miércoles, 9 de enero de 2013

REFLEXIONES SOBRE EL BESO

Es ahí, en el beso, donde estos post (1) me hacen reflexionar. Creo que la persona humana fue creada para la relación. Diríamos que somos seres en relación, y eso significa que necesitamos de forma ineluctable comunicarnos. De no poder hacerlo nos sentimos amenazados y vacíos. El aislamiento nos amenazaría de muerte.
Esa obligada, por nuestra propia naturaleza, necesidad de comunicarnos, la podemos llevar a cabo de muchas formas. Alguien que tenga una deficiencia física, como puede ser la palabra, podría comunicarse, y con ello, relacionarse con los demás a través de gestos, signos. De lo que nos importa hablar ahora, el beso, entra dentro de esa forma de diálogo o comunicación.
El beso se produce cuando las palabras ya nadan o poco tienen que decir. Las personas y sus cuerpos necesitan gestos que llegan más a dentro que las palabras. Y ahí aparece el beso. Un beso que como las mismas palabras, puede ser verdadero o falso. Puede responder a ese diálogo abierto, entregado, sincero, fiel y comprensivo.
Un diálogo al descubierto, donde nada se esconde y donde el beso hace de sello que lo testimonia y lo siente desde lo más hondo de su corazón. Diríamos que el beso hace de firma notarial responsable entre las dos personas. Un beso que solo se comparte después de un diálogo abierto, sincero y comprensivo.
Pero también está la otra parte, la del beso con doble intención. La del beso que busca la lujuria y por tanto el engaño. Previamente el diálogo verbal ha sido falso. Las palabras demagógicamente han dicho y expresado lo que no sienten, y el beso, la última palabra y meta de la rúbrica del diálogo vuelve a mentir. No se busca el compromiso, la verdad, la vida, sino se desea el gusto, lo superficial, el momento de placer, la mentira, el aprovechamiento o el propio egoísmo.
El diálogo no ha sido desde el ágape, sino desde el eros. Las palabras preparan para que los cuerpos mientan, incluso estando ambos de acuerdo. El beso es fingido, no es verdadero. Sí, creo como Pilar que debería de dejarse de llamar beso, pero no hay palabras para denominarlo de otra forma. Simplemente beso falso, adulterado y mentiroso.
Pero también hay otro tipo de besos que sin pretender ser falsos, son inmaduros, como las semillas al pie del camino, sin raíces profundas. A las primeras de cambio, con los primeros rayos de sol son calentados y se queman. Son besos infantiles, irresponsables, que no aguantan labios enfermos o heridos por el tiempo. Y rompen ese sello que lo avala y que lo define como beso, beso de amor.
El beso es un arma de doble filo, y como tal necesita tiempo, maduración y sobre todo diálogo. Un diálogo que lo haga madurar con sinceridad y comprensión. Un diálogo que le dé tiempo para asentarse y ser capaz de que cuando bese se dé con la inención de dar, aunque dando se recibe. Sólo así será un beso de verdad.


 (1) Me refiero a los post de esta etapa de Nupcias de Dios: Definición de beso, Por un beso, El primer beso.

domingo, 6 de enero de 2013

LA FELICIDAD HECHA REGALO

 

Es lo que se vende hoy, precisamente hoy día de reyes. Los niños son ilusionados con regalos y se les promete una noche y día feliz con cabalgata de reyes y regalos al día siguiente. Una felicidad que solo es aparente. No quiero quitarle esa bonita ilusión a los niños, solo quiero reflexionar que, añadido a esta buena y hermosa tradición, debemos de ir poniendo actitudes que nos vayan descubriendo la verdadera realidad.

Porque a los mayores también nos pasa algo de eso. Aunque digamos es cosa de niño, nosotros también esperamos regalos, y nos gusta que nos regalen y también regalamos. Es un día festivo, de regalos y de felicidad. Pero para muchos no será así, porque no tienen con que regalar, o su país no celebra estas fiestas o por otras causas no viven nada de esto.

