lunes, 30 de enero de 2012

HE SENTIDO GANAS DE REZAR

Quien no ha escuchado decir a alguien alguna vez: << Sentí

Hoy quiero hacer una oración ahora mismo, de repente, porque me impulsa mi corazón, y porque no quiero escribir, sino hablar con DIOS, y en alta voz. No sé si soy yo o el ESPÍRITU que me mueve, pero, delante del ordenador, sin tener claro que hacer y estar pensando en dejarlo, he optado por compartir con todos ustedes, los que puedan y quieran leerla, esta reflexión en alta voz en presencia del SEÑOR.

Y digo, no escribir, porque escribo lo que siento sin pararme a pensar ni razonar. Me dejo llevar por mi corazón que habla silenciosamente y serenamente mientras mis dedos hacen de intérprete con ustedes por medio de la palabra escrita.

Me siento, lo primero, agraciado, y doy gracias por la vida. Pero también que TÚ, SEÑOR, siendo tan grande que no llego a comprenderte, estás ahí esperándome para atenderme cuando a mí, tu criatura, esclavo y siervo humilde, se me ocurre querer hablarte. Sin pedir audiencia ni nada. Si quisiera hablar con el sucesor de Pedro, a quien TÚ nombraste Papa de tu Iglesia, no podría hacerlo tan fácil. 

Contigo, a cualquier hora y en cualquier momento. Increíble tu paciencia, tu humildad, tu atención, porque sé que estás ahí y me escuchas, pues nunca fallas porque nos lo has prometido, y TÚ tienes Palabra de vida eterna. Y si hace falta otro, como TÚ has dicho, dos o más, cuenta con mis compañeros, los que están al otro lado de la pantalla, con sus blogs, los blogueros con el Papa, que seguro alguno se añadirá y ya seremos al menos dos.

Me asombro de tu grandeza y de lo pequeño que te haces delante de mí. DIOS mío, eso sólo me derrumba, me enamora, me llena de asombro y de gozo. ¡Qué grandes eres! Y, me río de mí mismo cuando, a veces, trato de entenderte. Y hasta me pongo rebelde y tozudo porque pretendo entenderte. ¡Vaya creyente católico!, como titulo este blog. No merezco ni que te dignes a mirarme, y sin embargo me miras y das la vida por mí.

Empiezo a sentir vergüenza y sale de mi corazón un sentimiento de perdón, un aullido de misericordia, porque sé que no puedo esperar sino eso, Tu Misericordia. No entiendo nada, ni como la semilla, algo tan común, que nos parece sencillo y lo damos por hecho, al ser enterrada en la tierra, sin más cuidado, e incluso, a veces, como ocurre en mi tierra seca, sin agua, crece y da fruto. ¿Qué ocurre? ¿Cómo puede ser eso? ¡Qué gran misterio!

¿Y yo quiero entender el Misterio de tu existencia y de tu amor? Perdoname, SEÑOR, y dame fuerza para no atreverme a pensar más así, ni siquiera planteármelo. Perdoname mi osadía, mi suficiencia, mi arrogancia... Perdoname.

Y Gracias, PADRE mío, por dejarme llamarte PADRE sin entender lo que digo cuando lo digo. Perdoname por tantas cosas que dejo de hacer y por las que no me atrevo u omito por desgana y comodidad. Tomame de la mano y guíame como a un niño que quiere dejarse llevar y conducir. Dame la capacidad de mantener silencio, y de saber escucharte, para, con tus fuerzas, poder cumplir tu Voluntad. Amén.

martes, 24 de enero de 2012

LA NUEVA EVANGELIZACIÓN

Benedicto XVI y Kiko Arguello en la Audiencia...

Afortunadamente en estos últimos tiempos la idea de la Nueva Evangelización está tomando mucho auge y cada día es noticia en muchas comunidades de la Iglesia. Y, quisiera destacar, una idea que cada día toma más realidad, "la pequeña comunidad", y a la que pienso estamos llamados a desembocar para una mejor vivencia de nuestra fe.

