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sábado, 22 de julio de 2017

JESÚS, CUANDO LE ABRES TU CORAZÓN, LO LLENA DE GOZO






Uno no se puede entregar sin tener el corazón lleno de gozo, alegría y paz. Cuando eso sucede, y no puede suceder sino con Jesús, la vida se libera y se entrega por amor a proclamar que Dios nos salva y nos libera del pecado dándonos la vida eterna.

http://bit.ly/2ujguty

Esa felicidad que buscamos en el mundo, no está en el mundo. Está en Dios, y Jesús, el Hijo de Dios, nos la ofrece, por amor, regalada. Sólo hay una condición, responder también nosotros con amor, porque es el amor la única arma que nos puede hacer feliz. Y eso explica y justifica los hermosos testimonios de muchas familias que se entregan a la evangelización heroicamente. Están sostenidos y alimentados en el Señor, y lo demás no pesa nada. Están liberados en y por el Señor, y eso no les supone ninguna atadura. No hay otra explicación.


¡Alabado y Glorificado sea el Señor.

martes, 30 de agosto de 2011

LA VIOLENCIA Y EL PODER DAN PASO A LA PAZ


Así ocurre siempre, porque la luz (verdad) no puede ni es para mantenerse debajo de la mesa, sino para alumbrar el camino que los hombres deben y quieren seguir. Y digo, quieren porque toda persona se precia de ser persona cuando busca el bien y la verdad. Porque sólo en la verdad está contenido el bien, la justicia y la paz. Y es eso lo que precisamente hace libre al hombre.

Por lo tanto, la persona es libre cuando es capaz de vivir en verdad, justicia y paz. Por todo ello, es una alegría la noticia del final del Régimen de Gadafi y lo importante de evitar más muerte. Todo poder por encima de la libertad, de la justicia y de la verdad deja de ser poder y se convierte en dictadura, imposición y sometimiento. El poder verdadero nace de la autoridad de aquél que propone la verdad, la justicia y la paz en libertad. Sólo así los hombres y mujeres pueden establecer una convivencia regulada en el amor que une  y no desune.

Con la esperanza de que cada vez haya más pueblos unidos en la convivencia de la libertad en la verdad, justicia y paz, comparto esta reflexión y suplico que todos los que creemos en un mundo apoyado en el amor verdadero nos unamos en oración junto a Aquél que ha dado la vida por cada uno de nosotros por Amor: JESÚS de Nazaret.

domingo, 3 de enero de 2010

CAMBIO EL MEDIO EN LA MEDIDA QUE YO CAMBIO.


Si observo que lo que me rodea está deteriorándose y cada día mi casa del mundo está más vieja y enferma, debo reaccionar y cuidarme de que esto no ocurra y, sobre todo, de poner todos los medios a mi alcance para mejorarla y protegerla. Todo lo creado está puesto en función de la vida, y de forma especial, del hombre, para que él lo administre y lo emplee en el bien de todos y para el bien de todos.

La paz depende de que todo lo que está a nuestro alrededor sea respetado y cuidado. La vida será cuidada y respetada si todo lo que está creado para ella es tomado en función de ella y al servicio de ella. De modo que, cuando se vulnera la vida, se está vulnerando la naturaleza que la envuelve y la desarrolla.

Los problemas que se derivan de fenómenos como el cambio climático, la desertificación, el deterioro y la pérdida de productividad de amplias zonas agrícolas, la contaminación de los ríos y de las capas acuíferas, la pérdida de la biodiversidad, el aumento de sucesos naturales extremos, la deforestación de las áreas ecuatoriales y tropicales...etc.

El creciente fenómeno de los llamados prófugos ambientales, personas que debe abandonar el ambiente en que viven a causa de su deterioro, para afrontar los peligros y las incógnitas de un desplazamiento forzado, los conflictos actuales, y ante otros potenciales, relacionados con el acceso a los recursos naturales...

Todas éstas son cuestiones que tienen una repercusión profunda en el ejercicio de los derechos humanos como, por ejemplo, el derecho a la vida, a la alimentación, a la salud y al desarrollo. Y todas éstas cuestiones inciden directamente en muchas decisiones que afectan a la concepción de la vida, al respeto a la libertad, a la educación y...

El hombre y la mujer, huéspedes de un mundo equilibrado, suficiente y abastecido de todo lo necesario para que el ser vivo se desarrolle y viva en paz, se ve alterado por la mano de su único administrador, el hombre, para resentirse y resquebrajarse vulnerando sus derechos y delinquiendo sus principios morales y éticos.

La indiferencia y la mirada egoísta hacia la solidaridad y fraternidad entre los hombres, ha distorsionado el encargo de dominar la tierra, de cultivarla y guardarla, y de esta manera ha surgido el enfrentamiento de unos y otros por el poseer, tener, acaparar, poder y administrar en mi propio bien y egoísmo.

Todo ello ha desembocado en una arbitrariedad egoísta que provoca hambre, limites, migración, guerras, esclavitud, sometimientos, muertes...etc. El ser humano se ha dejado dominar por el egoísmo, perdiendo el sentido del mandato de DIOS, y en su relación con la creación se ha comportado como explotador, queriendo ejercer sobre ella un dominio absoluto.

El verdadero sentido del mandato original de DIOS, dice Benedicto XVI, no consistía en una simple concesión de autoridad, sino más bien en una llamada a la responsabilidad. Todo lo que existe pertenece a DIOS, que lo ha confiado a los hombres, pero no para que dispongan arbitrariamente de ello.