Es bueno saber, poco a poco, que el verdadero regalo que todos deseamos es vivir en paz y en justicia. Un mundo donde no haya violencia, malos tratos, abusos de poder, desigualdades, egoísmos, diferencias, explotaciones, engaños, guerras, muertes, abortos...etc. Un mundo donde se comparta todo, y todos tengan lo suficiente para regalarse y ser feliz. Un mundo mejor.

Es bueno que los niños, que serán luego los mayores, vayan descubriendo estas actitudes y las hagan suyas. Es bueno que se viva la alegría y la ilusión, pero que también se experimente el compartir y la ayuda mutua. Es bueno descubrir que la verdadera felicidad no se esconde en los regalos, pues pasado mañana todo empieza a olvidarse y se vuelve a lo de siempre.

Mi nieto cuando pasa unos días fuera de su propia casa, la casita que le vio nacer y en la que ha vivido siempre, tiene tres años, termina expresando que tiene ganas de volver a su casa de siempre. Y es verdad, todos tenemos, aunque él lo diga desde la inocencia de un niño, una casa de siempre y para siempre. Es la Casa del Padre, y es a esa Casa a la que todos, y en la que todos quisiéramos siempre vivir.

Eso, lo de siempre es lo verdaderamente importante, porque es lo que permanece, y en donde permaneces es donde realmente tienes que ser feliz. Estamos llamados a eso, a la vida eterna, y ese es el principal regalo al que debemos aspirar.

miércoles, 2 de enero de 2013

SE TRATA DE SER PARA ACTUAR


No es cuestión de hacer muchas cosas, entre otras razones porque no puedes y porque al querer llegar a muchos lugares no llegas a ninguno. Dice el refrán que quien mucha abarca poco aprieta. Y la experiencia nos dice que se suele cumplir casi siempre, pues cuando hacemos mucho dejamos de hacerlo bien, pues no tenemos tiempo para todo.

Por otro lado, cada uno de nosotros somos una gota en el inmenso mar del mundo, y muchas gotas forman un lago, y más y más llegaran a formar un océano, hasta desembocar en el inmenso mar. Una gota no puede sobrevivir sola, y en un pequeño charco se evaporaría también. Necesita un gran lago, océano o mar para tener larga vida y poder navegar.

El mundo, nuestro mundo, necesita también de muchas gotas humanas, puras y cristalinas, que juntas puedan formar lagos, océanos y mares que limpien y purifiquen el inmenso mar del mundo que habitamos. Porque una persona solo puede llegar hasta un determinado lugar, aquel que le ha sido asignado, y fuera de esa capacidad muy poco puede influir. El construir un mundo mejor es cuestión de todos, y mientras eso no se entienda así muchas cosas quedaran en el tintero.

Se trata de ser, ser para luego actuar, porque sin ser primero difícilmente se puede actuar. En vano se cansan los albañiles si el Arquitecto no construye la casa. Si no somos capaces de convivir con nuestro Padre Dios, difícilmente podremos construir una casa buena, libre, justa y amorosa para todos. Puede que algunas cosas se hagan bien, pero se necesita de todos para que todo se construya y haga bien.

Por eso, a pesar del esfuerzo de algunos siguen pasando cosas malas en el mundo. Continúa el hambre, se mata a personas injustamente e inocentes, incluyendo niños en el vientre de sus madres; se legislan leyes injustas, se limita la libertad de la persona, se imponen ideologías propias...etc. Y muy poco se puede hacer, pues la bondad depende del bien hacer de todos.

Eso no nos exime que hagamos lo posible por dar al máximo de nuestras posibilidades, pero sepamos hasta donde llegan nuestras posibilidades. Y no perdamos la esperanza, porque eso sí, sin ninguna duda, llegará el día que el Señor vuelva a este mundo a poner todas las cosas en su sitio. Y todo será tal y como Él nos ha dicho: "Un Reino de justicia, de paz y de amor".
ÚLTIMAS REFLEXIONES