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miércoles, 30 de octubre de 2024

¡VIVA LA VIDA ETERNA!

Hemos sido creados para vivir eternamente. Evidentemente que es un acto de fe, pero más evidente es que lo deseamos interiormente. Lo prueba nuestro miedo a la muerte, nuestros deseos de cuidarnos, de luchar contra la enfermedad, de aspirar y desear con todas nuestras fuerza vivir. Y un deseo de vivir eternamente.

Y a eso estamos llamados. Por tanto, es contradictorio y de influencia malignas el festejar y celebrar la muerte. La fiesta de Halloween no tiene sentido para nadie. Menos si cabe para un cristiano, llamados a la resurrección por Aquel, nuestro Señor Jesús, que ha Resucitado y en la cual se fundamenta nuestra fe.

En consecuencia, los cristianos que celebran Halloween, o no saben lo que celebran, o confunden el rito de la muerte con fiestas carnavalescas o realmente no creen que es la vida lo que hay que celebrar. Y eso es lo fundamental del día de los difuntos, celebrar que Jesús, el Hijo de Dios, ha vencido a la muerte y, en y por Él también nosotros la venceremos. Por eso festejamos la vida, la Resurrección junto a todos los Santos que ya la han vencido y, resucitados, gozan de la presencia del Padre y del gozo eterno.

sábado, 7 de septiembre de 2024

MI VIDA NO TERMINA, ES ETERNA

Muchas veces me pregunto: ¿a qué aspiro si sé que mi vida termina en este mundo?  Y me digo: En el mejor de los casos, si tengo una situación acomodada y bien, tendré una vida de alegrías pero también de tristezas. Seas rico, o no lo seas, no escapas a las alegrías, pero también a las tristezas, enfermedades, accidentes o vicios y esclavitudes que pueden hacerte la vida un calvario.

Ahora, si mi situación es incierta, de pobreza y penurias económicas, abundarán más las tristezas y penurias que las posibles alegrías. Quieras o no, seas de una condición o no, todo se reduce a unos cuantos años donde tus alegrías – en el mejor de los casos – serán más, iguales o menos que tus penas. Realmente, ¿vale la pena vivir así sin esperanza de alcanzar esa felicidad eterna que vive y arde dentro de tu corazón?

Porque, esa es la respuesta a mi pregunta: ¿Y si esa esperanza y deseo de felicidad eterna, que Jesús de Nazaret, me promete, es Palabra de Vida Eterna? ¿Me estoy jugando por nada, porque la vida que vivo poco sentido tiene si Dios no llena esa esperanza de Vida Eterna, mi eternidad? Porque, de eso, al menos yo, si estoy seguro: «La vida no se acaba aquí, sigue, y sigue para toda la eternidad. Ahora, ¿dónde estaré yo, a la derecha o a la izquierda? Eso es lo que me estoy jugando.

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