Cuando el hombre, en vez de desempeñar su papel de colaborador de DIOS, lo suplanta, termina provocando la rebelión de la naturaleza, más bien tiranizada que gobernada por él. Las situaciones de crisis por las que atraviesa la Humanidad obligan a un modo de vivir caracterizado por la sobriedad y la solidaridad. Y esa es nuestra responsabilidad.

Cada vez se ve con mayor claridad, continúa Benedicto XVI, que el tema del deterioro ambiental cuestiona los comportamientos de cada uno de nosotros, los estilos de vida y los modelos de consumo y producción actualmente dominantes, con frecuencia insostenibles desde el punto de vista social, ambiental e incluso económico.

Ha llegado el momento en que resulta indispensable un cambio de mentalidad efectivo, que lleve a todos a adoptar nuevos estilos de vida. La Iglesia tiene una responsabilidad respecto a la creación y se siente en el deber de ejercerla también en el ámbito público, para defender la tierra, el agua y el aire, dones de DIOS Creador para todos.

Y sobre todo para proteger al hombre frente al peligro de la destrucción de sí mismo. En efecto, la degradación de la naturaleza está estrechamente relacionada con la cultura que modela la convivencia humana.

No se puede pedir a los jóvenes que respeten el medio ambiente, si no se les ayuda en la familia y en la sociedad a respetarse a sí mismos: "el libro de la naturaleza es único, tanto en lo que concierne al ambiente como a la ética personal, familiar y social.

martes, 18 de marzo de 2008

Buscando la "justicia y la paz"


Lo que voy a escribir a continuación fue públicado en el periódico, creo que la Provincia, en la columna "Tribuna libre", allá por los años setenta y algo, no recuerdo concretamente, setenta y cinco o seis. Fue un pensamiento que refleja desde mi juventud mis inquietudes y anhelos por construir un mundo mejor. También, esconde en sus palabras la impotencia de no poder hacer nada que cambiase ese rumbo. Ahora, después de treinta y tantos años, todo sigue igual o peor. Siguen las injusticias y no hay paz. Y no hay paz, no significa que haya guerra, sino que hay también hambre, muerte de inocentes, explotación, experimentos humanos, desviaciones de nuestra naturaleza y, sobre todo, olvido de lo que somos y a donde vamos. Nuestra vida va a la deriva sin sentido, porque no tiene sentido vivir para morir. Paso a transcribir mi articulo tal y como lo escribí y veía a mis veintisiete o treinta años y dejaremos para más adelante las reflexiones que de él se pueden desprender.

Dice así : sabido es de todos que el mundo busca, persigue, anhela el orden, la Justicia y como consecuencia de ello, la Paz. Paz que en estas fiestas próximas (era previo a la navidad de aquel año) alcanzan un volumen elevado de expresión y deseo popular pero, ¿que es Paz?

Así empecé mi reflexión tan necesaria, al igual que el aire para respirar y subsistir necesita la persona para su desarrollo integral. En cierta ocasión leí: "una persona sin reflexión es una persona muerta". Y a mi manera de ver, estoy completamente de acuerdo con ese pensamiento.

Adentrado en mí reflexión, continúe, valga la redundancia, reflexionando y mi primera definición de Paz la encuentro en el diccionario: "virtud que pone en el ánimo tranquilidad y sosiego". ¡Que lejos de la realidad estoy!, pensé en mi interior. Cuando deseo la Paz para el mundo y yo, parte de ese mundo, no me encuentro ni me esfuerzo en ponerme en actitud de tranquilidad, sosiego, serenidad. Exijo la Paz, pero no me la exijo; deseo la Paz, pero no la deseo en mi pequeña porción de mundo que yo soy; quiero darla, pero no me la doy a mí mismo. Y concluí: cómo voy a exigir, a desear dar algo de lo que yo no me exijo, no me deseo o no tengo.

¿Soy un hipócrita?, ¿soy falso?, ¿soy un fariseo? Posiblemente lo soy o lo seré sí antes de exigir Paz, llevar Paz, no intento, no me esfuerzo en ponerme en actitud de Paz. Y nació otra pregunta en mí: ¿como me pongo en actitud de Paz? No tardé mucho en darme cuenta cuenta, pues si Paz es "virtud que pone en el ánimo tranquilidad y sosiego", posiblemente lo que tengo que hacer es ponerme en actitud de provocar tranquilidad y sosiego. Al llegar a este punto, mi mente se abrió como un torrente, dejando escapar multitud de pensamientos:

Es necesario que para que reine la tranquilidad, haya sinceridad y no mentira.

Es necesario que para que haya sosiego, reine el diálogo que implica saber escuchar la verdad y comunicar mi verdad.

Es necesario que cada cual cumpla con su deber, que implica Justicia, derechos, deberes y no lo contrario.

Es necesario tomar conciencia de servicio, y no de que te sirvan.

Es necesario sentirme solidario con los problemas de la comunidad, condición imprescindible para que exista la Paz (privilegio de comunidad) y no individual.

Es necesario...etc.

Pienso que antes de enviar una felicitación, debo hacer un profunda reflexión y moverme en esta actitud. Es entonces y no antes cuando estoy en disposición de exigir, desear y dar la Paz.

Se me ocurre ahora, esto es ya en directo, que igual vale este último pensamiento para estos momentos que celebramos: LA PASCUA. Ante de irme de vacaciones debo pensar que estoy salvado y que significa eso, porque seguramente lo estoy buscando y lo tengo dentro de mí.
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