jueves, 10 de marzo de 2016

¿DIÁLOGO O ENFRENTAMIENTO?



La verdad no se encuentra cuando en realidad no se busca. Porque la verdad, para encontrarla, hay, perimero, que buscar el bien de todos los hombres, y cuando eso no es así se descubre que lo que se busca son otras cosas, como la propia vanidad, ambición, poder, privilegios, la propia estima...etc.

En mi humilde opinión, ocurre lo mismo en el panorama político español. Los políticos en cuestión buscan sólo su gloria, y la anteponen al bien común de la nación, y con ello, al de todos los españoles. En esta actitud cierran la puerta del diálogo y se enfrentan sometidos a la soberbia, al odio y la venganza. Si pudieran verse les daría vergüenza.

Por otro lado, las responsabilidades no son iguales. Es evidente, aunque muchos no quieran reconocerlo, que unos tienen más responsabilidades que otros. En este apartado, creo que el PSOE acapara más culpa que el PP. Por varias razones: a) no fue el partido más votado, y bajó a un resultado histórico como perdedor; b) está empecinado en no dejar gobernar al PP, y eso no se sostiene políticamente, y menos cuando los resultados de Gobierno anterior (PP) han parado la recesión y la caída en picado que ellos (PSOE) habían dejado como herencia.; c) desde el minuto 0 ha establecido una estrategia para bloquear a Rajoy, que adoptando una actitud honesta y sincera, no ha sabido defenderse o contrarrestar esa ofensiva deshonesta y mal intencionada. Y, d) no le importa la debilidad o enfermedad a la que está, con su actitud no dialogante, padecer al país.

Mucho más fácil y posible sería dejarnos conducir por la Palabra de Jesús, que nos ilumina y pone las cosas en su lugar. Porque Él es la Vedar, el Camino y la Vida. Indudablemente, quien quiere entender que entienda.

Por lo tanto, ambos buscan su propia gloria humana, olvidándose de todo lo demás, y con ello arrastrando al país a unas consecuencias graves, que todavía no sabemos ni podemos prever.

lunes, 7 de marzo de 2016

UN TESTIMONIO DE FE Y VIDA EN EL SEÑOR




La película narra la historia de Pedro Poveda (Linares, 1874 – Madrid, 1936), un sacerdote tenaz e innovador que abrió caminos en el campo educativo y en defensa de los derechos de las mujeres en la España de principios del siglo XX. Fue reconocido por la UNESCO como “Pedagogo y Humanista” y canonizado por el Papa San Juan Pablo II.
Tras ejercer su labor sacerdotal en las marginales barriadas de las Cuevas de Guadix (Granada) y poner en marcha diversas iniciativas sociales y educativas, Poveda marcha a Covadonga (Asturias). Desde allí inicia un novedoso movimiento impulsado por mujeres jóvenes, origen de la Institución Teresiana. Para su desarrollo se apoya en la joven Pepita (Josefa) Segovia (Elena Furiase), primera mujer licenciada en educación de Jaén. Poveda vivirá la España convulsa de los años treinta donde los conflictos sociales, educativos y religiosos se agudizan hasta desembocar en una guerra civil. En ese contexto Poveda, hombre de paz, de diálogo y víctima de la violencia y la intolerancia, dejará una huella de luz y esperanza.

viernes, 4 de marzo de 2016

CUANDO NUESTRO CORAZÓN ESTÁ CONTAMINADO POR LA AMBICIÓN




No nos damos cuenta, pero nuestro corazón nos hace ver lo negro, blanco, y lo blanco, negro. Está contaminado y, por lo tanto, ciego, maleable a los intereses de otros y sometido a nuestra ambición. No nos damos cuenta y caminamos autoengañados. Distorsionamos la realidad y justificamos nuestras actitudes y actos autoengañándonos. No es que lo diga ahora, lo he escrito y reflexionado hace ya tiempo, ver aquí, y ahora lo recuerdo porque lo estamos viviendo en nuestro país y corremos el peligro de ser víctimas de este grave autoengaño de un señor, Pedro Sánchez, que antepone sus intereses al bien común y al de todos los españoles.

Nos es normal, a menos que se quiera autoengañar, que una persona, después de ser rechazada, e incluso, despreciada e insultada, en la figura de unos de sus máximos exponente, D. Felipe González, al cual, la persona que preside el partido, que ambos defienden, declara y manifiesta su admiración y respeto, que tienda su mano y permanezca en esa actitud, mendigando la adhesión y el voto ante el que lo ha ofendido, por la aspiración del cargo de Presidente de España.

Y precisamente con unos señores que atentan, y no lo esconden, el ideal de dividir la nación. Eso no es lógico, y descubre, de persistir en esa idea hasta hoy viernes, día importantísimo para el devenir de España, su idea, y también de muchos de su partido, de gobernar y quitar, mejor borrar del mapa político si pueden, al partido que obstenta y defiende los ideales liberales de derecha.

Eso no es bueno, porque la democracia se apoya en la competencia, el equilibrio y la defensa de los derechos y libertades de los ciudadanos. Y cuando eso reside en un sólo partido, podemos declarar que ha acabado la democracia y empieza la dictadura, es decir, el poder de unos pocos.

Eso es lo que creo defienden aquellos que abogan por la separación. Quieren autogobernarse, pero, ¿respetan ellos a los que quieren seguir permaneciendo unidos al territorio nacional? Porque de ser así declinarían sus aspiraciones, porque, ni en su mismo territorio al alcanzado mayoría. Y de hacer un referéndum tampoco lo alcanzarían, pues el referéndum no debe limitarse sólo a aquello que viven en el territorio en cuestión, sino a todo el territorio nacional al que pertenecen. Y eso está claro. La mayoría de los españoles abogan por la unidad nacional.

Por eso, en mi humilde opinión, la actitud del Señor Sánchez no es verdadera, aun siendo legítima. Porque no busca el bien y la verdad, que es el haberse ofrecido en buena actitud a dialogar con el partido más votado y al que le corresponde iniciar el conseguir la investidura para gobernar.

Se ha negado a ello haciendo una maniobra política y astuta para provocar la renuncia del otro, del que se sabía la única opción. Y luego, presentarlo como víctima culpable de ser la causa que ha bloqueado la formación de gobierno enEspaña. Para, luego, intentar él, el disparate de conseguir lo que no le está permitido por sus mismas aspiraciones políticas, que esconde, y que desea en lo más profundo de su corazón, autoengañandose, lograr ser Presidente del Gobierno al precio que sea.
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