viernes, 16 de octubre de 2009

VIVEN Y SE MUEVEN DENTRO DEL SENO DE SUS MADRES.

No son algo inerte y sin vida. Tienen su código genético y partida de identidad que les determina como seres humanos, con vida y con unas características única y singulares e irrepetibles. Acaban de ser fecundado por, se supone, un acto de amor entre un hombre y una mujer, los que serán sus padres dentro de nueve meses, cuando salgan a la luz después de vivir dentro del seno de su mamá un tiempo necesario para prepararse a respirar y tomar la luz del sol.

Ocurre que, a veces, hay papás y mamás que no sienten el amor, ni saben de darse y entregarse. Sólo buscan su propio placer, sus apetencias y egoísmos, y poco les importa lo que suceda a su alrededor. Esos padres y madres, que no quieren serlos, no están dispuestos a aceptar responsabilidades, a contraer vínculos que les comprometan, sólo piensan y quieren vivir para sí mismos. Incluso no recuerdan que un día ellos fueron consecuencia del amor entre un papá y una mamá. Y que ese amor le permitió nacer y llegar a ser lo que hoy es. Son los desagradecidos.

Pero pese a quien pese, yo sigo vivo en el vientre de mi madre y grito que quiero vivir; y grito que tengo derecho a vivir; y reclamo mis derecho a la vida, porque aunque mi padre y madre han sido colaboradores en que yo nazca dentro del vientre de mi mamá, Alguien bueno me ha tocado antes y me ha dado unos valores, un sello de bondad, unos sentimientos que me elevan por encima de toda criatura animal y me hace ser digno hijo de DIOS.

Y quieran o no quieran vamos a gritar que la vida es un don que nadie puede regular ni decidir sobre ella. Es un acto de amor responsable que sólo puede entenderse desde el amor y con amor. Es por eso, porque se separa del verdadero amor cuando luego no se acepta sus frutos, y luego, ¿quién lo paga?, los inocentes y más indefensos.




¡GRITEMOS SÍ A LA VIDA.

jueves, 15 de octubre de 2009

CUANDO NOS CREEMOS CAPACES DE VALERNOSPOR NOSOTROS MISMOS...



España, a la cabeza de Europa en afectados por tuberculosis
Publicada en 13/10/2009

A pesar de que su incidencia y mortalidad se ha reducido en los últimos años, nuestro país está a la cabeza de Europa en tuberculosis, la enfermedad infecciosa que causa más muertes d
espués del VIH. Se trata de una enfermedad muy difícil de diagnosticar, dada la variabilidad de los síntomas. No se ha innovado en medicamentos desde hace 40 años ni en vacunas desde hace 90; lo que salvaría millones de vidas y supondría un importante ahorro para los Sistemas Nacionales de Salud.


En la actualidad, se estima que un tercio de la población mundial está infectada por el M. Tuberculosis, con aproximadamente 9 millones de casos nuevos anuales y entre 1’5 y 2 millones de muertes. En España, la población pediátrica menor de 14 años infectada representa el 6% del total de casos nuevos, siendo el grupo menor de 4 años el más afectado y el que más formas graves presenta.


En cierta ocasión leí , fue un recorte de una revista que me enseñó una persona, que el Sr. Saramago expresaba su sorpresa por considerar como todavía se podía estar pensando y creyendo en DIOS. No sé si literalmente era así, pero si que venía a expresar eso. Hoy con tantos avances tecnológicos y tantos adelantos no parece que nada se le vaya a resistir al hombre. El mundo está a sus pies y todo parece someterse a su poder.


Hace muy poco tiempo, cuando empezó lo de la gripe A unos compañeros me decían que eso no era nada, que ocurría en países que no estaban muy preparados y que sanitariamente dejaban mucho que desear. Al parecer en España todo estaba controlado y una pandemia o cualquier otra amenaza estaría sofocada enseguida.


Los avances espectaculares y sorprendentes nos hacen sentir seguros y, en muchos momentos, sentimos la tentación de experimentar que nada nos va a poder y que llegará un momento que podremos con la muerte. Sé que puede parecer exagerado, pero en el fondo de nuestro ser abrigamos, aún a modo de tentación, la esperanza de poder controlar todo tipo de enfermedad.


Creo que esos sentimientos son los que hacen llegar a manifestar ese tipo de pensamientos, como lo del Sr. Saramago, alimentado por una ceguera agnóstica, que no atea, porque en algo creerá, por ejemplo en la ciencia, y ateo significa no creer en nada. Y se no presenta de forma clara y meridiana que cuando se tiene poder, soberbia, orgullo, suficiencia, llegamos a creernos capaces de resolver todos nuestros problemas e interrogantes, y poder darles respuestas.


Saber nuestro origen, de dónde venimos y como hemos aparecidos aquí en la tierra. Y también nuestro destino y dónde acabará nuestra vida y qué pasará después son interrogantes que el hombre busca y se cree en muchos momentos suficiente para darle respuesta. Llevamos muchos milenios investigando y sólo hemos avanzado en curar algunas cosillas exteriores y otras a medias o al menos prologar más la vida con cierta dignidad.


