jueves, 9 de febrero de 2012

CADA CINCO MINUTOS, UN CRISTIANO MUERE ASESINADO POR SU FE


Un mártir cada cinco minutos, los últimos datos de la persecución contra los cristianos en el mundo



Escalofriante revelación del sociólogo Massimo Introvigne


 
Por Jesús Colina / Alfa y Omega
  
El sociólogo Massimo Introvigne, representante de la OSCE para la lucha contra la intolerancia y la discriminación contra los cristianos, afirma que, «cada cinco minutos, un cristiano muere asesinado por su fe». Presentó estos datos por primera vez a la comunidad internacional a inicios de junio, al intervenir en la Conferencia sobre diálogo interreligioso entre cristianos, judíos y musulmanes, que se celebró en Budapest, organizada por la entonces Presidencia húngara de la UE. A esa denuncia, según la cual cada año son asesinados por su fe 105 mil cristianos en el mundo, le siguió una oleada de críticas e incluso comentarios irónicos, en particular por parte de la Unión de ateos y Agnósticos Racionalistas, una asociación de origen italiano, por considerar que esos números son una exageración.

Como respuesta a estas reacciones, en ocasiones mordaces, Introvigne reconoce: «De estas posiciones podemos sacar una lección: se infravalora hasta tal punto el problema de los cristianos perseguidos que, cuando se citan las cifras, parecen a primera vista increíbles». Es verdad, por ejemplo, que en las últimas semanas los medios han recogido los sangrientos ataques contra cristianos de Nigeria a manos de la secta fundamentalista islámica Boko Haram. Algunos medios occidentales -pocos- informan sobre las condenas a muerte por apostasía o blasfemia en Irán o Pakistán, o los ataques contra iglesias en Indonesia. Pero, otras muchas situaciones endémicas de persecución, quizá precisamente por ser endémicas, pasan desapercibidas, como es el caso de naciones de Oriente Medio, o de China, Vietnam o la India.



Las estadísticas de los mártires
 

¿De dónde surge, por tanto, el cálculo citado por el representante de la OSCE? Introvigne se basa, ante todo, en los trabajos del primer centro mundial de estadística religiosa, el estadounidense Center for Study of Global Christianity, que dirige David B. Barrett, fallecido en agosto pasado, que publicó periódicamente la famosa World Christian Encyclopedia y el Atlas of Global Christianity. Los estudios de Barrett son los más citados en la materia por el mundo académico.

En 2001, Barret y su colaborador, Todd M. Johnson, comenzaron a recoger, además, estadísticas sobre los mártires cristianos. En su obra World Christian Trends AD 30-AD 2200, trataron de calcular el número total de mártires cristianos -así como de las otras religiones— en los dos primeros milenios del cristianismo, hasta el año 2000. Como base para su trabajo, escogieron esta definición de mártires cristianos: «Creyentes en Cristo que han perdido la vida prematuramente, en la situación de testigos, como resultado de la hostilidad humana». Explicaron que perder la propia vida en la situación de testigos no implica juicio alguno sobre la santidad personal del mártir, sino que significa sencillamente que ha sido asesinado por ser cristiano, no como víctima de una guerra o de un genocidio de motivaciones políticas o étnicas, no religiosas.

El volumen de 2001 revelaba que estos mártires cristianos, en los primeros dos milenios, habían sido unos 70 millones, de los cuales, 45 millones perdieron la vida en el siglo XX. Las discusiones que surgieron en estos diez años, tras la publicación del libro, han servido para confirmar el carácter riguroso del estudio. Desde entonces, Barrett y Johnson actualizaron todos los años sus cálculos, sin modificar los criterios ni la definición. En la primera década del siglo XXI, el número de los mártires cristianos fue creciendo hasta alcanzar a mediados de siglo la alarmante cifra de 160 mil nuevos mártires al año.

En 2010, como explicaron en el artículo Cristianismo 2011: mártires y resurgimiento de la religión, publicado, en enero de 2011, en la revista International Bulletin of Missionary Research, el número de mártires disminuyó respecto a la mitad del decenio precedente, en particular porque «la persecución de los cristianos en el Sur de Sudán se mitigó tras los acuerdos de paz de 2005». Sin embargo, permanecían o se hicieron más agudos otros focos de martirio, en particular en la República Democrática del Congo y en Corea del Norte. A causa de estos factores, Barrett y Johnson calcularon que, en el año 2011, morirían unos 100 mil mártires.

El representante de la OSCE ha comparado estos estudios con los resultados del libro The Price of Freedom Denied, de los sociólogos estadounidenses Brian J. Grim y Roger Finke, quienes aplican la teoría sociológica de la economía religiosa a las persecuciones religiosas y sus consecuencias sociales. Según Grim y Finke, el número de los mártires cristianos podría ser superior, entre 130 y 170 mil al año.

Esconder los números para esconder la matanza
Massimo Introvigne, en el estudio que citó en la Conferencia de Budapest, ofreció las cifras más prudentes de Barret y Johnson, unos 105 mil mártires en 2011, número muy inferior al propuesto por Grim y Finke. Esto significa que, al día, mueren por su fe entre 287 y 288 cristianos, doce por hora, es decir, uno cada cinco minutos. El representante de la OSCE aclara: «Si no se gritan al mundo estas cifras de las persecuciones de los cristianos, si no se detiene la matanza, si no se reconoce que la persecución de los cristianos es la primera emergencia mundial en materia de violencia y discriminación religiosa, el diálogo entre las religiones y las culturas sólo producirá hermosos congresos, sin resultados. Quien esconde los números quizá, simplemente, busca no hacer nada para detener la matanza

lunes, 6 de febrero de 2012

¿ DE DÓNDE TOMAMOS REFERENCIA?

