sugiero que consulte el diario de sesiones de las Cortes Generales.

Dejando al margen la ciencia, que D. Bonifacio utiliza para continuar su defensa de la vida, yo retomo el tema para instar a llamar la atención por qué tanta persecución, a qué retirar toda enseñanza religiosa, crucifijos, insultos y demás. ¿Se sustenta esto en algún fundamento razonable y de derecho? ¿O se vislumbra que lo verdaderamente cierto es que la Iglesia, que busca y defiende la verdad, molesta?.


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