Me gustan las Eucaristías de poca gente. Esas Eucaristías de parroquias de barrios donde cada domingo se reunen 20 o treinta personas que terminamos conociéndonos y celebrando una misma fe. Se respira confianza, unidad, fraternidad y se comparte. Creo que por ahí van los tiros de la nueva Evangelización. Creo que ese es el camino.

Cierto domingo, se llevó una persona el monedero de otra equivocadamente, nos enteramos todos y compartimos el contratiempo con la persona objeto de la pérdida. Esperábamos que se diera cuenta y regresara. Fueron unos minutos de incertidumbre y confusión, pero apareció con el monedero dando disculpas por su distracción. Fue un buen testimonio y una gran alegría que confirma lo hermoso de las pequeñas comunidades.

En otras Eucaristías, celebradas en parroquias más grandes, a la que suelen acudir gentes de otros lugares y visitantes de la ciudad, la gente se acercan a comulgar con sus bolsos porque temen dejarlos en sus asientos. Una contradicción con el lugar donde estamos. No parece una circunstancia que ayude a crecer, sino todo lo contrario.

Por todo ello, me he alegrado cuando he leído esta noticia, que les dejo en este enlace para que la reflexionen, las personas se sienten atraídas por las pequeñas comunidades (ver aquí).

sábado, 21 de enero de 2012

SINDICATOS, ¡SUBVENCIONES!, ¿POR QUÉ?

Pero; ¿Sabemos que los sindicatos deben velar por nuestros...

No entiendo el por qué de las subvenciones a sindicatos, cuando sindicato es una agrupación de trabajadores formada para la defensa de los intereses profesionales comunes. 

Si el Gobierno está sostenidos por todos, y en ese "todos" están incluidos los trabajadores por su propia cuenta, llámese autónomos y también pequeñas empresas familiares, ést@s deberían también tener sus subvenciones para su sustentos. No creo que sea justo mantener a ese colectivo con dinero público contra otro colectivo, que sostiene y genera empleo del cual se sostiene luego el Estado.

Porque todo sale de la empresa privada, incluso la pública. Y todos los servicios que generan el empleo público alrededor de los servicios a la sociedad, nacen del trabajo que demandan las empresas privadas, familiares y autónomas. Por lo que, me parece razonable que con ese dinero no se proteja a unos en defensa de los otros.

Esas agrupaciones, que nacen para defender sus propios intereses, deben ser sostenidas por ellos mismos, y no sería lógico que las pagara el Estado, pues su dinero es dinero de todos.

Y por ahí se puede ahorrar mucho dinero para revertirlo, en los momentos de penuria y de crisis, en aquellas familias más necesitadas y sin posibilidad de trabajar. También en las pequeñas empresas familiares y en los autónomos que, a su vez, crean empleo. El Estado vela por el bien de todos, pero no atienden determinados servicios de sectores que, a mi entender, son tratados con privilegios.

Si un trabajador necesita que alguien le defienda, en este caso un sindicato, puede pagarlo con la indemnización que espera recibir, de hecho lo hacen así. Pero, no sólo la defensa, sino el asesoramiento para el trabajo, la seguridad en el mismo y la información respecto a sus derechos, pero también sus deberes, porque de su bien hacer y cumplimiento va a depender su futuro y el futuro de la empresa.

En ese sentido, ¿qué han hecho los sindicatos? Claro, acostumbrados a recibir subvenciones sólo reparan en pedir cuando la leche se les acaba, pero, ¿producir leche?, eso parece que no es de su incumbencia. Y en estos momentos, cuando no se ha reflexionado ni tomado las debidas acciones que paliaran algo la situación actual, hoy hasta los sindicatos protestan contra la Generalita, por ejemplo, retrasando los pagos de la nómina (CC.OO) de diciembre de sus trabajadores hasta el 4 de enero aduciendo que se debe a que no han recibido la subvención... en este caso de la Generalitat.

Otro tanto ocurre con los Bancos y... También otros podemos decir lo mismo, y todos cuando las cosas no nos funcionan o no hemos hecho bien los deberes pediremos al Estado que nos arregle el desaguisado. Pero, ¿quién es el Estado?
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