¿Quién guía mi vida?

Hay muchas cosas que no andan bien. Sólo una mirada alrededor y observamos inseguridad, injusticias, mentiras, familias rotas, individualismos, relativimos, poca solidaridad, hijos perdidos, divorcios, hijos maltratados, niños raptados, robos... Y todo esto desemboca en muertes.

¿A quién miramos? Porque yo sólo veo dos caminos: 
a) uno es el de mirarnos como hijos de DIOS y, amparados en su amor y sus mandatos, regular nuestra vida según la ley del Amor según, JESÚS, su HIJO, nos enseñó...
b) o, sin referencias, mirar para el líder de turno, o inventarse cada uno su propia verdad e imponerse a la del otro que querrá imponer o vivir la suya. 

Porque muchas verdades no pueden cohabitar juntas, pues una sólo será la verdad y las otras mentiras. Sí, habrá muchas maneras de vivirlas y de aplicarlas, pero sola una verdad que suscita varias formas de hacerla vida en tu vida desde ella. 

Todo lo que nos sucede en este mundo de hoy tiene como consecuencia haber perdido la mirada primera, porque el abandono de las virtudes cristianas nos ha sumido en una locura que no tiene sentido y amenaza con destruirnos. Estudios y estadísticas dan resultados que nos llevan a estas conclusiones. 

El hombre cuando ha abandonado su casa y ha rechazado su filiación divina se ha sumido en un caos que le ha llevado a perder su orientación y su finalidad. Todo a su paso se derrumba y, la familia, célula de la sociedad, pierde su consistencias y su misión: "lugar para educar al hombre".

El hombre y la mujer, por amor, se unen como objetivo de fundar una familia, y abierta a la procreación de sus hijos en un marco de convivencia educativa y formativa. Todo lo que derive en otros fines queda fuera de lugar. Y esto es así desde antes del cristianismo. La familia forma y sustenta los pueblos.

Si el amor no es responsable hasta las últimas consecuencias de constituir, entre un hombre y una mujer, una familia que se prolonga en los hijos, la sociedad se tambalea y se muere. Porque otra clase de amor no hay. 

El amor afectivo, sentimental, romántico, erótico... son amores incompletos, arenosos, que fundamentan su unión en arenas movedizas y que se hunde al menor contratiempo, Porque no nacen del compromiso responsable y de la entrega madura y verdadera. Y eso genera consecuencias como las que estamos viendo. 

Nuestros pueblos no gozan de salud y amenazan con destruirse. La culpa sólo la tiene el hombre y la mujer, que siendo diferentes han querido olvidarse de eso y, confundiéndolo todo, tratan de equipararse y olvidarse que ambos forman un todo que se complementan, y para ello se necesita ser diferentes.

jueves, 2 de febrero de 2012

¡BLOGUEROS CATÓLICOS, NO DEJEN DE PROCLAMAR LA PALABRA ESCRITA!

En Su Palabra Dios ha entregado al hombre el conocimiento necesario para la ...

Hay que seguir porque la semilla (La Palabra) puede germinar cuando menos lo esperas, aun cuando, aparentemente, la tierra no promete las condiciones favorables para que la semilla germine, pero, ¡por la acción del ESPÍRITU, germina!, nace el encuentro y el compromiso sembrado en nuestro Bautismo.

Recemos, a la LUZ del ESPÍRITU SANTO, y no perdamos de vista que es ÉL, si se lo pedimos con fe y confianza, quien nos inspira y nos induce a escribir lo que debemos escribir según la Voluntad de DIOS. Quizás, muchas veces, no lo entendamos, pero, esos renglones torcidos de los que el ESPÍRITU se vale, serán enderezados cuando ÉL lo crea conveniente.

Ven ESPÍRITU SANTO, llena el corazón de
tus fieles; enciende en ellos la llama de
tu Amor. Envía tu ESPÍRITU y serán
creados.

Oh DIOS, que has iluminado los corazones de tus
hijos con la LUZ del ESPÍRITU SANTO: 
Haznos dóciles a tu ESPÍRITU 
para gustar siempre el
bien y gozar de tu
consuelo. Por
JESUCRISTO Nuestro SEÑOR. Amén.

Hay que seguir transmitiendo la Buena Noticia porque alguien puede estar esperando por esa gran Noticia. Alguien que busca y no la conoce, y tú o yo podemos ser el eslabón que el ESPÍRITU SANTO está suscitando para que a esa persona llegue la Palabra. Madre Teresa de Calcuta decía que el CRISTO vivo que recibimos bajo las especies de pan y vino en la Eucaristía, se nos presenta luego en la calle en el hermano desvalido, pobre, abandonado, olvidado o ansioso por conocer la Verdad, pues bien, bajo esa apariencia en los hermanos, está también JESÚS vivo y presente.

No podemos abandonar esta herramienta de la blogosfera y, por nuestra apatía, desánimo, inconstancias, trabajo u otras dificultades... Sabemos que nos cuesta, sabemos de nuestras limitaciones, de nuestras ocupaciones, pero siempre tendremos un momento de oración, que puede ser esas pequeñas palabras escritas para animar, para apoyar, para despertar...

Ánimo, amigos, esto es también evangelizar y, por supuesto, amar. Ahora, a las puertas de 2º Encuentro Blogueros católicos con el Papa, hagamos el esfuerzo de reunirnos, de conocernos, de ayudarnos, de aguantarnos, de comprendernos, de prepararnos, de enseñarnos, de amarnos, porque es ahí, en la comunidad, donde se descubre al SEÑOR.
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