Sin embargo, lo interior está cada vez más podrido, más alejado de nuestra condición de persona humana digna de ser llamada así. Aparecimos en la tierra matando y continuamos matando. Quizás ahora peor, porque somos más conscientes de lo que hacemos y lo tratamos de dirigir y reconducir nosotros: ¡Somos los dueños del mundo!


A todo esto, cuando todo parece viento en popa y que somos los Hombres del mundo, los sabios y los todopoderosos que no necesitamos de nadie, una simple gripe, o no tan simple, nos vuelve todo al revés. Y ahora resulta que algo que había pasado a la historia, por lo menos por la casa de los todopoderosos dioses, amenaza y nos descubre nuestra pequeñez y miseria. Los datos están más arriba y dejan evidencia de lo que digo.


Y es que la sabiduría está reñida con la prepotencia y la suficiencia, porque sólo los pequeños, los necesitados, los carentes de toda suficiencia, los pobres que tienden la mano para buscar la salvación que ellos no pueden encontrar son los que encontraran las respuestas de salvación que nunca el hombre soberbio podrá encontrar.

sábado, 10 de octubre de 2009

CAMINANDO EN DEFENSA DE LA VIDA.

La vida constituye un don inigualable porque ella nos da la oportunidad de poder amar y ser amado. La persona humana no anhela otra cosa que amar y dejarse amar. Desde el principio de su vida es el centro de la familia, su origen y su medio natural, y en ella nace como consecuencia del amor de un hombre y una mujer. Nacido del amor y para el amor.

Es algo horrible y contrario a la naturaleza cortar esa posibilidad, a cualquier ser, de poder vivir en toda su plenitud el derecho a ser amado y dejarse amar. Nadie hay más débil, indefenso y a merced de todos los peligros por pequeños que sean que un niño. Sin embargo, es el centro de las mayores atenciones y cuidados de sus progenitores, hasta el punto de estar dispuestos a dar la vida por él. Al menos, ese es el sentimiento y la tendencia natural de sus padres. Todo padre y madre se precia de querer y estar dispuesto a dar su vida por el hijo. Es lo naturalmente correcto aunque muchos puedan están pensando otra cosa.

No hay nada más grande que el amor, y por tal razón el hombre y la mujer solo desean amar. Un amor que se concreta en darse, servirse, entregarse, corresponderse, fiarse, responsabilizarse y amarse hasta la muerte. Tanto en la salud, los buenos tiempos como en la enfermedad y los malos. Y todos, busquen y no encontraran a nadie que no persiga y quiera eso, desean desesperadamente responder a esa inquietud y respuesta que arde dentro de sus corazones como una necesidad de amor en darse, entregarse sin medida a, no sólo en la familia, sino a todos los seres humanos en general.

Nadie puede aguantar el gozo de sentirse bueno y haber hecho algo para el bien del otro. Todos hemos experimentado el tremendo gozo que sentimos cuando hemos sacado a alguien de un apuro; cuando hemos acompañado, servido, respetado...etc. Hacer el bien es nuestra mayor alegría y gozo, es nuestra felicidad.

Estos son nuestros sentimiento primarios y son tan fuertes que, aun los mayores detractores y terroristas ansían hacer el bien en muchos momentos de sus vidas. Sólo que en la medida que nos dejamos llevar por los malos sentimientos, que también yacen en nuestro interior, el pecado, nuestra voluntad se va rindiendo al mal, a la mentira, a lo falso, al egoísmo, al desamor.

Educar consiste en formar nuestra inteligencia y nuestra voluntad y enseñarnos y enseñar donde está lo bueno y donde lo malo. Porque lo bueno es lo que, aun aparentando no se apetecido, nos va a hacer bien, a sentarnos bien, a darnos felicidad, a hacernos comprender que seremos más felices, que es lo que queremos y deseamos todos. Una inteligencia bien formada hace que nuestra voluntad luche hasta límites insospechados por defender lo bueno y lo verdadero.

Y lo verdadero, la Verdad nos hará libres y siendo libres podemos sentir la bondad auténtica de la Belleza, de la Bondad, de la alegría y el gozo eterno. Y ese es nuestro camino y nuestro fin, que, repito, todos perseguimos y buscamos desesperadamente. Sólo que muchos lo buscamos por caminos equivocados, aparentemente felices, pero luego vacíos y llenos de muerte.

Y este es el Camino que nos conduce a la Vida, a la verdadera vida. Vida que nace YA DENTRO DE MAMÁ como consecuencia del amor de PAPÁ y MAMÁ, y que es vida YA NACIDA, que más tarde verá la luz del mundo, pero que YA VIVE EN ÉL. Por eso les invito a no hablar de NIÑOS NO NACIDOS, porque desde el momento de la concepción ACABAN DE NACER.

Ahora, desde donde te encuentres puedes gritar y unir tu voz con los caminantes del 17 de octubre y sumarte al camino con tu protesta de amor y de paz por el derecho de los NACIDOS EN EL SENO DE MAMÁ a la VIDA. Podemos hacer muchas cosas, cada cual lo que esté en su mano, pero no quedarnos indiferentes.

SIN PSOE NI PP SÓLO POR LA VIDA Y CON LA VIDA.



NUESTRO VOTO PARA DEFENDER SÓLO LA VIDA.


YA NACIDOS EN EL SENO DE SUS MADRES


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