domingo, 5 de junio de 2022

LO QUE IMPORTA ES VIVIR ETERNAMENTE

No cabe duda de que todos tenemos una meta, pero una meta que, consciente o no, está por encima de todas las metas – con minúsculas – que podamos ponernos como objetivos en este mundo. Porque, sea la que sea, grande o pequeña, de gran calado o no y de gran éxito y fama, será vana. Vana porque terminará con la muerte, cosa cierta y segura. Y, nos preguntamos, ¿después qué?

Dentro de nosotros late un chispa de eternidad. Y esa eternidad no puede interrumpirla la muerte. Pienses lo que pienses, tanto tú como yo, anhelamos ese deseo de eternidad, vive dentro de nosotros. Y se percibe en la forma de vivir y actuar de las persona humana: ejercicios físicos, mentales, dietas saludables y de adelgazamiento, cuidados del cuerpo…etc. Los gimnasios están llenos de gente tratando de mantenerse – con ejercicios – de forma saludable. La pregunta que viene es, ¿para qué tantos cuidados si vamos a morir? Precisamente, porque no queremos morir. Estamos resignados, pero, no queremos morir.

—¿Cómo es posible que, anunciándose la Buena Noticia, sean pocos lo que la escuchan y la toman en consideración? —Dijo Manuel muy sorprendido.

—Supongo que la gente no se lo cree o vive más pensado en lo inmediato y no en lo que pueda pasar —respondió Pedro.

—De cualquier forma —prosiguió Manuel— la realidad es que la muerte llega. Y no avisa. Puede venir en horas tempranas de vida o más tarde.

—Tenemos mucho ejemplos de muertes a diario. Conocidos, amigos y familiares. Todos hemos vivido una despedida por muerte entre nuestros familiares, amigos o conocidos.

—Pero ¡hay Alguien que ha muerto y ha Resucitado! ¡Y nos lo ha dicho y se ha dejado ver a sus amigos íntimos, a los que ha encargado anunciar esa Buena Noticia! ¿Qué sucede, no creemos?

—Al parecer no – interrumpió Pedro.

—El mundo se ha resignado a morir y a vivir condenado eternamente. Es una lástima y un gran pesar. La Buena Noticia nos llena de esperanza y de eternidad. En ella, lo que creen, esperan vivir eternamente en gozo y plenitud de felicidad —afirmó Manuel.

De cualquier forma, todos luchamos contra la muerte y esa es la asignatura pendiente. Pero, la realidad es que hemos sido creados para vivir y no tiene sentido morir. La muerte es implemente un paso de la materia al espíritu. Seguiremos vivo y dependerá  del amor con el que hayas vivido para que tu eternidad sea gozosa y plena de felicidad.

miércoles, 25 de mayo de 2022

FORTALECER, COMPARTIÉNDOLA, NUESTRA FE



Si sabes inglés, y aunque no lo sepas, usado traslate,  puedes compartir y proclamar tu fe en Gab. Es un buen lugar donde los cristianos en libertad puede expresar su fe, compartirla y proclamarla. 

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martes, 3 de mayo de 2022

TESTIMONIO DE FE


Un veinte de noviembre de 1945 nací a la vida de la Gracia. Fue la hora de mi bautismo y de mi nacimiento como hijo de Dios. Desde ese momento el germen de la fe se encendió en mi corazón. Hoy, setenta y seis años después, creo humildemente, sigo tratando de que ese germen de la fe, por la Gracia del Espíritu Santo, siga en mí perseverando y, sobre todo, creciendo. Ese es el reto de cada día, avivar esa fe, iniciada en mí el día de mi bautismo, y aumentarla por la Gracia de Dios.

Indudablemente, para eso, el único camino es seguir los pasos de Jesús, el Señor. Él es el Camino, la Verdad y la Vida, y sin Él nos perderemos y equivocaremos. Para ello, tenemos los medios necesarios, los sacramentos, fundamentalmente, la Eucaristía y la Reconciliación. Con y en ellos podemos levantarnos de nuestras caídas y fortalecernos de nuestras flaquezas y tentaciones para continuar en el camino hacia la Casa del Padre. Ese es nuestro destino y nuestra lucha. Resistirnos al mal que nos acosa y nos tienta; resistirnos a las tentaciones del mundo que nos seducen y nos amenazan con debilitar nuestra fe. Ser creyente no se reduce a decir creo, sino a perseverar en el camino de seguir en la lucha por crecer en la fe y seguimiento de Jesús. Y en eso estoy y estamos. Todo lo demás es importante, pero, lo más importante, por encima de todo, es seguir a Jesús. En ello nos va la Vida Eterna.

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